La fertilización in vitro (FIV) está aumentando en las naciones occidentales como una herramienta para que una mujer quede embarazada cuando no puede naturalmente. Según el Departamento de Salud: “Desde 1990, se han destruido de manera deliberada casi 2,5 millones de embriones en el Reino Unido” (Catholic Herald, 23 de noviembre de 2016). Con FIV, se utilizan múltiples embriones fertilizados para maximizar la probabilidad de un embarazo exitoso.