¿Qué está profetizado para Alemania?

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Alemania bien puede ser la nación de mayor influencia en Europa y una de las más poderosas del mundo. ¿Señala acaso la profecía bíblica lo que le sucederá a este país al salir de las sombras del pasado para forjar su futuro? ¿Qué le depara el futuro a esta gran nación? ¿Qué papel cumplirá en el tiempo del fin? ¡Es necesario saberlo!

¿Qué significa el nombre de “Alemania” para muchos? Quizá piensen en sus automóviles: el Audi y el Mercedes Benz, conocidos en todo el mundo por su calidad y su ingeniería. Quizá piensen en que Alemania abrió sus puertas a los inmigrantes en el 2015. O piensen en la selección nacional de fútbol y su victoria en la Copa Mundial del 2014. Para otros, el nombre de Alemania quizá traiga a la mente el Oktoberfest, fiesta famosa por la comida, música y cerveza.

Mis bisabuelos vinieron de Alemania como inmigrantes a los Estados Unidos poco antes de la Primera Guerra Mundial. Quisimos mucho a nuestra bisabuela y tenemos gratos recuerdos de nuestras visitas con ella y otros miembros de la familia. Mi bisabuela siempre fue tierna y bondadosa y cuando íbamos a verla ¡nunca faltaban las exquisitas golosinas!

Alemania tiene mucho para admirar. Pero también hay un lado oscuro. Los aficionados a la historia quizá piensen en imágenes de Adolfo Hitler y el holocausto. Las imágenes de los campos de exterminio y la esvástica serán una mancha imborrable en la historia del siglo 20. Quizás algunos lectores hayan visitado un campo de concentración o conozcan sobrevivientes que soportaron penalidades indecibles en manos de los nazis. O quizás algunos hayan vivido esta experiencia en carne propia. Increíblemente, hay personas que niegan el holocausto, pese a las pruebas arrolladoras dadas por testigos presenciales que liberaron los campamentos, y quienes vivieron para contar la historia. Alemania, sin duda, tiene algunos hechos espantosos en su pasado.

¿Por qué hablar de Alemania en el siglo 21? Porque, por mucho que hayamos avanzado en los últimos 70 y tantos años, por muchas salvaguardas para asegurar la libertad personal en la legislación germana; hay quienes se inquietan hondamente por este país. Y con razón.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Alemania quedó dividida en dos: Alemania Occidental y Alemania Oriental. Así permaneció hasta el 3 de octubre de1990, cuando los dos países se reunificaron. Esta reunificación no fue algo que se hubiera dispuesto de antemano, ni algo que contó con el agrado de todos. Veamos este comentario de un libro publicado en1992 con el título: The Germans: Who Are They Now? “[Cuando vino la unificación] nadie la esperaba. Pocos la habían previsto y en el extranjero no se recibió con grandes aplausos. En el Reino Unido, la entonces primera ministra Margaret Thatcher tuvo serias reservas. Temía el poder de una Alemania unida y así lo hizo saber… Margaret Thatcher, obviamente preocupada, convocó a una conferencia en Chequers para tratar sobre el carácter nacional alemán, pero ni ella ni los demás dirigentes occidentales tenían poder alguno para alterar los sucesos” (Alan Watson, 1992, pág. 11).

¿Sería posible que “nadie esperara” la unificación de Alemania? ¡No! A comienzos del siglo 20, Herbert W. Armstrong, predecesor nuestro en esta obra, escribió sobre Alemania y cómo surgiría de nuevo como un gigante unido y poderoso. ¿Cómo pudo saberlo? ¡Porque estaba escrito en la profecía bíblica!

La antigua nación de Asiria fue la precursora de la Alemania actual. Si bien es cierto que en la Biblia no figura el nombre de “Alemania”, muchas profecías se refieren a esta nación por su nombre original de Asiria. Para estudiar este tema más a fondo, sugerimos solicitar nuestro artículo especial gratuito titulado: ¿Un cuarto Reich? ¿Cuál es el futuro de Alemania? El propósito del presente artículo no es demostrar el origen de los alemanes de hoy. Lo que sí haremos en las páginas siguientes es analizar cuatro profecías que Alemania cumplirá en los tiempos del fin.

Profecía #1: Alemania dominará Europa

En el 2011, el entonces canciller alemán Gerhard Schröder dijo algo extraordinario: “La actual crisis [económica] hace inexorablemente claro que no podemos tener una zona de moneda común sin una política común en lo fiscal, lo económico y lo social… tendremos que renunciar a la soberanía nacional” (Brian Rohan. Former German leader calls for “United States of Europe”. Reuters.com, 4 de septiembre del 2011).

Esto ya ha comenzado. Las naciones de Europa están cediendo su soberanía para que la Unión Europea funcione. ¡Los británicos abandonaron la UE en el 2016 porque algunos estaban inconformes con este hecho! Y cuando todos hayan entregado su soberanía, alguien estará al mando. ¿Quién será? El diario irlandés Irish Independent afirmó, también en el 2011: “[Como Alemania] está suministrando la red de seguridad [financiera] para toda la Eurozona, nadie va a oponerse a que lo manejen todo”.

Desde entonces, hemos visto a Alemania consolidar su poder en el centro de la Unión Europea. Se ha dicho que la canciller Ángela Merkel es la política más admirable de Europa y la mujer más poderosa del mundo. También se ha descrito como un cerebro político que, “valiéndose de la Unión Europea como su medio… ha tenido éxito allí donde Bismarck, el káiser Guillermo II y Hitler no pudieron: convertir todo un continente en un Imperio Alemán” (Dominic Sandbrook. DailyMail.co.uk, 19 de abril del 2013).

El poder y prestigio de Alemania van creciendo por todo el mundo. En una encuesta de la BBC en el 2013, Alemania resultó ser “el país más popular del mundo” (BBC.com, 23 de mayo del 2013). En el 2016, una encuesta del U.S. News & World Report, analizó los países por 75 criterios. Nuevamente, Alemania ocupó el primer lugar como “el mejor país del mundo” (Jonathan Chew. Fortune.com, 20 de enero del 2016).

Alemania está convirtiéndose en la figura central en Europa y el mundo. ¿Estaremos presenciando el surgimiento de la superpotencia mencionada en Apocalipsis 17? En el Apocalipsis, el apóstol Juan describió un lapso de siglos, desde le Edad Media hasta nuestros días, en el que una serie de imperios surgirían y caerían: “Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo” (vs. 9-10). Juan dijo que habría siete líderes en siete reinos sucesivos. ¿Quiénes fueron esos líderes? Justiniano, que unificó el Imperio Romano de Oriente con el de Occidente en el año 554 DC; Carlomagno, coronado en el 800 DC; Otón el Grande, coronado sacro emperador romano en el año 962; Carlos V, en 1530; Napoleón, cuyo Imperio comenzó en 1804; y la alianza germano-italiana que culminó con las potencias del eje bajo Hitler y Mussolini en la Segunda Guerra Mundial. Estos son los primeros seis de los siete reyes. El último reinará sobre otros diez reyes justo antes del regreso de Jesucristo y pretenderá luchar contra el Hijo de Dios. “Los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia” (Apocalipsis 17:12-13).

Estos diez reyes, o diez líderes políticos, cederán su autoridad voluntariamente a un líder poderoso que la Biblia denomina la bestia. ¿Estaremos presenciando los comienzos de este fenómeno? Ciertamente, no vemos la potencia, o la bestia, en su forma final, pero, ¿estaremos viendo la preparación en sus primeras etapas?

Algunos preguntarán: ¿Qué tendría de malo que Alemania cumpla un papel más dominante en Europa? ¿Acaso no es uno de los aliados más cercanos de los Estados Unidos? ¡Sí lo es! Los alemanes son amigos de los estadounidenses… por ahora. Pero conviene detenerse a contemplar el hecho de que hace solo 70 años Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos, Canadá y todo un grupo de naciones estaban enfrascadas en una amarga lucha de vida o muerte contra Alemania e Italia. La Biblia dice que esto se repetirá.

Profecía #2: Alemania va a rearmarse

Desde la Segunda Guerra Mundial Alemania ha mostrado una clara postura y tendencia antibélica, mientras busca deshacerse de los horrores del pasado. Pero esto está cambiando. En el 2014, el ministro de la economía pidió “el establecimiento de una industria de armamentos en la UE con una fuerte base alemana, independiente de los Estados Unidos” (German ForeignPolicy.com, 8 de diciembre del 2014).

¡Estados Unidos está respaldando con entusiasmo la renovada voluntad alemana de rearmarse y de ejercer su poderío militar! El 22 de junio del 2015, en el Foro Allianz en Berlín, el secretario de Defensa de los Estados Unidos, Ashton Carter, elogió los pasos dados por Alemania al asumir un papel de mayor liderazgo militar. Instó a los germanos a invertir aún más dinero en defensa, diciendo que Alemania debería “reforzar sus gastos en defensa para ‘asegurar que las inversiones alemanas en defensa estén a la par con su papel de liderazgo’” (Sheryl Pelerina. Defense.gov, 22 de junio del 2015).

¿Por qué no desearía Estados Unidos que Alemania llevara una mayor parte de la carga para su propia defensa? Estados Unidos no puede ser el policía del mundo. Y además, Estados Unidos está tristemente impedido bajo el peso de su propia deuda. Los alemanes saben que no pueden depender de los Estados Unidos para siempre y por eso su tendencia es hacia el fortalecimiento de sus propias fuerzas armadas.

¿Qué forma está tomando esto? De nuevo, las naciones europeas están cediendo soberanía nacional y un vacío de poder siempre se llenará. Un informe publicado en el 2017 por la revista Foreign Policy explicó que un creciente número de países europeos están integrando algunas de sus brigadas dentro del Bundeswehr, o ejército alemán:

“La brigada mecanizada 81 de Rumanía se unirá a la división de respuesta rápida del Bundeswehr; mientras que la 4a brigada de acción rápida checa, que ha prestado servicio en Afganistán y Kósovo, que se considera la punta de lanza del ejército checo, será parte de la 10ª división armada de Alemania. Al proceder así, seguirán los pasos de dos brigadas holandesas, una de las cuales ya se unió a la división de respuesta rápida del Bundeswehr y la otra se ha integrado dentro de la primera división armada del Bundeswehr” (Elisabeth Shaw. ForeignPolicy.com, 22 de mayo del 2017).

El artículo señala: “Según Carlo Masala, profesor de política internacional en la Universidad del Bundeswehr en Múnich, ‘el gobierno alemán está demostrando que está dispuesto a proceder con la integración militar europea’… aunque otros en el Continente aún no lo estén”.

Se van uniendo… pero alguien está al mando. ¿Adivine quién? Los alemanes. ¿Ve usted lo que está ocurriendo? Es un proceso lento y pacífico, y sus fines son pacíficos, como la lucha contra el terrorismo. Pero Alemania va en camino, poco a poco, hacia el dominio de lo político y lo militar en Europa.

Si no tuviéramos nada que nos guiara, si no comprendiéramos la profecía, quizá veríamos el rearme de Alemania como algo bueno. ¿Qué mejor que contar con un aliado poderoso? Especialmente uno que está comprometido con los principios democráticos, las libertades personales y la responsabilidad fiscal. El problema es que la profecía habla del resurgimiento final de una nación europea antigua que encabeza al mundo en una elaboración militar como nunca antes se ha visto. El capítulo 11 de Daniel expone 2.500 años de profecía, desde los tiempos del Imperio Persa hasta el regreso de Jesucristo. Uno de los temas principales del capítulo es el conflicto constante entre el “Rey del Norte” y el “Rey del Sur.” La futura potencia o bestia de Europa cumplirá el papel del “Rey del Norte.” Así lo describe Daniel: “Del Dios de sus padres no hará caso, ni del amor de las mujeres; ni respetará a dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá. Mas honrará en su lugar al dios de las fortalezas, dios que sus padres no conocieron; lo honrará con oro y plata, con piedras preciosas y con cosas de gran precio” (Daniel 11:37-38).

Daniel está diciendo que este Rey europeo, el Rey del Norte, adoraría al “dios de las fortalezas”, es decir de los fortines o baluartes. Este Imperio estará tan empeñado en conseguir y desarrollar las armas más poderosas de la Tierra que la Biblia lo describe como adorador de su propio poderío militar. ¿De quién se trata? Los Estados Unidos no: no con su deuda abrumadora. Será una potencia futura dirigida por Alemania, que irá a la cabeza en una carrera armamentista mundial que dejará a la zaga a los Estados Unidos, Inglaterra y sus aliados.

¿Por qué es importante? Porque el equilibrio del poder está cambiando. Nuestro mundo está cambiando ¡y las normas de los últimos decenios van a desaparecer!

Profecía #3: Alemania irá a la guerra

Como se dijo antes, Alemania va a rearmarse… y será de forma aterradora. Esas armas se usarán en el futuro en guerras espantosas. Veamos Daniel 11:39-40: “Con un dios ajeno se hará de las fortalezas más inexpugnables, y colmará de honores a los que le reconozcan, y por precio repartirá la tierra. Pero al cabo del tiempo el Rey del Sur contenderá con él; y el Rey del Norte se levantará contra él como una tempestad, con carros y gente de a caballo, y muchas naves; y entrará por las tierras, e inundará, y pasará”.

Daniel explica que el Rey del Norte, la bestia o potencia que será Europa con Alemania a la cabeza, hará la guerra. Irá al Oriente Medio, arrollará a una confederación islámica que la Biblia denomina el Rey del Sur, y ocupará Jerusalén. Habrá guerra. La tensión que está creciendo ahora entre Norte y Sur, Europa y el mundo musulmán, estallará en llamas.

¿Qué será de los Estados Unidos? También será arrollado por el gigante europeo. Isaías dice que Dios se valdrá de Asiria, Alemania actual, para castigar a los Estados Unidos por sus pecados. Isaías 10:56 declara: “Oh Asiria, vara y báculo de mi furor, en su mano he puesto mi ira. Le mandaré contra una nación pérfida, y sobre el pueblo de mi ira le enviaré, para que quite despojos, y arrebate presa, y lo ponga para ser hollado como lodo de las calles”. Esto lo hizo Asiria en la antigüedad. Conquistó el Reino de Israel en el año 721 AC, y se llevó en cautiverio a toda la nación.

Hay, sin embargo, un cumplimiento doble. Las antiguas tribus de Israel se encuentran hoy en los Estados Unidos, la Mancomunidad Británica y el Noroeste de Europa. Son naciones con una conducta cada vez más inmoral y pecaminosa. Dios se valdrá de una nación guerrera y aterradora para corregirlas, como ya lo hizo en tiempos antiguos. Lo hará Asiria, la actual Alemania. ¿Cómo podemos estar seguros? Sigamos la profecía. En Isaías 27:13 leemos: “Acontecerá también en aquel día, que se tocará con gran trompeta, y vendrán los que habían sido esparcidos en la tierra de Asiria… y adorarán al Eterno en el monte santo, en Jerusalén”.

En el tiempo del fin, en aquel día, en la última trompeta, los pueblos se reunirán. Saldrán del cautiverio en tierra de Asiria. Es claro que el texto se refiere a la segunda venida de Jesucristo. No puede referirse a Israel antigua porque ellos jamás regresaron de Asiria. Tiene que ser una profecía de un hecho que aún está en el futuro.

Alemania va a rearmarse. Alemania dominará a Europa. Y Alemania entrará en guerra. Esa es la advertencia para los alemanes… y para los que serán dominados por ellos. ¡Pero hay buenas noticias también!

Profecía #4: Arrepentimiento y reconstrucción

Cuando Alemania haya derrotado a las naciones israelitas e islámicas, luchará contra una horda formidable del Oriente. Esta es la temida Tercera Guerra Mundial ¡y sus consecuencias comprenderán la muerte de un tercio de la humanidad! (Apocalipsis 9:12-19). Pero al final, los ejércitos unirán sus fuerzas para lo que suele llamare la “Batalla de Armagedón”. Con este fin, se reunirán en Megido, al norte de Jerusalén y harán batalla contra una tercera fuerza: Jesucristo glorificado a su regreso. Esta no será una batalla difícil para Cristo, quien los vencerá, destruirá del todo sus ejércitos y lanzará a la bestia y al falso profeta al lago de fuego (Apocalipsis 19:20).

¡Lo que ocurrirá enseguida es una clave vital que ofrece esperanza al pueblo alemán! Terminada esta horrenda batalla, y cuando la humanidad rebelde se haya humillado y sometido, habrá sobrevivientes. Jesucristo reunirá a los sobrevivientes de la tierra de Asiria y de otros lugares. Recibirán agua y alimento. Sus heridas y males sanarán. Jesucristo dará comienzo a un esfuerzo de reconstrucción en todo el globo. La gente recibirá casa y tierra y la oportunidad de comenzar de nuevo. Pero esta vez conocerán al Dios verdadero y tendrán acceso al Espíritu Santo. Las cosas mejorarán.

Leamos una profecía sorprendente en el capítulo 19 del libro de Isaías. Se refiere a la primera parte del reinado milenario de Jesucristo, después de su regreso a la Tierra. Isaías 19:22-23 dice: “Herirá el Eterno a Egipto; herirá y sanará, y se convertirán al Eterno, y les será clemente y los sanará. En aquel tiempo habrá una calzada de Egipto a Asiria, y asirios entrarán en Egipto, y egipcios en Asiria; y los egipcios servirán con los asirios al Eterno”.

¡Es una profecía asombrosa! Prevé un tiempo de paz después de la Tercera Guerra Mundial. ¡Habrá paz entre las naciones que se pelearon entre sí y que pelearon contra Jesucristo a su regreso! Habrá paz verdadera. No solo eso, sino que los alemanes, árabes, estadounidenses, británicos y todos los demás; van a colaborar en la reconstrucción de la sociedad. Como lo afirma Isaías: “En aquel tiempo Israel será tercero con Egipto y con Asiria para bendición en medio de la Tierra; porque el Eterno de los ejércitos los bendecirá diciendo: Bendito el pueblo mío Egipto, y el asirio obra de mis manos, e Israel mi heredad” (Isaías 19:24-25).

¡Esta imagen del futuro es maravillosa! Lo descrito ocurre al comienzo del milenio, cuando Jesucristo haya puesto fin a toda resistencia. Dios no odia a Alemania. ¡Ama al pueblo alemán! Y la Biblia muestra que se valdrá de las enormes capacidades y talentos de los alemanes para reconstruir el mundo una vez que se hayan arrepentido.

La advertencia actual es para Israel y también para el pueblo alemán. Se les advierte que no se dejen arrastrar por un sistema que levantará su horrible cabeza una vez más, con resultados desastrosos. El mensaje es que, cuando todo haya terminado, Dios es un Dios de amor y atraerá a todo el mundo hacia Él. Las naciones comenzarán a reconstruirse y el esfuerzo estará encabezado por Israel, Egipto y Alemania. Los que fueron enemigos mortales, trabajarán juntos en armonía bajo el gobierno justo de Jesucristo.

El plan de Dios es extraordinario y la profecía bíblica lo aclara todo. Es comprensible cuando permitimos que Dios lo exponga y si lo aceptamos de todo corazón. Demos gracias a Dios por su misericordia, fuerza, poder y sabiduría. Dejará que las naciones poderosas del mundo aprendan lecciones vitales. Y al final, extenderá su misericordia a todos los que la deseen, a los que acepten su camino y le obedezcan. Es lo que podemos prever: una era de paz profetizada para todas las naciones, incluida Alemania. [MM]

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