Charles Dickens (1812-1870) escribió una conmovedora introducción a su famosa novela La historia de dos ciudades, publicada en 1859, y su descripción de aquella época sin duda se ajusta a la actualidad. Escribió: «Eran los mejores tiempos, eran los peores tiempos, era la época de la sabiduría, era la época de la necedad, era el periodo de fe, era la era de la incredulidad, era la temporada de la luz, era la estación de las tinieblas, era la primavera de la esperanza, era el invierno de la desesperación».