Internet y la pornografía

Díganos lo que piensa de este artículo

La Escritura advierte sobre los pecados de lascivia, fornicación y adulterio, los cuales Dios llama las “obras de la carne” y que no son apropiadas para Sus santos (Gálatas 5: 19-21). Si no hay un arrepentimiento sincero, estos pecados sexuales puede conducirnos a la muerte (Romanos 6:23). La Internet está llena de publicaciones que incitan a las “obras de la carne”, en las que participan muchos adultos e incluso adolescentes. ¿Cuáles son estas publicaciones o actividades? ¿Cómo puede protegerse usted mismo, a sus hijos y a todos sus seres queridos?

Ya sea el acto físico o las mediaciones del corazón, los ojos y la mente (vea Mateo 5:27-28), Jesucristo dejó en claro que la lujuria, la fornicación y el adulterio son pecaminosos. Ya sea visitando sitios web de pornografía, usando "salas de chat" de sexo o "sexting" (mensajes explícitos de sexo) en teléfonos móviles, o compartiendo imágenes o mensajes provocativos con amigos o extraños en Facebook o Twitter.

Entonces, ¿a qué deben estar alertas los padres? Y si son adolescentes o adultos, ¿de qué necesitan arrepentirse los cristianos de cualquier edad si están participando en las obras de la carne por medio de la Internet?

Algunas fuentes afirman que "el 35% de todas las descargas de Internet están relacionadas con la pornografía" y que una cuarta parte de todas las consultas de los motores de búsqueda (alrededor de 68 millones al día) se relacionan con la pornografía. Otros estudios citan hechos igualmente inquietantes, que indican que "los sitios web pornográficos cuentan con más visitantes mensuales que Netflix, Twitter y Amazon juntos". Después de años de rastrear el crecimiento constante de la industria porno, los informes y las encuestas indican que el número de adolescentes y adultos jóvenes que consideran que la pornografía es un peligro para la sociedad o una inmoralidad, son la minoría la minoría y que, lo que es más inquietante, la explotación sexual infantil se ha convertido en "uno de los negocios en línea de más rápido crecimiento".

Es de vital importancia comprender que la pornografía es un pecado muy peligroso que puede conducir o convertirse en una adicción. Además de los matrimonios y las vidas destrozadas, el pecado de la pornografía o la lascivia sexual puede conducirnos a la muerte (Santiago 1:14-15) si no hay un arrepentimiento genuino. Y la pornografía no afecta solo a los hombres; algunas investigaciones indican que alrededor del 15 por ciento de las mujeres que dicen ser “cristianas” admiten haber visto pornografía.

Además, la tendencia muy inquietante de enviar mensajes de sexo en texto está creciendo y se está volviendo más aceptada junto con la pornografía comercial entre los jóvenes, y ¡los jóvenes han desarrollado todo un léxico para hablar sobre sexo en línea y ocultar esas conversaciones de sus padres! Algunos términos en sexting como "GNOC" (desnúdate frente a la cámara), "IPN" (estoy desnudo), "LH6" (tengamos sexo), "WTTP" (¿quieres intercambiar imágenes?) Y "GYPO" (quítate los pantalones) son solo algunos de los términos comunes que los adolescentes están usando para "KPC" (mantener a los padres desorientados) cuando usan el "9" (padre está mirando) o "PIR" (padre en la habitación). Los padres deben estar conscientes de los peligros reales que existen, y los padres deben estar atentos al establecer reglas y límites para guiar y proteger a sus hijos en el uso de la Internet, Facebook y otras redes sociales.

Ya sean padres o hijos, jóvenes o ancianos, los cristianos deben recordar que la obscenidad, la inmundicia, la lascivia, la fornicación y el adulterio no deben ser nombrados entre los santos, y los que practican estas cosas no heredarán el Reino de Dios (Efesios 5:3-5). Los verdaderos cristianos no deberían ser culpables de las obras de la carne por medio del uso de la Internet. Los verdaderos cristianos deben dejar que su luz brille de forma positiva en la Internet, Facebook, Twitter y cualquier red social para que puedan glorificar a nuestro Padre celestial (Mateo 5:16).

Para más información sobre el tema, lea “Cristianos de Facebook” y “Pornografía: un secreto vergonzoso”, así como “Las dos caras de la tecnología”. Y por favor recuerde que cualquier pecado y cualquier debilidad pueden ser superados, pero el primer paso es buscar a Dios en oración sincera por la ayuda y fortaleza que Él promete a aquellos que lo buscan diligentemente (Hebreos 11:6).