Según un ejemplar de la revista Biblical Archaeology Review de noviembre-diciembre de 2002, se realizó un descubrimiento sorprendente en Jerusalén. “Por increíble que parezca”, comienza el artículo, “en Israel apareció una caja de huesos de piedra caliza, llamada osario, que pudo haber contenido los restos de Santiago, el hermano de Jesús. Lo sabemos porque una inscripción extraordinaria, grabada en uno de los lados del osario, dice en letras arameas claras: ‘Santiago, hijo de José, hermano de Jesús’”.