La tragedia de la contaminación en las granjas lecheras:

Staff de Noticias y Profecía
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Un productor de leche en el estado de Maine se enfrenta al borde de la ruina financiera de su granja lechera de 100 años, porque se comprobó que la leche de sus vacas estaba “contaminada” con químicos dañinos de una fuente cuestionable (Reuters, 19 de marzo de 2019). Análisis posteriores mostraron que los químicos dañinos están presentes en el agua subterránea y en el suelo de la granja, y los funcionarios de salud pública creen que la contaminación está asociada con un programa de fertilizantes en el que la granja participó desde la década de 1980 hasta principios de la década del 2000. Este programa patrocinado por el gobierno proporcionó a las granjas de Maine y a otros estados biosólidos, el término comercial para aguas residuales de las instalaciones de desechos públicos. Estos biosólidos contienen nutrientes como nitrógeno y fósforo, pero también sustancias tóxicas que afectan el medio ambiente y la salud humana (ver bioscience source.org y wte-ltd.co.uk). En las últimas décadas, el uso de las aguas residuales como un fertilizante económico se ha convertido en un gran negocio. Sin embargo, años de su utilización han llevado a la acumulación de sustancias tóxicas que han pasado a las plantas que crecen en el suelo, a las vacas que se alimentan de estas, contaminado   la carne y su leche, las cuales son consumidas por las personas.

Es preocupante que con todos los avances en los siglos XX y XXI, la humanidad sigue utilizando los desechos humanos (excremento) como fertilizante. Este es un tema en el que la Biblia demuestra sabiduría más allá del tiempo en que se escribió. En el libro del Deuteronomio, escrito hace unos 3500 años, Dios instruyó a los israelitas a enterrar sus desechos (Deuteronomio 23:12-13). Estos desechos debían ser enterrados “fuera del campamento” y lejos de las zonas frecuentadas por los humanos. Hoy la sabiduría y los beneficios para la salud pública de este antiguo mandato son cada vez más evidentes, y vemos cómo quebrantar este principio antiguo, pero importante, resulta en enfermedad y sufrimiento. Para más información sobre las antiguas leyes de salud bíblica que aún son relevantes e incluso “vanguardistas” , lean ¿Cómo se va a restaurar la Tierra?