El tiempo ante la pantalla y la infelicidad de los jóvenes

Staff de Noticias y Profecía
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Algunos cuestionan las exageraciones de los medios de comunicación acerca de una aparente conexión entre el aumento del “tiempo frente a la pantalla” que pasan los jóvenes y sus crecientes índices de infelicidad. Sin embargo, un nuevo estudio en la Universidad Estatal de San Diego publicado en la revista Emotion, una revista evaluada por expertos, da más peso a la conexión entre la mala salud psicológica y el tiempo que se pasa frente a la pantalla (Research Digest, 2 de octubre de 2018).

Los investigadores examinaron décadas de datos de la encuesta nacional “Monitoreando el futuro” de estudiantes en los grados 8, 10 y 12. Los resultados mostraron que después de años de bienestar reportado por los jóvenes, el bienestar (incluida la felicidad) comenzó a disminuir significativamente a partir de 2012. Después de las pruebas, se determinó que el tiempo frente a la pantalla era el único factor relacionado de manera consistente con la disminución del bienestar de los jóvenes desde 2012 (Research Digest). El tiempo frente a la pantalla incluye el tiempo dedicado a los juegos de video, mensajes de texto, tiempo en las redes sociales y otras actividades realizadas en teléfonos, tabletas y computadoras. Sin embargo, el tiempo que se pasa con los amigos, el tiempo dedicado a la práctica de deportes e incluso el tiempo dedicado a hacer las tareas parecen tener el efecto contrario en el bienestar. Algo que preocupa aún más es una nueva investigación del Reino Unido que informa que la mayoría de los niños de tres a cuatro años ahora tienen un iPad (The Telegraph, 4 de octubre de 2018).

Si bien las redes sociales están diseñadas para facilitar la interacción entre las personas, los estudios han demostrado que pueden causar sentimientos de aislamiento, lo que puede ser la causa de la infelicidad que esos investigadores han observado. El sabio rey Salomón también abordó el tema del aislamiento social cuando escribió: “Más valen dos que uno solo... Porque si uno de ellos cae, el otro levantará a su compañero; pero ¡ay del que cae cuando no hay otro que lo levante!” (Eclesiastés 4:9-10) Muchos hoy han olvidado que Dios diseñó a los seres humanos como criaturas sociales que necesitan la interacción y el apoyo social, pero nuestro mundo moderno parece estar empeñado en aumentar las oportunidades de aislamiento, lo que trae muchos resultados negativos. Para más información sobre cómo lidiar con el aislamiento y la soledad, lean “El hierro con hierro se aguza”. —Scott Winnail y Francine Prater