Vivir con temor

Staff de Noticias y Profecía
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Los tiroteos en las escuelas siguen siendo una noticia aterradora cada vez más común en Estados Unidos. Hasta el momento, en 2018, ha habido 17 tiroteos en escuelas, un promedio de 1.5 por semana excluyendo las amenazas (PIX 11, 20 de marzo de 2018). El tiroteo más reciente ocurrió el martes 20 de marzo, en la escuela secundaria de Maryland. Dos estudiantes resultaron gravemente heridos antes que el tirador fuera muerto por intervención de la policía (Chicago Tribune, 20 de marzo de 2018).

En Austin, Texas, durante las últimas tres semanas, cinco bombas en el correo detonaron matando a dos personas e hiriendo a otras cuatro (Fox News, 20 de marzo de 2018). Los paquetes parecen haber sido enviados a víctimas al azar incluyendo a una anciana, y fueron preparados con diferentes tecnologías. El miércoles, la policía detuvo a un sospechoso que detonó un dispositivo en su vehículo. El sospechoso se suicidó antes que la policía lo arrestara (US News, 21 de marzo de 2018). A las autoridades les preocupa que pueda haber bombas adicionales en el sistema postal.

El temor aumenta entre los padres e hijos en relación a la seguridad en las escuelas públicas y universidades. Como resultado, diferentes medidas, algunas tan drásticas como armar a los maestros en el salón de clases, están siendo consideradas como medidas para prevenir los asesinatos. Las escuelas alguna vez fueron los lugares más seguros en los Estado Unidos. Los residentes de Austin también están con temor al no saber dónde pueda detonar la próxima bomba (Associated Press, 20 de marzo de 2018).

La triste verdad es que el temor de la sociedad es algo que Dios predijo que habría en las naciones de descendencia israelita debido a su creciente rechazo a Él y a sus leyes. “…y si desdeñareis mis decretos, y vuestra alma menospreciare mis estatutos, no ejecutando todos mis mandamientos, e invalidando mi pacto yo también haré con vosotros esto: enviaré sobre vosotros terror…” (Levítico 26:15-16). A medida que la sociedad se aparta cada vez más de la columna vertebral moral de los diez mandamientos, debemos esperar más actos de terror en nuestro medio. Dios no es un Dios vengativo. Él nos dice: “no quiero la muerte del impío, sino que se vuelva el impío de su camino, y que viva” (Ezequiel 33:11). Hay otra manera más segura y llena de paz para la humanidad. Para soluciones al creciente terror social, lea “¿Vencerá el cristianismo o el terrorismo?”