Las huellas de Jesús

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Aunque parece increíble, algunas personas dudan de la existencia de Jesucristo a pesar de Su impacto en la historia. ¿Fue Cristo una persona real? ¿Cómo puede comprobarlo?

¿Qué pasaría si, dentro de varios cientos de años, nadie pudiera encontrar "pruebas contundentes" de que usted existió? ¿Qué pasaría si sus descendientes supieran algo de usted, pero no tuvieran fotografías o pruebas físicas que demostraran que usted fue una persona real? ¿Alguien diría entonces, "¡No tiene sentido! ¿No pueden probar que existió?” ¿Qué evidencia mostrar alguien para probarlo?

Por supuesto, todos venimos de algún lugar y de alguna persona. Con eso en mente, la idea de probar la existencia de nuestros antepasados ​​puede parecer ridícula, aunque un poco intrigante. Se puede estar de acuerdo en que los detalles de la vida de una persona pueden ser cuestionables si no existe un registro, pero generalmente es más difícil probar que alguien no existió que probar que sí existió.

¡Y, sin embargo, algunos afirman que una figura histórica como el mismo Jesucristo puede que nunca haya existido!

Creer en este error sólo porque no hay "evidencia física contundente" es muy irrazonable. “‘La realidad es que no tenemos registros arqueológicos de prácticamente nadie que haya vivido en el tiempo y el lugar de Jesús’, dice el profesor de estudios religiosos de la Universidad de Carolina del Norte, Bart D. Ehrman, autor de ¿Existió Jesús? El argumento histórico sobre Jesús de Nazaret. “La falta de evidencia no significa que una persona no hubiera existido en ese momento. Significa que él o ella, como el 99,99% del resto del mundo en ese momento, no tuvo ningún impacto en el registro arqueológico”’ (“La Biblia dice que Jesús fue real. ¿Qué otra prueba existe?” History.com, 16 de abril, 2019).

¿Cuántas personas famosas conoce usted que fueron registradas en la historia desde cero? Los eruditos están de acuerdo en que incluso muchos relatos mitológicos antiguos comenzaron con personas reales cuyas acciones fueron exageradas hasta convertirse en leyendas. Pocos niegan que incluso el tal Papá Noel, un icono fantasioso y pagano que no se basa en verdaderos principios bíblicos, fue al menos inspirado por una figura religiosa documentada. Entonces, ¿por qué negar a Cristo? Aunque 2000 años parece mucho tiempo, Jesucristo dejó Sus “huellas” registradas en la historia humana. Su vida y enseñanzas estaban lejos de ser mitos antiguos de los albores de la civilización.

Y Su profunda, reveladora y esperanzadora historia cambió la historia de la humanidad de una manera que nunca lo hizo ninguna historia de ficción.

Los discípulos de Jesús sabían con certeza que Él era real (1 Juan 1:1-3), como por ejemplo el Apóstol Pablo (Hechos 9:3-9, 22:3-9). ¡Los discípulos dirían que la existencia de Jesús era difícil o incluso imposible de negar! ¡Sus discípulos vieron cómo su mensaje “trastornaba al mundo entero”! (Hechos 17:6).

Jesús mismo advirtió que Su legado resonaría a lo largo de la historia y anticipó que muchos negarían su existencia, y que muchas falsificaciones surgirían entre su tiempo y el nuestro: “Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin” (Mateo 24:4-6).

Jesucristo fue real. Caminó sobre la Tierra, dejando huellas de sangre cuando estaba de camino a su crucifixión. Murió por nuestros pecados y resucitó de entre los muertos. Él fue evidente en la historia no solo después de que nació, vivió y murió como ser humano, ¡sino desde antes! La profecía bíblica predijo su venida, y advirtió durante su vida de los terribles peligros futuros de los “falsos Cristos” y del engaño religioso que intentarían esparcir después de su partida (Mateo 24:24; Marcos 13:22).

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