Nunca es tarde para dejar de fumar

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La sociedad actual parece estar obsesionada con la juventud, la belleza, el éxito y la longevidad. Sin embargo, la principal causa de muerte en los Estados Unidos proviene de un mal hábito que destruye esas mismas cualidades que todos parecen buscar con tanto afán. A lo largo de la historia, las personas han fumado tabaco u otras sustancias por diferentes razones. Algunas incluyen costumbres sociales, mejorar la imagen o hasta supuestos beneficios espirituales o para la salud. Pero hoy, los riesgos para la salud por razón del tabaquismo son ampliamente conocidos y ¡muchos aún no entienden que dejar de fumar puede salvar su vida!

Muchos ven el fumar como el feo hábito que es. Considere todos estos apodos que se le han dado a los cigarrillos: Ataúd, Creador de viudas, Quemador de labios, Destructor de pulmón, Causante de cáncer y, algo divertido, Fuego en un extremo y tonto en el otro. He escuchado estas etiquetas y muchas otras para describir el mortal "producto" lleno de nicotina al que llamamos cigarrillo.

Por otro lado, las estadísticas hablan aún más fuerte que los apodos; de acuerdo a un reciente informe de Forbes sobre la adicción al cigarrillo, fumar mata a 1.300 estadounidenses cada día, aproximadamente 480,000 personas al año. 40,000 de esas vidas no son fumadores, pero sufren daños por inhalar el humo de los cigarrillos de otras personas. El costo anual por cuidados médicos para tratar problemas de salud relacionados al tabaco asciende $380 mil millones de dólares. En algunos países, como Francia, las recientes campañas contra el tabaquismo han ayudado a reducir estas estadísticas, pero los vendedores continúan buscando mercados prometedores, a menudo desafiando las leyes que protegen a los consumidores.

Las personas comienzan a fumar por muchas razones. En algunos casos, la publicidad convence a los jóvenes impresionables de que fumar es "genial" y otros comienzan por la influencias sociales o familiares, y pronto se convierten en fumadores de por vida. Muchos siguen siendo adictos a los cigarrillos por las mismas razones que otras personas abusan de las drogas o el alcohol, porque se convencen de que es una "necesidad" que los ayuda a calmar sus nervios, a llenar un agujero vacío en sus vidas y que también les ofrece un escape a los problemas en su vida.

El cigarrillo se convierte en una parte importante en la vida de un fumador, aunque este sepa que lo puede afectar.

Como con cualquier adicción, los riesgos no desalientan a los usuarios. Según un adicto a la heroína en proceso de recuperación, el "era plenamente consciente de la amenaza de prisión, la posibilidad de sobredosis y los peligros de compartir agujas, pero ninguno de los riegos demostró ser disuasivo". Fumar tabaco puede no tener exactamente los mismos peligros para la salud o consecuencias legales como la heroína u otras drogas, pero la nicotina sigue siendo adictiva, y las personas desarrollan una fuerte dependencia psicológica a ella.

Las adiciones controlan una gran parte de la vida de una persona, controla su salud, su tranquilidad y hasta su libertad y encontrar una forma de escapar se convierte en un problema de carácter. El apóstol Pablo advirtió: ¿No sabéis que, si os sometéis a alguien como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis..." (Romanos 6:16). Más tarde declaró, hablando de agradar a Dios: "yo no me dejaré dominar de ninguna" (1 Corintios 6: 11-13). Fumar daña su cuerpo, el cuerpo que Dios creó a su imagen y que para los verdaderos cristianos es el "templo del Espíritu Santo" (1 Corintios 6:19–20).

Algunos luchan contra el alcoholismo o la adicción a las drogas solo cuando han tocado fondo. Algunas sustancias pueden volverse tan adictivas que las personas pueden morir al dejar el vicio. Sin embargo, fumar es un hábito que se puede dejar con mucha más facilidad y, según estudios, cuanto antes mejor. Incluso si ha usado cigarrillos la mayor parte de su vida, el alivio de elegir finalmente vivir el resto de su vida libre de ellos no tiene precio.

Muchas fundaciones ofrecen ayuda y apoyo, pero no olvide los recursos fundamentales: su Biblia y la fe en Jesucristo. Además, asegúrese de leer "Secretos de la felicidad" para conocer otras formas de encontrar un incentivo para dejar de fumar o cualquier otra adicción.