¿Herejes en la Edad Media? La saga de los valdenses

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A los valdenses se han referido como “la más antigua y la más evangélica de las sectas medievales”(Enciclopedia Británica, edic. 11). Partiendo de su refugio en los valles alpinos del Norte de Italia, sus ministros, llamados barba, recorrieron toda Europa. Según la mayoría de las versiones históricas, el origen de este grupo se remonta a la predicación de Pedro Valdo, un mercader de Lyon del siglo 12. Dicen que Valdo quiso reformar la Iglesia Católica desde adentro, pero que sus reparos a la doctrina eran pocos. Con sus seguidores, valdenses, fueron tildados de herejes y excomulgados por predicar sin permiso.

Otras fuentes históricas antiguas dicen que el nombre de valdenses: vaudois, valdes, vellenses, wallenses; que significaban vallunos o gente de los valles, provino de los valles del Norte de Italia, lugar adonde huían los cristianos durante las persecuciones de Diocleciano, cerca del año 300. Muchos autores aseguran que la pretensión de vincular a los valdenses con Pedro Valdo fue un fraude perpetrado por sus perseguidores, para ocultar deliberadamente el origen antiguo de las creencias de ese grupo.

La dificultad para reconstruir la historia y doctrinas de los valdenses se agrava porque la mayoría de las versiones que quedan son de sus perseguidores católicos. Rainiero, inquisidor del siglo 12, afirma que una herejía de los vaudois “es de gran antigüedad… otros dicen que ha durado desde los tiempos del papa Silvestre (314-335); hay quienes también dicen que desde el tiempo de los apóstoles”. Según Rainero, los valdenses tenían diferencias de fondo con el catolicismo romano. Y cita 33 creencias que consideraba errores, entre ellas, la aseveración de que eran la verdadera Iglesia de Jesucristo, y la sucesora de los apóstoles, su convicción de que la Iglesia de Roma es la ramera de Apocalipsis y su rechazo a los días de fiesta católicos, al purgatorio, a la transubstanciación y las oraciones por los muertos.

Algunas fuentes del siglo 12 afirman que los valdenses tenían las mismas convicciones de los albigenses y cátaros. Un informe sobre el credo de los cátaros afirma que observaban la ley de Moisés, el sábado, la circuncisión, rechazaban la trinidad y la Iglesia Católica Romana en su totalidad. Para despertar el repudio contra ellos, sus opositores atribuían a los cátaros toda una serie de doctrinas descabelladas.

Un reciente estudio integral sobre los valdenses encuentra varias facciones dentro del movimiento durante la Inquisición. Quienes simpatizaban con el catolicismo o que buscaban salvar la vida, desertaron del grupo valdense, atraídos por la oportunidad de alcanzar la rehabilitación y el reconocimiento papal. La tradición dice que en el siglo 16 los valdenses de los Alpes se reunieron con los protestantes de Ginebra y se amalgamaron, basados en las convicciones comunes. Sin embargo, otras versiones contemporáneas aseguran que eso ocurrió solo después de mucha discusión. Una investigación reciente sugiere que la fusión pudo ser más bien, una absorción, una supresión de los viejos métodos por otros nuevos, y de los viejos predicadores por ministros nuevos. En la actualidad, la Iglesia Valdense es parte de la comunidad protestante, unida con los metodistas de Italia, y con los presbiterianos de Carolina del Norte, Estados Unidos. [MM]

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