No es raro escuchar debates sobre el conflicto entre los intereses masculinos y femeninos en el lugar de trabajo, en la educación y en el hogar. La llamada "batalla de los sexos" se desata en todos los medios. Por supuesto, hay diferencias entre hombres y mujeres, y no hay duda de que, de varias maneras, y en todos los estratos de la sociedad, existen desigualdades que resultan en conflictos y sentimientos negativos.