Desconectados de la realidad

Justin D. Ridgeway
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Recuerdo haber visto una caricatura que resumía una tendencia interesante en la sociedad moderna. Mostraba a cuatro niños jugando con sus tabletas y dispositivos electrónicos, y un parque desolado en el fondo. La leyenda decía: "niños jugando". Esta sátira ilustra un fenómeno preocupante. En nuestro deseo de conectarnos virtualmente a través de la tecnología, parece que estamos desconectados de la realidad.

Un artículo de la revista La Semana del 16 de octubre de 2015 titulado “Teléfonos inteligentes: ¿un cambio que nos hace daño?” describe este fenómeno:

“Enfrentémoslo: el 2009 fue el año en que murió la conversación ... Ese año, los teléfonos inteligentes se generalizaron, y nuestra capacidad de tener una interacción cara a cara significativa comenzó a decaer ... Nueve de cada diez usuarios de teléfonos celulares admiten haber usado sus teléfonos durante la última reunión social a la que asistieron. Bajo la influencia de los teléfonos, nuestra atención suele estar dividida y matizada por la impaciencia, y las conversaciones profundas y personales son cada vez más escasas... Los psicólogos han descubierto una disminución del 40 por ciento en la empatía entre los estudiantes universitarios, y la mayor parte de esta disminución se produje después del año 2000. Los estudios han demostrado que la sola presencia de un teléfono hace que las conversaciones cara a cara entre personas sean más superficiales, ya que una interrupción puede ocurrir en cualquier segundo ... necesitamos establecer una nueva norma social que avergüence a las personas que revisan sus teléfonos durante las comidas, reuniones o conversaciones personales" (pág. 17).

¿Ha notado recientemente que las familias en los restaurantes no hablan ni pasan tiempo construyendo un vínculo, sino que las vemos con sus caras iluminadas mientras se escapan a sus mundos virtuales personales? ¿Alguna vez ha visto a dos personas sentadas en silencio, enviando mensajes de texto en lugar de mantener una conversación? Tal vez fue en un restaurante, o tal vez en una banca en el parque. Tal vez fuiste tú. ¿Qué pasa con el cambio social en las relaciones románticas? Un estudio de Pew demostró que el 31 por ciento de los adolescentes han "terminado" su relación con su pareja por mensaje de texto en lugar de hacerlo cara a cara. Una aplicación social llamada Tinder, creada para encontrar pareja, le permite a la persona simplemente deslizar la cara de personas hasta que vea una que le agrade. Esto no es amar a nuestro prójimo como lo instruyó Jesucristo (Marcos 12:31); esto es simplemente "deslizar y pecar". Lamentablemente, las consecuencias se ilustran en un artículo de CNN que relaciona a Tinder con un aumento de las enfermedades de transmisión sexual.

Esto no quiere decir, por otro lado, que la tecnología no se pueda utilizar para el bien. Gracias a la tecnología la Iglesia de Dios está predicando el evangelio de una manera más poderosa en todo el mundo. Las cosas se han vuelto más fáciles en nuestra vida diaria, lo que permite que muchas personas trabajen de forma remota sin estar necesariamente atadas a una oficina. Podemos conectarnos con amigos y familiares en todo el mundo, incluso conversar por medio de una video llamada con personas a muchas millas de distancia.

Pero, nadie es inmune a las tentaciones de usar la tecnología de manera incorrecta. Hay un "príncipe de la potestad del aire" muy real (Efesios 2: 2) que busca llenar las ondas del aire y nuestras mentes, con cualquier distracción y tentación que nos pueda arruinar. Satanás odia a los seres humanos que están hechos a la imagen de Dios, y trata de hacernos daño de la manera más sutil que pueda, porque es un "asesino desde el principio" (Juan 8:44). ¡Él ejerce influencia en nosotros con tacto para que nos sintamos más conectados virtualmente, mientras nos desconectamos de la realidad del propósito de Dios para la humanidad! "Resiste al diablo y él huirá de vosotros" (Santiago 4:7).

En este mundo cada vez más "virtual", debe preguntarse: "¿Estoy realmente más conectado?" ¿Nos estamos tomando el tiempo para conectarnos cara a cara, especialmente cuando comemos juntos? ¿Tomamos las medidas necesarias para proteger a nuestras familias, apagando o guardando nuestros dispositivos y juguetes durante las comidas? ¿Nos tomamos el tiempo para conectarnos con nuestro Creador, al aire libre, en medio de la belleza de Su creación? Estas son inversiones eternas que valen mucho más que el oro y la plata, o cualquier producto de Microsoft y de Apple conocido por el hombre.

¿No cree que ya es hora de que estemos “en línea" con la realidad?

La interacción personal, sin distracciones, es más valiosa que los rubíes, y su importancia se detalla en el artículo “Cara a cara" publicado en esta misma página web. También asegúrese de ver el programa "El peligro de las redes sociales" y de estudiar nuestro folleto La Biblia: ¿Realidad o ficción?