Cuando los hijos crecen, se hace imposible protegerlos de las malas enseñanzas. ¿Cómo ayudarles a prepararse?
En los últimos 6.000 años, a la humanidad se le han ocurrido incontables ideas erróneas. Como padres y madres, deseamos evitar que nuestros hijos sean expuestos a ellas. No obstante, reconocemos que, tarde o temprano, los chicos van a oír una mala idea, algo en favor del ateísmo, algo en contra de los diez mandamientos, o en favor del movimiento LGBT… la lista, lamentablemente, es interminable.