"Y la vida era la luz de los hombres" (Génesis 1:3; Juan 1:4). Un consejo sencillo también revela un principio esencial en la vida cristiana. Mantenga una linterna siempre a mano en el hogar, en el trabajo y cuando viaje. Téngala al alcance y en estado de funcionamiento. Nunca se sabe cuándo la podrá necesitar. La anterior recomendación parece cuestión de simple sentido común, pero puede salvarnos la vida. Por tanto, no es sorprendente que la luz sea uno de los conceptos más importantes en la Biblia.