Hay una manera ética de utilizar la inteligencia artificial, y tres principios clave nos dan el fundamento.
Pregunta: La inteligencia artificial es muy cómoda, pero me preocupa un poco. ¿Cómo puede un discípulo de Jesucristo utilizar esta tecnología?
Respuesta: Aunque la IA es, y seguirá siendo, un implemento muy poderoso, es previsible que su uso indebido y muy extendido genere daños emocionales, psicológicos y culturales. Veamos tres límites personales para aprovechar correctamente las plataformas de IA.