¿Es importante el día sábado?

Díganos lo que piensa de este artículo

¿Por qué mandó Dios a los antiguos israelitas que guardaran el séptimo día, o sábado?¿Qué importancia tiene ese mandato para los cristianos de hoy?

Diferentes religiones observan diferentes días como festivos y días de culto. La mayor parte de quienes se declaran cristianos (2.100 millones en el mundo), tienen el domingo como su día de culto; mil trescientos millones de musulmanes guardan el viernes. Millones de judíos observan el sábado, que es su día de descanso y adoración, desde el ocaso del viernes hasta el ocaso del sábado.

¿Tiene alguna importancia el día que observemos? ¿Le importa a Dios qué día lo adoramos, siempre y cuando lo adoremos? La mayoría de quienes se declaran cristianos simplemente aceptan lo que aprendieron como tradición de sus padres o de su iglesia. Yo hice lo mismo, aun cuando llegué a ser adulto. De niño le pregunté a mi madre: "¿Por qué guardamos el domingo, si el cuarto mandamiento en la Biblia dice que guardemos el sábado?" Ella me dio alguna respuesta vaga, que acepté en ese momento. ¿Puede usted responder a esta pregunta?: "¿Cuál es el día de reposo cristiano?"

¿De dónde sacó la idea la cristiandad actual de que el domingo es su día de culto? Quizá le sorprenda al lector saber que, ¡algunas sectas religiosas le dan mayor importancia a su tradición que a la Biblia! Veamos esta afirmación del teólogo anglicano Isaac William: "¿Dónde en las Escrituras se ordena guardar el primer día? Se ordena guardar el séptimo, pero en ninguna parte se manda guardar el primero… La razón por la cual guardamos el primer día de la semana en vez del séptimo es la misma razón que nos lleva a observar muchas otras cosas: porque lo ha ordenado, no la Biblia, sino la iglesia".

¿Tiene razón el señor William? ¿Acaso tiene menos importancia la Biblia, la Palabra de Dios, que la tradición eclesiástica? ¿Qué ejemplo nos dio el propio Jesucristo? Observe lo que dice la Biblia acerca de la costumbre de Jesús al comienzo de su ministerio: "Vino a Nazaret, donde se había criado; y el sábado entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer" (Lucas 4:16, RV 1995).

Jesús tenía por costumbre ir a la sinagoga el día de reposo. ¿Qué día era? Desde los tiempos de Jesús, y siglos antes, la comunidad judía ha documentado cuidadosamente su observancia del sábado del ocaso del viernes al ocaso del sábado. Sabemos por miles de constancias que el ciclo semanal de siete días no se ha alterado. Quienes tienen el sábado como su día de reposo ¡están guardando el mismo día que guardó Jesús!

Pregúntese esto: ¿Acaso Jesús dio el ejemplo de guardar el sábado y los demás preceptos para que nosotros no lo hiciéramos? Aunque parezca increíble, ¡eso es lo que muchos predicadores enseñan! ¿Cuándo les dijo Jesús a sus seguidores que hicieran caso omiso de su ejemplo? ¡Nunca! Jesús no solamente guardó los mandamientos sino que les dijo a los demás que hicieran lo mismo: "Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos" (Mateo 19:17). Los versículos que siguen muestran claramente que se refería a los diez mandamientos.

El ejemplo del apóstol Pablo

Hemos visto que la costumbre de Jesús era guardar el sábado. Ahora veamos lo que hacía el apóstol Pablo, llamado el "apóstol a los gentiles". ¿Guardaba también el sábado, o dio un ejemplo diferente, indicando que los cristianos de origen gentil no necesitaban hacerlo? Recordemos que Pablo se formó como fariseo y como tal conocía muy bien las Escrituras. Estando en Grecia, en la ciudad de Tesalónica, predicó tres sábados consecutivos a los judíos en la sinagoga. Note que esta era su costumbre, ya que predicaba con regularidad en el día sábado. "Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres sábados discutió con ellos, declarando y exponiendo por medio de las Escrituras que era necesario que el Cristo padeciera y resucitara de los muertos. Y decía: Jesús, a quien yo os anuncio, es el Cristo" (Hechos 17:2-3, RV 1995).

Vemos, pues, al apóstol Pablo predicando para los judíos en el día sábado. ¿Enseñaba también a los gentiles en ese día? Veamos lo que hizo en Corinto, ciudad de gentiles en Grecia. "Discutía en la sinagoga todos los sábados, y persuadía a judíos y a griegos" (Hechos 18:4, RV 1995). Así es: ¡Pablo predicaba a los gentiles en el día sábado!

Si Pablo esperara que los cristianos guardaran el domingo en vez del sábado, sería lógico que se dirigiera a ellos, al menos a los gentiles, en el día domingo. ¿Acaso lo hacía? Veamos su ejemplo en Antioquía, ciudad en lo que hoy es la nación de Turquía. ¿Qué ocurrió al terminar Pablo su sermón usual a los judíos y gentiles en la sinagoga?: "Cuando salieron ellos de la sinagoga de los judíos, los gentiles les rogaron que el siguiente sábado les hablaran de estas cosas" (Hechos 13:42, RV 1995).

Si Jesús o los apóstoles hubieran cambiado el día de culto al domingo, esta era la oportunidad perfecta para que Pablo les dijera a los gentiles: "No, no tienen que esperar hasta el próximo sábado. Ahora los cristianos adoramos en el día domingo. ¡Reúnanse con nosotros mañana!" Pero no lo hizo. ¿Qué vemos en la Biblia? "El siguiente sábado se juntó casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios" (Hechos 13:44, RV 1995). ¡Pablo instruía a los cristianos gentiles el día sábado! También mandó que los corintios gentiles siguieran su ejemplo. Recordemos sus instrucciones: "Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo" (1 Corintios 11:1). Ô en otra versión: "Sigan ustedes mi ejemplo, como yo sigo el ejemplo de Cristo" (Versión Dios habla hoy). Hemos visto, pues, que al guardar el sábado, ¡Jesucristo, el apóstol Pablo y los demás apóstoles dejaron un ejemplo para todos los cristianos!

¿Por qué el cambio?

Como el ejemplo de Cristo y los apóstoles es claro, habría que preguntarse cuándo empezaron las iglesias tradicionales a guardar el domingo en vez del sábado como su día de reposo. Veamos: "Tertuliano (año 202DC) es el primer escritor que menciona expresamente el descanso dominical: ‘Nosotros, sin embargo, (según nos ha enseñado la tradición) en el día de la resurrección del Señor debemos tratar no solo de arrodillarnos, sino que debemos dejar todos los afanes y preocupaciones, posponiendo incluso nuestros negocios, a menos que queramos dar lugar al diablo’" (artículo: "Domingo", Enciclopedia Católica). Esto no fue hasta el año 202, ¡más de 170 años después de la muerte, sepultura y resurrección del Mesías, Jesucristo!

Más tarde, en el siglo cuarto, el emperador romano Constantino impuso el domingo en todo su imperio como día de culto. Como pagano, Constantino había adorado al Sol. En el año 321DCemitió el siguiente edicto: "En el venerable día del Sol, que todos los magistrados y el pueblo… descansen" (artículo sobre la legislación del domingo, Encyclopedia Schaff-Herzog).

Desobedecer la orden del Emperador podría significar muerte para los cristianos sabatarios. Pocos años después, la Iglesia Romana también emitió un decreto extraordinario en el Concilio de Laodicea. Este declaraba: "Los cristianos no han de judaizar descansando el sábado, sino que deben laborar ese día, descansando más bien el domingo. Pero si se halla que alguno está judaizando [guardando el sábado], sea declarado anatema de Cristo". Los cristianos que fueran sabatarios eran tildados de herejes.

Tanto el gobierno como las iglesias se fueron contra los sabatarios cristianos. Sin embargo, el verdadero cristianismo del primer siglo, que nunca dejó de guardar el cuarto mandamiento conforme al ejemplo de Cristo, ha persistido hasta hoy; pese a las persecuciones que ha sufrido con el paso de los siglos. Millones en los Estados Unidos olvidan que muchos de los primeros colonos de ese país, en el siglo 17 atravesaron el océano Atlántico buscando libertad religiosa en las colonias de Norteamérica. Millares de estos llegaron a Rhode Island para aprovechar su carta real, otorgada en 1663 por el rey Carlos II de Inglaterra, la cual garantizaba la libertad religiosa en esa colonia. La misma carta se exhibe hoy en el capitolio del estado en la ciudad de Providence, Rhode Island.

Entre los que llegaron a Rhode Island buscando libertad religiosa se encontraba una pareja de sabatarios. Stephen Mumford y su esposa, que llegaron a Newport, Rhode Island, en 1665. Y fueron los primeros sabatarios cristianos de que se tenga noticia en Rhode Island. Siguieron otros, y para el siglo siguiente su grupo había crecido tanto que necesitaron una sala de reuniones más grande. Esta se construyó en 1729, y el edificio ha sido preservado por la Sociedad Histórica de Newport.

Si usted se encuentra alguna vez en Newport, Rhode Island, quizá le interese visitar aquel edificio histórico. Dentro de la sala de reunión hay un púlpito elevado. Detrás del púlpito hay dos placas grandes inscritas con los diez mandamientos. Al pie de la segunda placa está la clara afirmación del apóstol Pablo: "¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley" (Romanos 3:31). Aquellos cristianos afirmaron su fidelidad a las palabras de Cristo: "Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos" (Mateo 19:17). ¡Ellos entendían que las enseñanzas de Jesús persisten en que sus seguidores observen y obedezcan los diez mandamientos!

Los documentos de la iglesia sabataria preservados en el Museo Histórico de Newport contienen los nombres y contribuciones de los miembros. Es interesante que la Iglesia se describa en esos documentos como una que "guarda los mandamiento de Jesús y en particular el séptimo día sábado del Señor".

Algunos sabatarios eran ciudadanos prominentes de Rhode Island en el siglo 18. Dos gobernadores de la colonia, Richard Ward y su hijo Samuel, eran sabatarios. También lo fue el primer rector de la Universidad de Brown, James Manning.

El sábado antes de Moisés

Un error frecuente es la idea de que el sábado se instituyó como costumbre judía en el monte Sinaí, cuando Moisés recibió las tablas con los diez mandamientos. ¿Acaso es así? ¡No! Veamos la descripción bíblica de lo que se ha llamado "la semana de la creación". Leemos que Dios creó al hombre y la mujer el sexto día. Y el séptimo día ¿qué ocurrió? "Fueron, pues, acabados los Cielos y la Tierra, y todo el ejército de ellos. Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación" (Génesis 2:1-3).

El séptimo día de la semana, o sábado, es una conmemoración de la creación y señala hacia el verdadero Dios y Creador del Universo. Tuvo importancia desde la creación misma y sigue teniéndolo para los cristianos de hoy, quienes ven en el sábado un anticipo del milenio, es decir los mil años del reinado de Jesucristo en la Tierra.

¿Según sus propias palabras, qué relación había entre Cristo y el sábado? ¿Dijo acaso que Él era el señor del domingo o que el domingo era el día del Señor? ¡No! Jesús dijo: "El sábado fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del sábado. Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del sábado" (Marcos 2:27-28, RV 1995). Si Jesús es el Señor del día sábado, entonces, ¿cuál es el día del Señor? ¿El domingo? ¡No! El "día del Señor" es el sábado, ¡y así lo dijo el propio Jesús! La expresión "día del Señor" que aparece en Apocalipsis 1:10, no se refiere a ningún día de la semana, sino a un período profético llamado el día del Señor, que culmina con la segunda venida de Cristo.

La epístola a los Hebreos presenta el sábado como una señal del descanso milenario del mundo, y a la vez como una conmemoración del descanso de Dios en la creación. Respecto de la desobediencia de los antiguos israelitas cuando estaban en camino a la tierra prometida, leemos: "Si Josué les hubiera dado el reposo, no hablaría después de otro día. Por tanto, queda un reposo para el pueblo de Dios" (Hebreos 4:8-9). La palabra original griega para "reposo" en el versículo 9 es sabbatismos, que significa "observancia del día de reposo". La Biblia de Jerusalén traduce el versículo 9 como "un descanso sabático".

Efectivamente, queda un descanso sabático para el pueblo de Dios ¡hasta el día de hoy! Conviene preguntar si es únicamente un descanso simbólico o un descanso sabático físico también. Si usted tiene acceso a un buen diccionario enciclopédico de la Biblia, como el Diccionario bíblico Anchor, verá que en otros contextos, incluidos varios escritos griegos no religiosos y que no dependen de este versículo de Hebreos, la palabra sabbatismos significa literalmente "observancia del sábado" o "celebración del sábado". No hay duda de que este versículo es una afirmación de la observancia literal del sábado en el Nuevo Testamento.

Si los cristianos deben cesar de sus labores, así "como Dios de las suyas" (Hebreos 4:10), habrá que preguntarse cómo lo hizo Él. Las Escrituras nos dan la respuesta: "Porque en cierto lugar dijo así del séptimo día: Y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo día" (Hebreos 4:4).

¡Esto no es adivinar! Los cristianos del Nuevo Testamento han de reposar tal como Dios reposó ¡el séptimo día! ¡Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento traen instrucciones y ejemplos claros de que santifiquemos el sábado! Si usted considera que la Biblia es su fuente de autoridad, y no la tradición de las iglesias que pretenden tener más autoridad que la Biblia, ¡entonces no tiene otra opción! ¿Cuál es su fuente de autoridad?

¿Las Escrituras o la tradición?

¿Cómo se impuso la observancia del domingo en reemplazo del sábado? El teólogo y cardenal católico James Gibbons dice en una publicación: "Podemos leer la Biblia desde Génesis hasta Apocalipsis, sin hallar una sola línea que autorice la santificación del domingo. Las Escrituras respaldan la observancia religiosa del sábado, día que nosotros nunca santificamos". Gibbons reconoce que si nuestra autoridad es la Biblia, carecemos de base para guardar el domingo. Las Sagradas Escrituras, como dice él, imponen "la observancia religiosa del sábado". Gibbons reconoce que fue el Concilio de Laodicea en el cuarto siglo de nuestra era, y no las páginas de la Biblia, lo que llevó al mundo considerado cristiano a cambiar el sábado de reposo por la observancia del domingo.

Igualmente, el conocido ministro Harold Lindsell, de la Iglesia Bautista del Sur y antiguo director de la revistaChristianity Today, escribió: "No hay en las Escrituras nada que nos obligue a guardar el domingo en vez del sábado como día santo".

¿Qué debe hacer usted? Debe estudiar la Biblia y decidir si va a vivir "de toda palabra que sale de la boca de Dios", como manda Jesús en Mateo 4:4 y Lucas 4:4. Jesús dijo que Él es el Señor del sábado. Él guardaba el sábado, o séptimo día, fielmente y nunca quebrantó la ley. Él mismo dijo: "Yo he guardado los mandamientos de mi Padre" (Juan 15:10). ¿Seguirá usted el ejemplo de Jesucristo y las instrucciones de la Biblia? Ô por el contrario, ¿piensa oponerse a ellos para seguir una tradición humana?

Si aún le queda alguna duda sobre cuál es el día de reposo cristiano, vea lo que enseña la Biblia acerca del futuro Reino de Dios, cuando Jesucristo gobernará sobre todas las naciones de la Tierra: "Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice el Eterno, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. Y de mes en mes, y de sábado en sábado, vendrán todos a adorar delante de mí, dice el Eterno" (Isaías 66:22-23).

En el Reino de Dios todo el mundo guardará el día sábado. Será un mundo extraordinario. Ahora mismo los verdaderos cristianos, guardando el sábado, constituyen un testimonio semanal de ese tiempo futuro.

MÁS ARTÍCULOS DE ESTA EDICIÓN

Mostrar todos