Pimentones de Desobediencia
- 09 Febrero 2026
- Linda Orban
Mi esposo y yo nos conocimos y nos casamos siendo ambos miembros de la Iglesia de Dios. Ser soltera en la Iglesia era una cosa, pero el matrimonio agregó otra dimensión: un cambio del “yo” al “nosotros” y el deseo, como mujer casada, de representar bien la esposa de Proverbios 31.











