El ciclo de los gobiernos

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¿Qué sigue? Hace mucho tiempo, Platón y otros observaron que los gobiernos parecen funcionar en ciclos. Las monarquías han sido la forma más prominente de gobierno. Después de la muerte de un rey, las naciones a menudo son gobernadas por una oligarquía o una aristocracia (gobernada por unos pocos de la élite). Cuando las democracias (regidas por el pueblo) emergen a continuación, tienden a descender a la anarquía, proporcionando oportunidades para que los “hombres fuertes” (dictadores y tiranos) tomen el control prometiendo restaurar el orden. Ya sea que se sigan o no esta secuencia exacta, el cambio es sin duda la regla.

Hoy, somos testigos de ataques cada vez mayores contra muchos gobiernos, pues los reformistas y anarquistas buscan derrocar a los que están actualmente en el poder, no solo en Estados Unidos, sino en todo el mundo. En Frankfurt, Alemania, una fiesta callejera al aire libre de 3.000 personas terminó en un motín, con participantes lanzando botellas mientras cantaban consignas denigrantes contra la policía (Deutsche Welle, 19 de julio de 2020). Rusia está experimentando disturbios similares: “Decenas de miles de personas en el Lejano Oriente de Rusia salen a la calle en protestas en desacuerdo con la reciente detención de un popular gobernador regional, pero eso se ha transformado en una ola de creciente descontento por los problemas sociales y el gobierno del presidente Vladimir Putin” (Wall Street Journal, 18 de julio de 2020). En Hong Kong, las continuas protestas se han vuelto más tensas a medida que los manifestantes juegan “al gato y al ratón” con la policía (South China Morning Post, 1 de julio de 2020). Si bien muchos manifestantes pueden tener preocupaciones legítimas sobre las injusticias y la corrupción evidente de los líderes egoístas, la naturaleza cada vez más violenta y destructiva de las protestas está empujando a los gobiernos a reaccionar con fuerza, debido a que varios agentes de la policía han resultado heridos y muertos, y varios edificios y otras propiedades públicas han sido destruidas e incendiadas.

Muchos han olvidado que la Biblia ha advertido durante mucho tiempo “que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos" a medida que las personas y los gobiernos se conviertan en “amadores de sí mismos” … implacables… intemperantes, crueles (2 Timoteo 3:1–5). El profeta Ezequiel describe a los líderes del tiempo del fin, particularmente a los de las naciones de descendencia israelita, como líderes “que se apacientan a sí mismos” y no a los que sirven (Ezequiel 34:2). Las profecías indican que la creciente anarquía en los años venideros dará lugar a líderes cuyas acciones amenazarán el futuro de la civilización, lo que requerirá el retorno de Jesucristo para salvar literalmente al mundo (Juan 4:42). Para más información sobre este tema, lean “El deseado de todas las naciones”.