Dios hizo la Luna

Ron Herron
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Hace muchos años, cuando mi hijo tenía aproximadamente dos años, solía llevarlo sobre mis hombros y trataba de enseñarle aspectos importantes de la vida. Una noche señalé a la brillante luna llena y le dije: "Dios hizo la luna"… y en su pequeña y tierna vocecita, él repetía "¡Dios hizo buma!” Escucharlo no tenía precio, y se lo preguntaba una y otra vez, para que otros lo escucharan: "¿Quién hizo la luna?" "¡Dios hizo buma!", respondía con toda seguridad.

La luna es solo una de las muchas pruebas de la creación de Dios. De hecho, la presencia y el propósito de la Luna se encuentra entre muchas de las cosas que no han podido explicarse por medio de la evolución.  Los científicos dicen que el material del que está hecha la Luna es tan antiguo como el sistema solar (4,600 millones de años).  Además, está hecha del mismo material que se encuentra en la capa original de la Tierra, como lo demuestran los estudios isotópicos de oxígeno en las rocas lunares y las rocas terrestres.

También se considera que la Luna del planeta Tierra es la quinta luna más grande del sistema solar. Es más de una cuarta parte del tamaño de la Tierra.  Ningún otro planeta tiene un satélite tan grande en proporción al tamaño del planeta.  Nuestra Luna es indispensable para el mantenimiento de la vida en la Tierra, ya que influyen en las mareas e impide que los océanos se estanquen, al igual que mantiene los límites del agua en las costas.  En el cuarto día de la Creación, Dios dijo: “Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años” (Génesis 1:14).  La Luna, de hecho, proporciona luz en la noche: “señorea en la noche” (Génesis 1:16).  Se podría decir que es lo máximo en “luz nocturna”.  Ningún otro planeta tiene una Luna tan brillante en su cielo.

Curiosamente, la reflectividad de la Luna es aproximadamente la misma que la del asfalto. Sin embargo, los suelos lunares contienen glóbulos vidriosos que no se encuentran comúnmente en la Tierra.  Obviamente, Dios sabía cómo “texturizar” y colorear este cuerpo especial para que “señoreara en la noche” con la cantidad justa de reflexión de la luz.

La Luna gira muy lentamente, tomando 27.3 días en una sola rotación.  Esto es también cuánto tarda la Luna en recorrer la órbita alrededor de la Tierra.  Por esta razón, los que la observan desde un mismo punto en la Tierra solo pueden ver un lado de la Luna. El hecho de que la rotación y la revolución de la Luna sucedan durante el mismo período, se denomina: “bloqueo de marea”.  Dicha configuración es muy estable.  Esta sincronización perfecta es parte de un “gran diseño”.

La Luna tiene una serie de características distintivas que no se pueden explicar. Es 400 veces más pequeña que el Sol. ¡Pero, también está 400 veces más cerca de la Tierra que del Sol! Esto significa que el Sol y la Luna tienen el mismo tamaño aparente en nuestro Cielo y esto hace posible los eclipses solares totales.  La Tierra es el único planeta conocido que puede experimentar eclipses donde su Luna cubre el Sol de forma precisa.

La Tierra está inclinada sobre su eje 23.4 grados con respecto a su órbita alrededor del Sol, lo que hace que la Tierra experimente las estaciones.   La Luna es fundamental para mantener estable este ángulo preciso de inclinación.  Esto es similar al efecto de tomar a un niño de las manos y girarlo en derredor.  Usted puede mantener su inclinación debido a la “tracción” del niño mientras ambos giran.  Esta inclinación parece estar bien diseñada para sostener la vida.  Está muy claro que no es casualidad que ocurra de esta manera.

Estas claves nos deben preparar para poder presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que nos demande razón de la esperanza que hay en nosotros (1 Pedro 3:15). Dios quiere que usemos las cosas “que se ven” para ayudar a revelar las “cosas que no se ven” (Romanos 1:20, ver también 2 Corintios 4:16-18).

Tenga la seguridad de que “Dios hizo la Luna”. Para obtener información asombrosa sobre la creación, asegúrese de leer Einstein, Dios y las ondas gravitacionales , y ver nuestro programa  de El Mundo del Mañana titulado:  "Siete pruebas que Dios existe".