La ilusión ecuménica

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En sus casi 2 000 años de historia, la cristiandad ha vivido grandes cismas y se ha dividido en miles de sectas. Ahora se están haciendo esfuerzos serios por sanar las divisiones y unir de nuevo las piezas fragmentadas. Parece una meta noble y aun piadosa, pero de hecho, es el cumplimiento de ciertas profecías bíblicas ¡que van a asombrar y sacudir a un mundo equivocado!
 

Plan de unidad

El impulso por sanar las divisiones entre los grupos fragmentados de quienes se declaran cristianos, es algo que la Iglesia Católica Romana viene promoviendo activamente en los últimos tiempos. En 1964, el Concilio Vaticano II se fijó como meta a largo plazo la "restauración de la unidad entre todos los cristianos" y traer de nuevo a las diferentes confesiones protestantes al redil católico. Cambiando una práctica de siglos, el Concilio se refirió a los miembros bautizados de otras iglesias no como "herejes", sino como "hermanos separados". También en 1964, la Iglesia Católica Romana y la Iglesia Ortodoxa Oriental "anularon sus mutuas excomuniones" iniciadas en el año 1054. Desde entonces, varios papas y patriarcas se han reunido y han orado juntos en su esfuerzo por promover la unidad. El patriarca ortodoxo representa a 250 millones de creyentes.

En la década de 1990, los jefes de la Iglesia Luterana firmaron una declaración conjunta con la Iglesia Católica respecto de la "justificación", tema contencioso que fue uno de los móviles de la Reforma Protestante. Más tarde, los líderes metodistas se unieron a la declaración conjunta. Por la misma época, varios dirigentes evangélicos y católicos estadounidenses firmaron un acuerdo titulado "Evangélicos y católicos juntos" con miras a promover la colaboración entre los dos grupos. El Consejo Mundial de Iglesias y líderes destacados como el doctor Billy Graham han promovido la unidad entre las muchas confesiones que se llaman cristianas. En enero del 2013, la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, junto con cuatro congregaciones de la tradición Reformada, firmaron un convenio en que reconocían el bautismo de todas ellas. Los pontífices católicos Juan Pablo II y Benedicto XVI han orado en compañía de varios arzobispos de Canterbury pidiendo la unión de sus iglesias.

En los 25 años de su pontificado, el papa Juan Pablo II visitó más de 100 países promoviendo la unidad de las iglesias. También permitió que los antiguos sacerdotes y parroquias episcopales regresaran al redil católico aun conservando sus formas de culto tradicionales. El papa Benedicto trabajó sin descanso "por la reconstitución de la unidad plena y visible de todos los seguidores de Cristo" con su mensaje de "Unidad en la multiplicidad, y multiplicidad en la unidad". El papa Francisco suavizó las reacciones protestantes ante el papado con su primer discurso dirigido al mundo desde Roma, cuando se refirió a sí mismo simplemente como el "Obispo de Roma". Extendiendo una mano a los carismáticos que se calculan en unos 500.000, Francisco dijo que "todos somos hermanos" y que era preciso dejar de lado las viejas causas de la separación. Su mensaje lo entregó el obispo anglicano Tony Palmer a una reunión carismática en los Estados Unidos, diciéndole al grupo allí reunido que "la protesta ha terminado" y "ya no hay necesidad de una Iglesia Protestante… todos somos católicos".

Caso omiso de las Escrituras

Los líderes de la campaña ecuménica afirman que el movimiento por la unidad es voluntad de Dios, refiriéndose a la oración de Jesús por sus discípulos en el sentido de "que sean uno, así como nosotros" (Juan 17:11); pero hacen caso omiso de otras palabras claras de las Escrituras, puesto que Jesús dijo: "No ruego por el mundo, sino por los que me diste" (Juan 17:9). También dijo: "Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere" (Juan 6:44); indicando que la gente no puede decidir por su cuenta que vendrá a la Iglesia de Dios, ¡sino que Dios debe llamarla!

Cuando el papa Juan Pablo II se reunió y oró junto con líderes religiosos de todo el mundo, entre ellos musulmanes, hinduistas y sacerdotes animistas; en Asís, Italia, les aseguró: "Todos estamos orando al mismo Dios". Pero Jesús hizo esta declaración categórica: "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí" (Juan 14:6), y describió a los líderes religiosos de su época como "ciegos guías de ciegos" (Mateo 15:14). Con todo, la Biblia dice que el único camino a la salvación es por medio de Jesucristo: "Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos" (Hechos4:12). Jesús vino predicando el evangelio del Reino Dios (Marcos 1:14-15), el futuro Reino de Dios que se establecerá en el mundo (Isaías 2:2-4; 9:6-7). Vistas las diferencias entre las Escrituras por un lado y las declaraciones de los líderes ecuménicos por otro, es importante que recordemos la advertencia de Isaías: "¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido [no tienen la verdad]" (Isaías 8:20).

Importancia profética

Las profecías bíblicas predijeron hace mucho tiempo que antes del regreso de Jesucristo habría intentos por formar una religión mundial, comenzando con una "iglesia madre" que intentaría reunirse con sus hijas. Apocalipsis 17:1-5menciona a una mujer (una iglesia) descrita como una "gran ramera" y "la madre de las rameras" sentada sobre una bestia cuyas creencias y prácticas religiosas se remontan a la Babilonia antigua. Esta mujer se sienta sobre siete colinas (Apocalipsis 17:9), y Roma se sienta sobre siete montes. Dice "siempre seré señora" (Isaías 47:7). De Roma se dice que es la ciudad "eterna". Ella dice: "Fuera de mí no hay más" (Isaías 47:8). La Iglesia Católica dice ser la única iglesia verdadera. Además, afirma: "no… conoceré orfandad" (Isaías 47:8), indicando un esfuerzo ecuménico por reunirse con sus hijas separadas ("protestantes"). ¡Hoy vemos que está ocurriendo!

Apocalipsis 13 dice que el surgimiento de esta bestia, o potencia mundial, tomará al mundo por sorpresa (v. 3). Contará con la ayuda de un personaje religioso destacado, que hace milagros y encabeza una gran iglesia falsa. Las Escrituras indican que la bestia y el falso profeta recibirán poder de Satanás y que juntos engañarán al mundo, arrastrándolo a adorar la religión falsa de la bestia. Los capítulos 2 y 7 de Daniel indican que esta bestia y este falso profeta de los últimos días surgirán en Europa y que tendrán lazos históricos con el antiguo Imperio Romano y el "Sacro" Imperio Romano Germánico del medioevo. Para nadie debe ser sorpresa que varios papas hayan promovido activamente el surgimiento de la Unión Europea, a la cual han querido imprimir valores sociales católicos. El movimiento ecuménico que estamos viendo hoy, culminará con la aparición de estos dos personajes destacados, que engañarán al mundo con sus enseñanzas satánicas. Todo esto ocurrirá justo antes del regreso de Jesucristo. ¡Usted debe estar atento cuando estas cosas cobren vida, y tomen por sorpresa a un mundo confuso y desorientando.

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