¿Está usted preparado para lo que viene?

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El que haya seguido las noticias mundiales sabrá que ya se está preparando el semillero para generar a la "bestia" profetizada en el Apocalipsis. Mientras hombres cubiertos con pasamontañas patrocinados por Rusia ocupan y retienen cuarteles de policía y otros puntos clave en Ucrania, las potencias europeas no pueden menos de recordar su propia impotencia. Acostumbradas a resguardarse bajo el paraguas nuclear de los Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial, las naciones de Europa Central comprenden ahora que no podrán contar con el respaldo de este país en el futuro.
 

À los ojos del mundo, los Estados Unidos se están convirtiendo en un "tigre de papel". Tal como lo hemos señalado reiteradamente en El Mundo de Mañana, el Dios de nuestros antepasados advirtió desde hace mucho tiempo: "Si no me oyereis, ni hiciereis todos estos mis mandamientos, y si desdeñareis mis decretos, y vuestra alma menospreciare mis estatutos, no ejecutando todos mis mandamientos, e invalidando mi pacto… quebrantaré la soberbia de vuestro orgullo, y haré vuestro cielo como hierro, y vuestra tierra como bronce" (Levítico 26:14-15, 19). Los Estados Unidos aún tienen mucho poder y orgullo, aunque es un país en decadencia. Pero como su pueblo mayoritariamente ha dado la espalda al Creador, el cual le dio a la nación un poderío y una riqueza sin par, el país ha perdido cohesión y competencia y se ha visto cada vez más confundido acerca de cómo usar la riqueza y el poderío que tiene.

Palabras y solo palabras

Rusia, Ucrania y muchas otras naciones están viendo con creciente claridad que Estados Unidos ahora es una nación que habla mucho pero que no actúa vigorosamente para proteger a sus amigos como lo habría hecho hará una o dos generaciones.

Con este "vacío de poder" generado por la debilidad estadounidense, ¡no puede estar lejos un verdadero Imperio Europeo! Mientras los Estados Unidos continúan en deterioro moral y se convierten cada vez más en una sociedad hedonista y sin rumbo, ¡el Dios Todopoderoso ha decretado que una potencia futura, una "bestia", será su "instrumento" para humillarlos y enseñarles unas lecciones! No es que la superpotencia encabezada por la "bestia" estará poblada de gente "mala", sino que Dios se vale de diferentes naciones en diferentes momentos como sus instrumentos para humillar a quienes se rebelan contra Él y para enseñarles lecciones muy necesarias. La Biblia está llena de estas advertencias. Quienes estamos en esta obra lo hemos advertido específicamente desde hace muchos decenios. Por allá en los años 50, siendo yo asistente del señor Armstrong, realicé campañas de evangelismo y advertía en términos firmes, a quienes escucharan, que Europa se convertiría en una potencia, que la Biblia llama la "bestia", encabezada por un país reconstruido y fuertemente armado: Alemania. En esa época, muchos se burlaron de la idea, pensando que Alemania jamás volvería a ser una nación poderosa. Sin embargo, ¡lo es!

En las páginas de esta revista hemos demostrado repetidamente cómo el Dios Todopoderoso advirtió a los descendientes de la antigua Israel que si ellos "desdeñaban" sus estatutos y mandamientos, que sin duda lo han hecho, Él "[quebrantaría] la soberbia de [su] orgullo" (Levítico 26:19). Esa profecía se está cumpliendo ahora mismo ¡en gran manera! Mientras usted observa el rápido avance de los acontecimientos mundiales, espero que comience a entender realmente lo que les está ocurriendo a las naciones que fueron los descendientes originales de Inglaterra y los Estados Unidos, ¡los descendientes de las "diez tribus perdidas" de Israel!

¿Dejar a Dios por fuera?

Ciertamente, cuando dejamos a Dios "por fuera", ¡lascosas empiezan a salir mal! Así lo dicen las Escrituras: "Sin profecía el pueblo se desenfrena; mas el que guarda la ley es bienaventurado" (Proverbios 29:18). Apartados del Dios verdadero, los individuos y las naciones enteras pierden su rumbo y su razón de ser. Las familias empiezan a descomponerse. Aumentan el crimen y la violencia. Y conductas pervertidas de todo tipo se convierten en norma. La mayor parte de los habitantes, bajo la influencia creciente del maestro del engaño, Satanás el diablo, no saben por qué ocurren estas cosas.

¡Usted debe PREPARARSE!

¿Cómo puede usted prepararse para lo que viene? Ante todo, si Dios lo está llamando, debe "buscarlo" con todo el corazón y el alma (Deuteronomio 4:29). ¡Lea la Biblia diariamente! No se limite a darle una ojeada para "sentirse bien" mirando un salmo o un proverbio. Estúdiela. Estúdiela toda, con toda la seriedad que merece, ¡porque Dios se la ha dado como el manual de instrucciones para su vida! Como le dijo el apóstol Pablo al joven Timoteo, cada palabra de las Escrituras es útil, no solo como doctrina, sino también como indicación práctica de cómo llevar una vida cristiana (2 Timoteo 3:16).

No deje de leer el importante artículo del señor Richard Ames titulado: "¿Es importante el día sábado?" en la página 10 de esta edición. Aunque en la actualidad hay más de dos mil millones de personas que se declaran cristianas, ¿cuántas están siguiendo el ejemplo de Cristo y recibiendo las bendiciones que Dios promete a los que le obedecen? (Deuteronomio 28:1).

Guerras y rumores de guerra

Como mencioné al principio de este breve mensaje, nuestro mundo se encuentra al borde de la guerra más espantosa que jamás ha ocurrido. Felizmente, nosotros como cristianos podemos tener en nuestra propia vida "la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento" (Filipenses 4:7). Si dejamos que Dios haga su voluntad en nuestra vida, dando entrada al Espíritu de Dios que Él concede cuando un cristiano arrepentido se bautiza, entonces podremos librar la guerra contra el pecado en nuestra vida y podremos vislumbrar en esta vida lo que será el futuro Reino de Dios.

Al mismo tiempo, sabemos que los seres humanos, como sociedad, tendrán que sufrir los tiempos espantosos que nos esperan antes que venga Jesucristo a salvar a la humanidad de la destrucción total. Quizás alguno de nuestros lectores vivía hace cien años, cuando se desató la Primera Guerra Mundial en julio de 1914. Por un tiempo, esa fue conocida como la "guerra para poner fin a las guerras", pero la triste realidad fue que, en el lapso de una generación, la Segunda Guerra Mundial trajo no solamente más carnicería sino el advenimiento de las armas nucleares. Les recomiendo que lean el excelente artículo del señor John Meakin titulado: "¿El fin de las guerras?" en la página 4 de este número. Les ayudará a ver y comprender el plan de Dios qué traerá paz a nuestro mundo asolado por las guerras.

Por increíble que parezca, las Escrituras enseñan claramente que al final de la era, ¡la mayor parte de la humanidad peleará contra Jesucristo que regresa! "Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque Él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con Él son llamados y elegidos y fieles" (Apocalipsis 17:14). ¡Es difícil imaginar el alcance de un engaño capaz de llevar a incontables millones de seres humanos a combatir contra Jesucristo cuando Él regrese como Rey de reyes! Ese es precisamente el fraude para el cual debemos estar preparados para no caer en él.

Queridos lectores, les ruego que se acerquen más que nunca a nuestro Salvador Jesucristo, mientras haya tiempo para que nos proteja de las crisis venideras. No dejen de orar en todo momento: "Venga tu Reino. Hágase tu voluntad, como en el Cielo, así también en la Tierra" (Mateo 6:10).

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