Árabes y europeos forjan un nuevo vínculo

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Hace unas semanas, la Unión Europea y la Liga Árabe se reunieron en Egipto para una cumbre crucial, la primera de varias cumbres que han sido planificadas (German Foreign Policy, 26 de febrero de 2019). “La cumbre fue convocada de acuerdo con los planes estratégicos de Berlín para desempeñar un papel principal en el ‘arco de crisis’ en las fronteras del sur y sureste de Europa, y contrarrestar no solo la influencia de Rusia y China, sino también la de Estados Unidos”. Para destacar su cooperación mutua, “Bruselas alude al hecho de que la UE es el socio comercial más importante de la Liga Árabe”, una declaración que es solo parcialmente cierta.

A pesar de las diferencias en las políticas sociales entre las naciones europeas y árabes y las visiones del mundo en general, los dirigentes de las 49 naciones que asistieron (incluidos 24 de la UE) llegaron a acuerdos generales sobre mantener el estado en que se encuentran los lugares sagrados en Jerusalén y trabajar para poner fin al conflicto entre Israel y Palestina al traer a ambas partes a la mesa de negociación (Político, 27 de febrero de 2019). El presidente de la Comisión Europea, Donald Tusk, comentó al concluir la cumbre: “Es hora de ser realistas sobre la asociación entre el mundo árabe y Europa. Nos enfrentamos a muchos de los mismos desafíos, en un contexto geopolítico que se ha vuelto aún más peligroso e inestable... Como vecinos cercanos, no tenemos otra alternativa que trabajar juntos en estos y otros asuntos”.

Esta cumbre y una futura relación entre Europa y las naciones árabes son especialmente interesantes a la luz de las profecías bíblicas. El profeta Daniel, al escribir sobre las relaciones mundiales al fin de esta era, habló sobre un “rey del Norte” europeo [también conocido en Apocalipsis como la “bestia”] y sobre un “rey del Sur” árabe. Aunque las profecías bíblicas hablan sobre un conflicto aterrador que se avecina con respecto a estas dos potencias (Daniel 11), también sugieren períodos de cooperación con otras naciones, inclusive contra Israel (Salmos 83:3–8). Al menos inicialmente, esas relaciones traerán riqueza y prosperidad a gran parte del mundo (ver Apocalipsis 18). La participación de la UE con la Liga Árabe es un recordatorio más de que las profecías del tiempo del fin se están desarrollando y se cumplirán, y esta es una herramienta que Dios podría utilizar para hacer que esto ocurra. Para más información sobre esta relación, lean “Conflictos mundiales en el tiempo del fin” y La bestia del Apocalipsis: mito metáfora o realidad inminente.