El Reino Unido no puede defenderse

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¡Quienes siguen la geopolítica están muy conscientes de que Europa se prepara para la guerra! Las naciones vienen aumentando su capacidad militar individualmente, y Bruselas ha asignado grandes sumas para acrecentar los preparativos militares en toda la Unión Europea (The Journal). Abundan los pedidos de aviones de combate, tanques de guerra, drones y municiones; y los fabricantes de armas en Europa están produciendo como si ya estuvieran en guerra. Naciones que se habían comprometido a evitar el endeudamiento a fin de entrar en la Unión Europea, han recibido luz verde para endeudarse en aras de la preparación militar (The European Conservative). Las naciones europeas, confiando en la protección de Estados Unidos, habían descuidado sus propias fuerzas armadas, pero últimamente estas vienen creciendo tanto numéricamente como en poder.

Mientras tanto, al otro lado del canal de la Mancha, ocurre algo distinto. La nación que alguna vez reinó sobre los mares, se halla sumida en una crisis militar. Mientras Europa aumenta su producción de armas, el Reino Unido se ve como paralizado. Según un informe exhaustivo del comité de defensa de la Cámara de los Comunes, dice: “El Reino Unido no está preparado para defenderse contra un ataque” (Telegraph). El informe acusa al gobierno británico de “incumplir sus obligaciones, conforme al artículo 3 de la defensa de la OTAN, de mantener y desarrollar su capacidad individual y colectiva para resistir a un ataque armado”. Aún más grave fue la advertencia en el informe: “La nación no posee casi nada en materia de defensas integradas por aire ni misiles, y que carece de un plan para defender a la patria y sus territorios de ultramar”.

En la indagación que siguió a la publicación del informe, el profesor Peter Roberts, perito militar y miembro del Royal United Services Institute, dirigió la siguiente acusación contra el gobierno del Reino Unido: “No ha habido voluntad política para tomar las difíciles decisiones de ser sinceros con el público y decir: No vamos a impedir que vengan misiles y nos golpeen. Una parte de nosotros va a morir, los hospitales colapsarán y quedaremos sin alimentos, sin agua, sin alcantarillado y sin electricidad”.

Actualmente, el ejército del Reino Unido tiene el menor número de soldados que ha tenido desde las guerras napoleónicas. La Armada Real es un desastre y su flota de submarinos nucleares es casi inexistente. En comentarios recientes, el exjefe de la Armada Real opinó que la anterior poderosa flota de submarinos nucleares “ya no es apta para cumplir sus finalidades” (Telegraph). Un reciente ataque terrorista contra una base de la Fuerza Aérea Real, que se llevó a cabo simplemente cortando una cerca del perímetro, sirve para demostrar la falta de preparación en la defensa de una base militar en su propio territorio (Telegraph). Aunque los líderes gubernamentales han presentado un plan para reforzar el despliegue militar, los opositores han criticado la lentitud extrema del progreso, y los decenios de simple descuido en materia de preparación militar

Esta caída fue profetizada

El deterioro del poderío británico no debe sorprendernos. Los lectores habituales de El Mundo de Mañana saben que muchas de las profecías asociadas con la antigua Israel, y la tribu de Efraín en particular, tienen que ver directamente con la condición del Reino Unido y de muchas naciones de ascendencia británica. Cuando se entiende esta relación, se aclaran muchas cosas. Por ejemplo, el profeta Isaías escribió bajo inspiración: “¡Ay de la corona de soberbia de los ebrios de Efraín, y de la flor caduca de la hermosura de su gloria, que está sobre la cabeza del valle fértil de los aturdidos del vino” (Isaías 28:1). Esto constituía una condena tanto de la antigua tribu de Efraín en Israel, como de los pueblos descendientes de los israelitas de los últimos tiempos, en particular del Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda.

Dios inspiró igualmente a Oseas, quien profirió una profecía para su época y para los últimos días: “Efraín es vejado, quebrantado en juicio, porque quiso andar en pos de vanidades” (Oseas 5:11). ¿Por qué está perdiendo Efraín su posición de fuerza y poder en los tiempos del fin? “Yo conozco a Efraín, e Israel no me es desconocido; porque ahora, oh Efraín, te has prostituido, y se ha contaminado Israel. No piensan en convertirse a su Dios, porque espíritu de fornicación está en medio de ellos, y no conocen al Eterno” (vs. 3-4). Dios advirtió todavía más claramente que esto ocurriría: “Por cuanto no habrás atendido a la voz del Eterno tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos, que Él te mandó” (Deuteronomio 28:45).

Tristemente, lo que se profetiza para el Reino Unido no es solamente su decadencia. Junto con muchas otras naciones relacionadas, incluido Estados Unidos, el Reino Unido no solamente perderá autoridad y poder en el mundo al acercarse el tiempo del fin, sino que, “ahora irán a la cabeza de los que van a cautividad” (Amós 6:7). Un cautiverio futuro parecía imposible, dado el poderío militar del Reino Unido y su espíritu resuelto. Sin embargo, al convertirse ambas características en simples recuerdos de la historia, vemos con creciente claridad que no será difícil reducir a la nación al cautiverio.

La humillante verdad, es que el Reino Unido no tendría necesidad de defenderse, si su Dios fuera realmente el Dios de la Biblia, quien promete a su pueblo, incluidas las naciones descendientes de Israel: “Si oyeres atentamente la voz del Eterno tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también el Eterno tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la Tierra” (Deuteronomio 28:1). Dios promete defender a sus pueblos obedientes: “El Eterno derrotará a tus enemigos que se levantaren contra ti; por un camino saldrán contra ti, y por siete caminos huirán de delante de ti” (v. 7). Tristemente, ni el Reino Unido, ni las demás naciones descendientes de Israel, muestran señales de arrepentimiento ni de volverse a Dios para que pueda protegerlas.

Un futuro esperanzador

Las profecías bíblicas no se limitan a hablar de las tribulaciones que esperan al Reino Unido. Afortunadamente, la Biblia también narra una historia positiva y emocionante sobre esta nación insular, y los demás pueblos descendientes de Israel. Es algo que sucederá cuando Jesucristo finalmente regrese y los libere de su cautiverio. Consideremos el entrañable comentario de Dios acerca de los pueblos descendientes de Israel: “¿No es Efraín hijo precioso para mí? ¿No es niño en quien me deleito? Pues desde que hablé de él, me he acordado de él constantemente. Por eso mis entrañas se conmovieron por él; ciertamente tendré de él misericordia, dice el Eterno” (Jeremías 31:20). “Habrá día en que clamarán los guardas en el monte de Efraín: Levantaos, y subamos a Sion, al Eterno nuestro Dios” (Jeremías 31:6). Y afirma el Eterno: “Con misericordia los haré volver, y los haré andar junto a arroyos de aguas, por camino derecho en el cual no tropezarán; porque soy a Israel por Padre, y Efraín es mi primogénito” (v. 9).

Es triste que el Reino Unido, antes tan poderoso, ya no sea capaz de defenderse contra un posible ataque. La nación, de la cual un primer ministro dijo: “Jamás se daría por vencida”, se encontrará en estado de cautiverio nacional por un tiempo corto, porque el pueblo ha rechazado nuevamente a su Dios. Sin embargo, ese mismo Dios se acordará de ellos en su cautiverio, y los traerá de vuelta… esta vez, a su tierra de origen.

El pasado, presente y futuro de los pueblos descendientes de Efraín es una historia fascinante, que parte el alma y alegra el alma. La historia está claramente expuesta en las páginas de la Biblia, si sabemos donde buscar; y también es evidente en la historia universal. Aunque el futuro inminente de estas naciones es tormentoso, ¡su futuro finalmente será radiante! [MM]

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