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Apreciados suscriptores de El Mundo de Mañana:

¡Desde Charlotte, Carolina del Norte, reciban un cordial saludo! A principios del año 2019, El Mundo de Mañana transmitió el programa: “2019 en la profecía bíblica”, y ya concluido el año, podemos ver que las predicciones dadas en ese programa se cumplieron. Pueden parecer predicciones sencillas, pero se basan en las Escrituras y no concuerdan con muchas creencias de la cristiandad tradicional. Además de su teleaudiencia, el programa ha recibido más de 592.000 visitas en YouTube, y esta cifra continúa creciendo a pesar de que el año está terminando. Otra transmisión por televisión: “El mensaje de Ezequiel descifrado”, ha producido en YouTube más de tres millones de visitas, incluyendo las de habla inglesa y española. Estos y muchos otros programas se pueden ver pulsando en el enlace de YouTube Elmundodemanana.org.

Normalmente, los programas que reciben mayor respuesta y solicitudes de publicaciones son los de profecía, lo que indica que la gente anhela saber qué les depara el futuro a ellos y a sus seres queridos. Muchas personas además sienten curiosidad por el misterioso libro del Apocalipsis, especialmente sobre las bestias simbólicas y el significado del número 666.

¿Por qué razón quienes servimos en El Mundo de Mañana hablamos tanto de profecía?

La respuesta es simple: ¡Entre un cuarto y un tercio de la Biblia es profecía!, algo que tomamos muy en serio. ¿Iba Dios a inspirar toda esa profecía, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, para que la menospreciáramos? ¿Acaso vamos a ignorar las palabras proféticas de Jesús en Mateo 24, Marcos 13, Lucas 21 y otros pasajes? ¿Deberíamos quitar el libro del Apocalipsis de la Biblia, y simplemente decir que: “Al fin de cuentas todo saldrá bien”? Si bien también usamos esa expresión, nunca la usaríamos para descartar el mensaje completo del libro, como muchos lo hacen. Los verdaderos siervos de Dios son quienes finalmente saldrán bien; pero ¿para qué iba a inspirar Dios 22 capítulos si el mensaje se pudiera resumir en siete palabras? Pero hay más que eso, porque Dios tenía un propósito al inspirar ese libro... y todos los libros sobre profecía.

Al lector ocasional no siempre le es posible entender la profecía bíblica. Quizás hay quienes crean que los Salmos no son proféticos, pero el Salmo 22 es una predicción detallada de la crucifixión de Jesucristo. ¿Se da usted cuenta de que Dios ordenó la observancia del sábado semanal, y las siete fiestas anuales como figuras proféticas del futuro? El sábado semanal profetiza un séptimo milenio, un reposo de mil años que pronto comenzará, en el cual la humanidad descansará de la guerra, del dolor y los sufrimientos de este tiempo.

De la misma manera, las fiestas bíblicas con sus días santos, revelan de antemano el plan maestro que Dios está llevando a cabo en la Tierra. La primera fiesta es la Pascua, que conmemora la décima plaga derramada sobre Egipto. Fue entonces cuando Dios mató a todos los primogénitos de Egipto que no tenían señalada con la sangre de un cordero la puerta de su casa. Solo entonces, Faraón permitió que los hijos de Israel fueran liberados de la esclavitud. Los judíos recuerdan ese acontecimiento durante su celebración de la Pascua (o Séder). Sin embargo, también entendemos que profetizaba una Pascua que ocurriría casi 1500 años después, con el sacrificio del verdadero Cordero de Dios, Jesús el Cristo (Juan 1:29). Es su sangre la que limpia nuestros pecados, y nos libera de la esclavitud del pecado. No es por casualidad que haya sido crucificado en pleno día de la Pascua (1 Corintios 5:7; Marcos 15:25).

Tampoco fue por casualidad que Dios derramara el Espíritu Santo sobre la incipiente Iglesia de Dios del Nuevo Testamento en el día santo de Pentecostés (Hechos 2). Antiguamente fue en ese día cuando Dios le dio los diez mandamientos a Israel, pero no tuvieron el corazón para obedecer esos mandamientos (Deuteronomio 5:29). A diferencia de lo que muchos piensan, Dios no eliminó ninguno de esos diez mandamientos. Por el contrario, dio a sus llamados el Espíritu Santo para cambiar el corazón del hombre, para grabar esos mismos mandamientos en nuestro corazón y en nuestra mente (Hebreos 8:8-10; Ezequiel 11:19-20). La Pascua y Pentecostés pueden considerarse profecías ya cumplidas, al menos en parte, pero la mayoría de las fiestas de Dios representan acontecimientos que aún están en el futuro; y eso les da una mayor relevancia.

Si bien todavía no entendemos por completo todas las profecías, muchas de ellas sí se pueden entender y se cumplirán en vida de muchos. ¿Por qué hay tanta gente que menosprecia las profecías y no entiende una porción tan importante de la Biblia? En el libro de Daniel encontramos la respuesta:

Hacia el final del libro que lleva su nombre, se le dijo al profeta Daniel que “los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán” (Daniel 12:10). ¿Por qué entonces los sabios de este mundo no entienden? ¡Porque, de hecho, no pueden entender!

El apóstol Pablo les explicó a los hermanos de Corinto: “Mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios... y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia”(1 Corintios 1: 26-29). Hay muchos que son sabios según el conocimiento de este mundo, y hay quienes son sabios según el conocimiento de Dios.

Daniel comparó a los impíos con los sabios, lo que significa en este contexto que los sabios son los justos, porque obedecen los mandamientos de Dios (Salmos 119:172). Así que obedeciendo a Dios, es como realmente podemos entender la profecía bíblica. Personalmente lo he visto en vivo y a todo color durante los últimos cinco decenios de mi ministerio. Hay personas muy inteligentes, incluso personas que estudian con dedicación la Biblia, pero que están totalmente confundidas acerca de la profecía porque no obedecen a Dios. Y eso nos lleva de regreso a los días santos y las fiestas bíblicas.

Así como los diez mandamientos fueron ordenados por un Dios amoroso para evitar el dolor y el sufrimiento, también lo son las fiestas anuales y la celebración del sábado semanal ordenados por Dios. Jesucristo los guardó, asímismo sus discípulos, los apóstoles Pablo y Bernabé y la Iglesia de Dios del primer siglo. Este es un hecho bíblico e histórico. También es un hecho bíblico e histórico que ninguno de ellos, ni Jesús, ni sus discípulos, ni ningún otro verdadero cristiano del primer siglo; realizó jamás una celebración anual del nacimiento de Jesús. Tampoco se reunían para un servicio al amanecer, en un día que bajo el disfraz actual de un nombre cristiano, se celebraba en honor de una diosa pagana.

Cada año, los miembros de la Iglesia del Dios Viviente celebramos las fiestas bíblicas, y nos concentramos especialmente en los mensajes proféticos de esos días santos. No hace mucho regresamos de celebrar la Fiesta de los Tabernáculos, un fiesta que Jesús ordenará celebrar a todas las naciones cuando regrese a la Tierra y se posen sus pies sobre el monte de los Olivos (Hechos 1:9-12; Zacarías 14:1-4, 9, 16-19).

Tenemos por tradición dedicar un servicio durante esta Fiesta para presentar un video que llamamos: La obra en marcha. A nuestros hermanos, reunidos en unos sesenta lugares por todo el mundo para esta ocasión especial, se les facilita observar más de cerca nuestro trabajo. Estos videos, especialmente preparados, normalmente no se ofrecen a nuestros suscriptores; no es que tengamos algo que ocultar, pero la mayoría de estos videos no serían de interés general. Sin embargo, después del video de este año, el presentador de El Mundo de Mañana, señor Wallace Smith, estaba tan entusiasmado que sugirió que lo ofreciéramos en formato DVD a todos ustedes. Y muchos estuvimos de acuerdo.

Este nuevo DVD, titulado: La profecía y nuestra comisión del tiempo del fin, nunca antes ofrecido, consiste en una conversación sin guión entre el evangelista y presentador de televisión de gran trayectoria, y además escritor para El Mundo de Mañana, Richard Ames; y el evangelista doctor Douglas Winnail junto a su servidor. Hablamos de la razón por la cual la profecía es pertinente, y cómo la comprensión de la profecía bíblica ha actuado personalmente en nuestra vida. El doctor Scott Winnail invita a la conversación con preguntas, pero nuestras respuestas son sin guión alguno, porque así les damos a los espectadores una visión más espontánea de nuestras vidas y pensamientos.

Creemos que esta presentación les va a resultar inspiradora, perspicaz y edificante. Es la primera vez que ofrecemos este DVD, y probablemente será la última, de manera que si lo desea le invitamos a solicitarlo hoy mismo, antes de que lo olvide o que el suministro se agote. Entre tanto, esperamos que disfrute y se beneficie de su suscripción gratuita a la revista El Mundo de Mañana.