Gerald E. Weston

Tres días y tres noches



La gran mayoría de quienes se declaran cristianos creen que Jesucristo fue crucificado el viernes, y que resucitó el domingo por la mañana. ¿Acaso lo han demostrado con la Biblia? Es más, deberían hacerlo. Al fin y al cabo, casi todo el mundo lo cree, porque suponen que la mayoría siempre está en lo correcto… además, creen en la tradición del viernes santo y el domingo de resurrección. Y si creen, ¿por qué lo creen? ¿Por ser lo que siempre les enseñaron? Además, dan por un hecho que los ministros religiosos no se equivocan en estas cosas… ¿verdad?

¿Somos acaso tontos útiles?



Pido disculpas por tácitamente insinuar que somos tontos útiles. Mi intención no es ofender a nadie, y mucho menos a nuestros fieles lectores de El Mundo de Mañana. “La expresión ‘tonto útil’ señala a una persona ingenua o crédula que se deja manipular o explotar con el fin de promover alguna causa o un fin político” (WordHistories.net). Cuando nos miramos al espejo, ese no es el reflejo que vemos… ¿o quizá sí? La respuesta puede ser sorprendente.

De espadas y rejas de arado

El mundo se está armando para la guerra. Y esto aplica a Europa, Asia, Medio Oriente, Norteamérica y otros. ¿Se da cuenta que esto fue predicho hace mucho tiempo? Vea esta profecía en Joel 3:9-10 Proclamad esto entre las naciones, proclamad guerra, despertad a los valientes, acérquense, vengan todos los hombres de guerra. Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el débil: Fuerte soy.

¿Si Dios es amor por qué permite el sufrimiento?

Acontecerá que si oyeres atentamente la voz del Señor tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy... vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán... (Deuteronomio 28: 1-5). ¿Acaso no vemos que el Dios que creó el universo entero puede manipular los patrones climáticos para nuestro bien, o sea, si le obedecemos, pero también puede retener ese bien si lo despreciamos y rechazamos su autoridad?

Velad para ser dignos de escapar



Jesucristo dijo a sus discípulos que estuvieran atentos a las señales de su regreso. Pero, ¿qué deberíamos estar observando?

El mundo está cambiando tan rápidamente que es muy posible concentrarse en pequeñeces, pasando por alto las grandes tendencias. Y esto nos trae a una pregunta crucial: ¿Cuáles son las grandes tendencias que debemos observar? ¿Cómo separar el trigo de la cizaña? ¿A que fuente podemos dirigirnos para aclarar esas tendencias?

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