¡No trabajes muy duro!

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Una vez después de conversar con un amigo, el se despidió alegremente diciendo: "¡No trabajes muy duro!" Me quedé pensando en esas palabras y me pregunté, ¿qué tiene de malo trabajar duro? ¿Y cómo se ha menospreciado el trabajo duro en nuestra sociedad moderna? ¿No es el trabajo duro el medio para alcanzar nuestras metas u objetivos?

Parece que pocos se dan cuenta que el trabajo arduo beneficia a cada individuo manteniéndolo en una buena condición física y emocional.

La historia nos muestra que había pocas personas obesas en la época de la colonia de nuestra nación. La necesidad de trabajo duro mantenía a todos en mejor forma física. El estilo de vida sedentario hace que las personas tengan que ir al gimnasio para lograr los mismos beneficios que los pioneros obtenían en su vida cotidiana. Rara vez pensamos en los beneficios físicos naturales y los beneficios mentales y emocionales del trabajo duro. Piense en lo bien que se siente al emprender un proyecto que implica trabajo duro y llevarlo a cabo hasta completarlo con éxito. No hay nada más gratificante que un trabajo bien hecho. Por alguna razón, cuanto más difícil es el trabajo, más satisfacción sentimos al finalizarlo.

El trabajo duro es algo que la Biblia nos dice que es bueno para nosotros. El rey Salomón escribió en Proverbios 6:6–11: "¡Ve a la hormiga, oh perezoso, mira sus caminos, y sé sabio; la cual, no teniendo capitán, ni gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida, y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento. Perezoso, ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño? Un poco de sueño, un poco de dormitar, y cruzar por un poco las manos para reposo; así vendrá tu necesidad como caminante, y tu pobreza como hombre armado".

También leemos en Proverbios 12:14, "El hombre será saciado de bien del fruto de su boca; y le será pagado según la obra de sus manos”. Cuando miramos los problemas de nuestra economía, podemos encontrar personas que intentaron dejar de trabajar duro engañando a otras personas con sus ahorros de toda la vida.

En Éxodo 20:15 leemos: "No robarás". Esto indica claramente que debemos trabajar por las cosas que queremos obtener. En el versículo 17 también leemos: "No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo". Esta ley nos muestra que hay mucho más en la vida que adquirir cosas físicas.

Muchas de las personas que trabajan en la industria financiera fueron atraídas por el sueño de ganar mucho dinero con una cantidad mínima de trabajo. Sin embargo, ellos pronto descubrieron, que eso no es posible.

Imagínese lo maravilloso que el mundo sería si todos trabajaran y no robaran, o no se sentaran a hacer planes para robar o engañar a otras personas para quitarles lo que les pertenece. ¿Suena demasiado bueno para ser verdad? ¡Bueno, esto será posible! Solicite el folleto gratuito El maravilloso mundo de mañana ¿Cómo será? En este folleto, podrá vislumbrar cómo será el Reino de Dios venidero. ¡No deje de leerlo!