Gerald E. Weston

Velad para ser dignos de escapar



Jesucristo dijo a sus discípulos que estuvieran atentos a las señales de su regreso. Pero, ¿qué deberíamos estar observando?

El mundo está cambiando tan rápidamente que es muy posible concentrarse en pequeñeces, pasando por alto las grandes tendencias. Y esto nos trae a una pregunta crucial: ¿Cuáles son las grandes tendencias que debemos observar? ¿Cómo separar el trigo de la cizaña? ¿A que fuente podemos dirigirnos para aclarar esas tendencias?

¿Estaremos adorando en vano?



Es muy común oír afirmar que todas las religiones son de igual valor, que no hay una mejor que otra. Pero, ¿es eso lo que realmente piensa la gente a la hora de la verdad? La experiencia dice lo contrario.

Usted no sabe lo que no sabe

Jesús murió para pagar por nuestros pecados, pero ¿qué significa eso? Quizá oyó hablar de la “oración del pecador”, unas pocas palabras de confesión y de aceptar a Cristo como Salvador, y listo: ya está rumbo al Cielo. ¿Es eso lo que dice la Biblia? Muchos lo creen, pero ¿es así? Aquí le decimos: “No nos crea solo porque lo decimos; créanos porque puede comprobarlo en su propia Biblia”. Además: No estamos aquí para entretener, sino para informar, para darle lo que Pablo llamó “todo el consejo de Dios”. Y eso no lo recibe del típico predicador del domingo en la mañana. ¡Acompáñenos!

¡Dios todavía sana hoy!

Aquí hay algunas preguntas serias: ¿Fueron genuinos los relatos de los milagros? ¿O fueron historias inventadas? ¿Se puede confiar en estos relatos bíblicos? Y si no, ¿qué más puede descartar de las páginas de la Biblia? ¿Ha sufrido usted alguna aflicción durante años sin encontrar alivio perdurable? Si perdió la esperanza, estoy aquí para decirle que la hay, y hoy le daré siete puntos que pueden restaurarla. ¡Acompáñenos!

¿Por qué El Mundo de Mañana es diferente?



El Mundo de Mañana es una publicación única. No apoyamos a ningún candidato ni partido político; pero, como creemos que la Biblia es la Palabra de Dios, nos pronunciamos contra el aborto y otras prácticas condenadas por el Creador. Y si bien creemos que la Biblia enseña la verdad, los lectores habituales saben que frecuentemente diferimos del cristianismo tradicional, el cual, como es evidente para cualquier persona informada, se ha corrompido con prácticas y filosofías paganas. Pero, ¿por qué hemos elegido ser diferentes sin disculparnos?

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