¿Por qué el auge de Alemania?

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En la actualidad pocos comprenden que el Dios de la Biblia es real, que tiene un plan y que efectivamente puede guiar el curso de la historia (Daniel 4:17, 25, 35).
 


Aun menos son los que entienden que las profecías bíblicas revelan el futuro de determinadas naciones, porque Dios: "Engrandece a las naciones y las destruye; las esparce y las vuelve a reunir" (Job 12:23; Daniel 2:21, NRV 1990). El resurgimiento de Alemania y su actual posición dominante en Europa se predijo hace miles de años en profecías bíblicas ¡que están cobrando vida! Aquellas profecías antiguas explican el verdadero significado del auge alemán y por qué usted necesita entender lo que ocurrirá en un futuro no muy lejano.

La extraordinaria transformación de Alemania

La transformación de Alemania en los últimos 60 años es una verdadera proeza: un paso de harapos a riqueza. Al cierre de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, Alemania era una pila de humeantes escombros, derrotada y dependiente de la ayuda extranjera. Sin embargo, los alemanes fueron aprendiendo con entusiasmo la democracia y se volvieron firmes pacifistas. Gracias a una planificación prudente y a su frugalidad, Alemania se levantó de las cenizas de la derrota para convertirse en la nación más próspera, la economía más fuerte y la potencia predominante de Europa. Su economía sólida y sus exportaciones de alto valor le han dado a Alemania cada vez más influencia en Europa; hoy es la que presta dinero a otras naciones europeas abrumadas por la deuda. La crisis financiera europea fue el gatillo que motivó a Alemania a ser más firme y buscar un papel más destacado en Europa y en el escenario mundial.

Aunque parece renuente a dirigir, otros instan a Alemania a "asumir la responsabilidad" por el futuro de Europa, lo cual en sí es un hecho paradójico. La Unión Europea se diseñó para atar a Alemania, controlar sus tendencias agresivas y frenar su deseo de dominio. Sin embargo, la Unión Europea ya no es una jaula para ella, sino la avenida que le ha permitido surgir como protagonista principal en el "gran juego" europeo. Los préstamos alemanes dan sostén a las naciones europeas. En Bruselas hay más burócratas alemanes que franceses y británicos; y Alemania decide en gran parte las políticas de la Unión Europea. El escritor británico Peter Hitchins ha afirmado que "la Unión Europea es el nuevo Imperio Alemán". La crisis financiera y la renuente respuesta alemana para rescatar a otros países europeos, le dio al país el "imperio" que tanto ha deseado. En palabras de un observador: "Alemania ha logrado por sigilo, o por accidente, lo que no pudo alcanzar por la fuerza de las armas".

Señales ominosas

À la vez que Alemania asume más "responsabilidad" por Europa suministrando fondos a las economías zozobrantes de sus vecinos, los alemanes parecen dispuestos a convertirse en los "tutores" de Europa: los que indican a las demás naciones cómo manejar su presupuesto y administrar el país. Al multiplicarse la influencia germana en Bruselas, las demás naciones de Europa reconocen que cuando Bruselas busca ejercer más poder, en realidad el que manda es Berlín. Europa está viviendo un cambio sustancial en el centro del poder: de Bruselas a Berlín y de Francia a Alemania; lo que tendrá consecuencias de suma importancia.

La Unión Europea empezó como un acercamiento de las naciones de Europa en pie de igualdad y con miras a evitar futuras guerras. Sin embargo, la crisis financiera europea promovió y disimuló el auge alemán; y el dominio germano ha creado una jerarquía en Europa en vez de una participación igualitaria. Si se presenta alguna crisis por el euro o la posibilidad de fracturación de la Unión Europea, los líderes de Europa podrían suspender las reglas acordadas y permitir que Alemania actúe sola en un intento por convertirse en el "salvador" de Europa. El sociólogo germano Ulrich Beck advirtió que una acción impulsada por una crisis inminente podría tener "consecuencias imprevistas" y "conducir al nacimiento de un monstruo político".

Los líderes europeos también tratan de orientar a Alemania por un nuevo rumbo, alejándola de su actitud pacifista y llevándola a asumir responsabilidades por operaciones militares en mayor escala. La experiencia de Alemania en Afganistán dio a sus soldados confianza y entrenamiento de combate. Ahora algunos dirigentes están sugiriendo que así como el país asumió el liderazgo en el manejo de la crisis financiera, también debe encabezar la cooperación militar para la defensa de Europa.

Las profecías cobran vida

¿Cuál es el verdadero significado del ascenso alemán a su posición de dominio actual? ¿Qué significa para el futuro de Europa y del mundo? Las profecías bíblicas han predicho desde hace mucho tiempo que antes del regreso de Jesucristo surgirá en Europa una "bestia" o potencia que tendrá cierto vínculo con la antigua Roma (Daniel 2:40-44). Esta potencia europea de "hierro y barro" será poderosa pero frágil, y su duración será breve: tres años y medio (Apocalipsis 13:5; 17:10). Se conoce como "el Rey del Norte" y ha de invadir al Oriente Medio, posiblemente en una misión de pacificación (Daniel 11:40-43). El líder de esta potencia europea en los tiempos del fin se identifica como "la bestia", y su aparición y capacidad militar tomarán al mundo por sorpresa (Apocalipsis 13:1-4). Otras profecías (Isaías 10:5-11) indican que la "bestia" europea estará encabezada por Asiria (Alemania en la actualidad) y que diez naciones entregarán su soberanía a esta potencia de organización central (Apocalipsis 17:12-13).

À la luz de estas profecías, ver el relieve de Alemania y su poderío en Europa da mucho para pensar. Ulrich Beck afirma: "Nadie tenía la intención de que esto ocurriera… El auge de Alemania… no es fruto de algún plan maestro secreto… fue el producto involuntario e imprevisto de la crisis financiera y la previsión del desastre" lo que llevó a Alemania "como catapulta" a su posición dominante. Beck también señala que los "edificadores de Europa" pueden aprovechar el temor a una crisis inminente, sea el colapso del euro o la fracturación de la Unión Europea, para instar a los estados nación europeos a entregar más soberanía en un impulso hacia la unión política y hacia una Europa federal. En tiempos del Renacimiento italiano, el escritor Nicolás Maquiavelo comentó que "las catástrofes inminentes descubren oportunidades" que una persona con ansia de poder bien puede aprovechar. Una crisis inminente en Europa podría llevar a la "bestia" al poder total.

No es por coincidencia que el ministro de relaciones exteriores de Alemania, Guido Westerville, haya formado el Grupo de Berlín con otras diez naciones para hablar del futuro de Europa. Las profecías de Apocalipsis 17:12-13 y Daniel 2:43-44 indican que diez reyes se unirán a la bestia para formar el núcleo de una potencia europea en los tiempos del fin. El profesor estadounidense Walter Russell Mead ha "instado a Alemania a encabezar un Sacro Imperio Romano Germánico [en Europa] y no una conquista prusiana". Lo hace sin comprender que la bestia europea resucitada será rival de los Estados Unidos y que Dios se valdrá de ella para castigar a las naciones anglosajonas alejadas de Dios (Isaías 10:5–7). Los agudos observadores reconocen que algo importante está ocurriendo en Alemania y en Europa. Sin embargo, pocos reconocen que Dios está guiando el curso de los acontecimientos para llevar a término su plan en la Tierra. La pregunta es: ¿Reconoce usted lo que hay detrás del auge alemán en los tiempos del fin, y estará usted preparado para cuando Cristo regrese?

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