Ciberataque a supermercados

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El uso de Internet se ha vuelto algo común, incluso en áreas donde probablemente no lo esperaríamos. Por ejemplo, muchos supermercados actualmente monitorean y ajustan la temperatura de sus sistemas de refrigeración mediante una conexión a Internet. Sin embargo, estas tecnologías operativas, que facilitan la gestión de las existencias de alimentos, también hacen que estos sistemas sean vulnerables a ataques malintencionados. Este fue el caso de un reciente ciberataque en el que “unos hackers elevaron la temperatura de los refrigeradores y congeladores de cientos de supermercados franceses hasta alcanzar los 50 grados Celsius (122 grados Fahrenheit) durante la noche, causando incendios y el deterioro de los alimentos” (Reuters, 12 de octubre de 2026).

Dominique Schelcher, director ejecutivo del grupo de supermercados francés Coopérative U, afirmó sobre la gravedad del delito: “Atacar equipos esenciales para la conservación de productos frescos y para el abastecimiento de alimentos del pueblo francés es de extrema gravedad y no tiene precedentes”. Es posible que los hackers hayan accedido a las unidades de refrigeración aprovechando una vulnerabilidad en un software obsoleto. Al momento de redactar este informe, las autoridades aún no habían logrado identificar públicamente a los responsables.

El ataque en Francia no fue un caso aislado. Un analista de ciberseguridad de la firma Sekoia Threat Detection and Research afirmó que Bélgica, Alemania, Polonia, Portugal y España también se vieron afectados. Estos ataques se asemejan a las interrupciones reportadas en unidades de refrigeración “en diez economatos militares de Estados Unidos, ocurridas a finales de agosto”.

Dado que los ciberataques tienen como objetivo el suministro de alimentos para la población civil, estas vulnerabilidades deberían recordarnos las advertencias bíblicas sobre lo que ocurre, especialmente en las naciones de descendencia israelita, cuando se desobedecen las leyes de Dios (Levítico 26:14–26; Deuteronomio 28:15–19). Para más información, lean “Estantes vacíos”.