El dormilón

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En el conocido relato bíblico del profeta Jonás, Dios instruyó a su reticente siervo israelita para que llevara un mensaje de advertencia a la ciudad de Nínive, un bastión asirio. Asiria era tradicionalmente una acérrima enemiga de Israel. Jonás, imprudentemente, intentó eludir su deber y huir de su responsabilidad. Para escapar, compró un pasaje en un barco en Jope (la actual Jaffa) con destino a Tarsis; algunas teorías vinculan este lugar con un antiguo puerto llamado también Tartessos, situado en la región de lo que hoy es España, aunque existen otras hipótesis al respecto.

Durante la travesía, se desató una gran tormenta que amenazaba con destrozar la nave. Los marineros experimentados, aterrorizados, comenzaron a arrojar la carga por la borda y a clamar a sus dioses pidiendo salvación. Mientras tanto, Jonás estaba en la bodega del barco, profundamente dormido. Desesperado, el capitán bajó y confrontó a Jonás, diciéndole “¿Qué tienes, dormilón? Levántate, y clama a tu Dios; quizá él tendrá compasión de nosotros, y no pereceremos” (Jonás 1:6).

Al ver la gravedad de la situación, Jonás confesó su responsabilidad y se ofreció a ser arrojado al mar embravecido; ¡y así fue lanzado por la borda! Algunos pueden ridiculizar el relato de lo que sucedió después, pero, mediante un milagro muy especial, la tempestad se calmó y Dios salvó a Jonás utilizando un gran pez.

El urgente llamado del capitán a despertar es un tema recurrente en la Biblia. Muchas personas simplemente se desconectan y «duermen» ante peligros evidentes o desastres inminentes, en lugar de afrontar la cruda realidad de su situación.

Hoy en día, una tormenta azota a nuestra sociedad a medida que decaen sus normas morales y de conducta. Las líneas que definen lo correcto y lo incorrecto, lo aceptable y lo inaceptable, se han vuelto difusas. Lo que antes se consideraba una actividad aberrante o desviada, ahora incluso se promueve como un «derecho civil». Sin embargo, la mayoría de la gente está «dormida», aparentemente ajena a las consecuencias espirituales y físicas.

Muchas denominaciones cristianas mayoritarias están abandonando siglos de tradición y los mandatos claros de las Escrituras (Levítico 18:22; Romanos 1:27), incluso ordenan a personas homosexuales que viven abiertamente su condición y a personas transgénero para el ministerio. Cada vez nacen más niños fuera del matrimonio. El abuso de drogas está muy extendido y, a menudo, incluso legalizado. El fácil acceso al aborto ha transformado la sociedad moderna hasta un punto que escandalizaría e indignaría a nuestros bisabuelos.

Sin embargo, muchas personas parecen ajenas a esta realidad y siguen con su vida cotidiana sin considerar las implicaciones espirituales de estas condiciones. ¿Cómo debemos reaccionar? La Biblia ofrece instrucciones claras y convincentes. En su carta a los hermanos de Corinto, el apóstol Pablo escribió: “No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres. Velad (o esté despierto) debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza vuestra lo digo. (1 Corintios 15:33-34). El mensaje es claro: quienes desean agradar a Dios no se dormirán, sino que se prepararán activamente para el regreso del Mesías en poder y gloria.

El mensaje de la Biblia es urgente y oportuno: “Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos” (Romanos 13:11). A medida que nuestra nación y el mundo se precipitan hacia la anarquía, con todos los problemas que ello conlleva, mantenerse espiritualmente despiertos y diligentes en seguir el Camino de vida que enseña la Biblia será esencial para evitar un desastre personal

Este tema recurrente se reiteró en 1 Tesalonicenses 5:5-6: “Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios”.

Al enfrentarse a los tiempos turbulentos que se avecinan, recuerde las palabras del capitán a Jonás: “¿Qué tienes, dormilón? Levántate, y clama a tu Dios” Podría ser precisamente el despertar espiritual que usted necesita.

Con la guerra en el Oriente Medio nuevamente en curso, la inflación constante y sin señales de que cese el declive moral de la sociedad hacia un estado poscristiano, ahora más que nunca es el momento de despertar de la indiferencia social y espiritual. Para saber más, asegúrese de leer los artículos más recientes de El Mundo de Mañana Velad para ser dignos de escapar y ¿Somos acaso tontos útiles? Y para comprender mejor la verdadera promesa de esperanza de Dios de un mundo mejor, solicite o lea en línea su ejemplar gratuito de las guías de estudio ¿Es este el único día de salvación? y El maravilloso mundo de mañana ¿Cómo será?