Muchas de las promesas de Dios a los patriarcas no han llegado al pueblo judío. ¿A quiénes han llegado esas bendiciones?
La Biblia abunda en profecías sobre el futuro de Israel, nación que Dios escogió para que le sirviera. Su historia comenzó con el patriarca Abraham, a quien Dios prometió una magnífica bendición por su voluntad de obedecer. La bendición se transmitió por Isaac, hijo de Abraham, a su nieto Jacob, nombre que Dios cambió a Israel.