J. Davy Crockett III

Enseñanza de las leyes y principios morales de Dios en nuestros hogares



En los niños no hay engaño y, a menudo, le dirán cosas muy reveladoras. Un abuelo me contó una experiencia con su nieto de diez años. El abuelo le preguntó al niño: "Entonces, ¿qué estás estudiando en la escuela estos días?" a lo que el niño respondió: "¿Sabías que hay ácido en el estómago de una persona, pero no les hace un agujero?" Su abuelo le dijo: “¡Sí, eso es maravilloso! Así es como Dios nos hizo como seres humanos”. Se sintió consternado cuando el niño respondió: "¡Oh, abuelo, ‘no hablamos de Dios' en nuestra casa!"

Persiguiendo dos conejos



¿Alguna vez ha sentido como si lo estuviesen jalando de diferentes direcciones y simplemente no pudo lograr sus objetivos? Podemos tener metas excelentes y, sin embargo, no saber en cuáles enfocarnos debido a las limitaciones de tiempo y recursos.

La elección más importante



El mundo occidental gasta enormes cantidades de energía y de dinero en elecciones políticas. Parece que la campaña nunca se detiene.  Dado que el dinero es "la leche materna de la política", hay un sinfín de eventos de recaudación de fondos que generan cientos de millones de dólares, euros o libras, o la moneda nacional que sea. Se utilizan todos los medios de comunicación para promover la candidatura a un cargo y el poder que conlleva. Se gastan sumas desmesuradas de dinero para ganar elecciones a cargos que pueden tener un salario relativamente modesto.

Cosas inútiles



¿Le frustra que tantas cosas se fabriquen para que pronto “sean obsoletas”? ¿O que el producto se rompa o deje de funcionar poco después de que la garantía expire? Mientras camina por los pasillos de su tienda favorita, ¿le horroriza la avalancha de mercancías de fabricación barata que dejan de tener valor poco después de ser utilizadas? De la misma manera, hay actividades que absorben gran parte de nuestro tiempo sin resultar en nada positivo o productivo.

Siguiendo a Cristo en cualquier etapa de nuestra vida



En el ajetreo de la vida cotidiana, pocas personas se toman el tiempo para considerar hacia dónde van o dónde han estado, hasta que algún problema grave en la vida las hace detenerse y las obliga a enfocarse, aunque sea brevemente, en el propósito de su vida.

Muchos no prestan la debida atención en dónde se encuentran en el camino de la vida hasta que se acercan a la "edad madura". Algunos se enfrentan a la edad madura (45-65) con calma y aplomo. Otros, al ver dónde están, se ponen ansiosos e incluso pueden entrar en pánico.

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