Una amistad fuertemente cercana

Rachel Keesee
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Muchas personas murmuran y chismean, pero ¿cuántos aprenden verdaderamente a comunicarse? Si quiere construir relaciones piadosas y duraderas, la clave es ¡buscarlas!

Una amiga tímidamente se me acercó recientemente y dio un suspiro de alivio cuando le di un abrazo. Después me dijo tranquilizada, “¡qué bueno!, eso contesta mi pregunta”.

Completamente confundida, le pregunté a qué se refería. Y me dijo que ella pensaba que había hecho algo que me ofendió: ¡Me quedé estupefacta!

En primer lugar, esta amiga ha tenido tantas pruebas en los últimos años que nunca hubiera pensado añadir otra carga de las que ya tenía. En segundo lugar, no hemos tenido tiempo para juntarnos, así que le estaba dando su espacio, para que lidiara con sus cargas, claro que ella me iba a decir cuando tuviera tiempo otra vez. Sin embargo, de alguna manera mi amiga pensaba que había algún mal entendido entre nosotras.

La mayoría de las mujeres han tenido una situación similar, un malentendido que pasa y que crea tensión, contestaciones bruscas e inclusive disputas. Sin embargo sabemos que Dios nos dice que nos esforcemos a estar en paz los unos con los otros (Romanos 12:18). ¿Qué podemos hacer si se desarrolla una relación tensa o incómoda?

Con mi amiga, mi reacción primaria fue tranquilizarla lo más pronto y absolutamente como podía. Esta mujer ha está luchando tenazmente y se aferra a los aspectos positivos en su vida, sin embargo, a veces los aspectos negativos la abruman, como lo hacen para el resto de nosotros. Aún me pregunto si el malentendido se pudo haber evitado.

Parte del problema fue mi falta de comunicación. En el libro His Needs, Her Needs, (las necesidades de él y ella) el cual principalmente se habla del matrimonio, pero también tiene información útil para las relaciones amistosas, el autor Willard Harley Jr. nos dice:

“Lo más importante, para una mujer es que desea estar con una persona que percibe, que la quiere profundamente y que se preocupa por ella. Cuando percibe este tipo de cariño, se siente cercana a la persona con la que está hablando. En la psique femenina, la conversación se mezcla con el afecto y esto la ayuda a sentirse unida con la otra persona. Ella se siente unida a esa persona siempre y cuando el afecto y las conversaciones continúen todos los días” (p. 65).

Sin darme cuenta, al darle un espacio a mi amiga, yo de hecho estaba expresando una falta de preocupación en vez de satisfacer sus necesidades de contacto cercano y continúo. Yo quería que ella me dijera cuando estaba disponible nuevamente, solamente que asumí que ella sabía lo que yo estaba pensando. Sin embargo, lo que debí haber tomado en consideración, era que ella estaba lidiando con problemas graves, que necesitaba mi ánimo y consuelo en vez de mi silencio, lo cual permitió que se preocupara más.

Después de unos días de que mi amiga viniera a hablar conmigo, el sermón del señor Rod McNair “¿Necesitas un logro espiritual? me dio otra revelación interesante. Uno de sus puntos secundarios fue “no le tomes consejo a tus miedos.” Me di cuenta que era exactamente lo que mi amiga había hecho. Le dio lugar al miedo, de que ella había hecho algo incorrecto con nuestra amistad.

Fue cuando entonces mi amiga tomó la decisión que muchas de nosotras no tomamos. En vez de dejar que el miedo se asiente y que se convierta en algo más grande en la mente, y que tarda más tiempo en resolverse, ella tomó un respiro profundo. Ella podía haber permitido que ese temor le impidiera hacer algo, sin embargo, valoraba nuestra amistad lo suficientemente para arreglar las cosas. Entre más consideraba este aspecto, mi respeto y admiración creció por ella.

No es fácil enfrentar una situación que probablemente sea dolorosa, particularmente si tenemos miedo a que nosotros hayamos hecho algo incorrecto. O peor aún, que la otra persona no acepte nuestra ofrenda de paz. Si se encuentra preocupándose por una relación, solamente pregúntele a la persona para aclarar la situación. No tiene que ser beligerante.

Uno de los mejores aspectos de la manera como mi amiga me habló, fue su humildad. Me preguntó si ella había hecho algo malo. Eso inmediatamente sacó mi lado protector y deseaba alentarla y de que todo estaba bien con nosotras. A través de su actitud, ella demuestra que el camino de Dios funciona (Salmos 10:17).

Si tienes una relación que te preocupa, toma valentía como en el ejemplo de mi amiga. Puede ser intimidante, hacerte vulnerable, pero si tienes ese espíritu de humildad y le pides a Dios que te ayude, Dios te abrirá el camino, y te encontrarás con una relación que es más cercana y más fuerte que la anterior.