¡La profecía se puede entender!

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La Biblia dejará de ser un misterio cuando aprendamos los principios esenciales para descubrir las verdades que se ocultan en sus páginas.

El hombre siempre ha querido saber el futuro, pero lo suele buscar en todos los lugares posibles excepto en la Biblia. Los diarios de gran circulación publican horóscopos. La idea es que la fecha de nacimiento de alguna manera determina las características de la persona y los sucesos proféticos en ciertos momentos del año; y que esto supuestamente está guiado por la posición de las constelaciones en el cielo.

Otros contratan a un médium que lea una bola de cristal y a veces intentan comunicarse con los muertos. Otros leen el tarot buscando allí interpretaciones proféticas. Millones de personas acuden a sesiones de espiritismo o astrología para adquirir poder y conocimientos. Juegan con el ocultismo y buscan respuestas de los videntes y místicos. Incluso tienen comunión con brujas, médiums y adivinos. ¿Acaso revelarán estos la voluntad de Dios para usted? ¡De ningún modo! Dios dice que estas prácticas son abominación (Deuteronomio 18:9-12). Existe todo un mundo de engaño espiritual. Dios nos dice que Satanás el diablo ha engañado al mundo entero (Apocalipsis 12:9). Ha engañado a miles de millones, pero Dios puede ayudarnos a ver más allá de las maquinaciones y engaños del diablo.

La profecía bíblica es interesante para muchos, pero hay profecías que parecen difíciles de entender. Los libros de Daniel y el Apocalipsis traen diversos símbolos e imágenes. Los cuatro famosos jinetes del Apocalipsis simbolizan el asolamiento y el engaño (Apocalipsis 6:1-8). En Apocalipsis 13, sube del mar una bestia con siete cabezas y diez cuernos. La bestia de Apocalipsis 17, que sube de un abismo, también tiene siete cabezas y diez cuernos, pero lleva montada encima una ramera. El apóstol Juan describe lo que se le aparece en una visión: "En su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA" (Apocalipsis 17:5).

¿Qué otros símbolos proféticos desconcertantes hay en la Biblia? ¿Cómo logramos entender los misteriosos símbolos de las Escrituras y las muchas complejidades de su profecía? En este artículo veremos brevemente algunos principios vitales para entender las profecías de la Biblia.

Confíe en que la Biblia se interpreta a sí misma

¿Dónde buscaremos la verdad? En una oración fervorosa la víspera de su crucifixión, Jesús oró por sus discípulos: "Santifícalos en tu verdad; tu Palabra es verdad" (Juan 17:17). La Palabra de Dios, la Biblia, es verdad. Es la Palabra escrita de Dios. Si queremos entender el futuro que Dios ha planeado para nosotros y para toda la humanidad, es preciso que consultemos la Biblia, no a los adivinos ni a los médiums.

El libro del Apocalipsis nos presenta, en lenguaje simbólico, descripciones del Mesías glorificado, el Hijo del Hombre de pie entre siete candeleros. Dice así: "En medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre… Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos, y su rostro era como el Sol cuando resplandece en su fuerza" (Apocalipsis 1:13, 16). ¿Qué simbolizan las estrellas y los candeleros? No es necesario adivinar; ¡La propia Biblia nos da el significado! "El misterio de las siete estrellas que has visto en mi diestra, y de los siete candeleros de oro: las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias, y los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias" (v. 20).

En el simbolismo bíblico, las estrellas son ángeles y los candeleros son iglesias. El redactor del libro del Apocalipsis prosigue en los dos capítulos siguientes consignando el mensaje y las amonestaciones de Dios para siete iglesias en Asia Menor, que hoy es Turquía. El apóstol Juan escribió este libro cerca del final del primer siglo DC.

Nuestros lectores probablemente conocen la historia del sueño de Nabucodonosor. El profeta Daniel fue llevado delante de Nabucodonosor y procedió a describir una gran imagen que se le había aparecido en sueños al Rey: "Tú, oh Rey, veías, y he aquí una gran imagen. Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime, estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible. La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido. Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano, e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó" (Daniel 2:31-34).

¿Qué simbolizaba la estatua? Daniel le explicó al Rey: "eres aquella cabeza de oro" (v. 38). La profecía de Daniel reveló cuatro imperios sucesivos que gobernarían al mundo. El Imperio Babilónico de Nabucodonosor sería reemplazado por el Imperio Medopersa (558-330ac), representado por el pecho y los brazos de plata. El vientre y los muslos de bronce representaban el Imperio Grecomacedonio de Alejandro Magno (333-31ac). Las dos piernas de bronce representaban al Imperio Romano (31ac-476dc). Finalmente, los diez dedos de los pies de hierro mezclado con barro indicaban una futura versión resucitada del Imperio Romano. La historia confirma que las predicciones de estos cuatro imperios se hicieron realidad.

Comprendamos los lapsos de tiempo en las profecías

El Evangelio de Lucas narra algo que ocurrió cuando Jesús estaba visitando su pueblo Nazaret y lo invitaron a leer de las Escrituras un día sábado: "Se le dio el libro del profeta Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor. Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en Él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta escritura delante de vosotros" (Lucas 4:17-21).

Jesús cerró el libro que estaba leyendo en la mitad de un versículo. Omitió la segunda parte del versículo que se refería al día de la venganza. ¿Por qué? Porque el resto de la profecía de Isaías se refiere a la segunda venida de Jesús, cuando tendrá lugar el día del Señor o del Eterno, el día de la ira divina. Hay un lapso de tiempo de unos 2 000 años entre el cumplimiento de la primera parte del versículo y la segunda.

Otro aspecto del tiempo en las profecías es el principio de "dualidad". Con frecuencia encontramos un primer cumplimiento de una profecía y, mucho más tarde, un cumplimiento que viene a ser la culminación de la misma profecía. El principio de dualidad aparece en toda la Biblia. Por ejemplo: "Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante" (1 Corintios 15:45). ¿Quién fue este segundo Adán? Las Escrituras dan la respuesta: "El primer hombre es de la Tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del Cielo" (v. 47). El segundo Adán fue Jesucristo.

Como se ve, la profecía es doble… Y nos convendría aprender las lecciones de la historia. La destrucción de Jerusalén por el ejército romano en el año 70dc fue solo un anticipo de la gran tribulación que vendrá en el futuro.

Busque las naciones modernas en las Escrituras

¿Dónde se menciona Estados Unidos en la Biblia? Ô bien, ¿bajo qué nombre lo encontramos? ¿Dónde encontramos a la Gran Bretaña en las Escrituras? Es evidente que los nombres modernos no figuran, pero los antepasados de esas naciones ocupan un lugar importante en la Biblia.

La Biblia sí menciona países como Egipto, Libia y Etiopía. Para muchos será una sorpresa ver a Asiria convertida en una de las naciones más destacadas en el ya próximo Reino milenial de Jesucristo en la Tierra, junto con Egipto e Israel (Isaías 19:23). ¿Cuál es la nación actual de Asiria?

En nuestro artículo reimpreso gratuito: ¿Un cuarto Reich? ¿Cuál es el futuro de Alemania?, el autor Douglas Winnail explica: "Si bien la mayoría de los historiadores se muestran renuentes o no establecen una conexión entre la desaparición de los asirios y la aparición de las tribus germánicas, el hecho es que no hay otra nación cuyos antecedentes y carácter nacional se parezcan más a los de Alemania… Cuando la Biblia habla de Asiria en el contexto del tiempo del fin, está hablando de Alemania. Ninguna otra nación contemporánea se ajusta tan cabalmente a la descripción". Si usted no ha pedido su ejemplar gratuito de este artículo, lo invitamos a hacerlo ahora.

Usted comprenderá mucho más acerca de la profecía de los tiempos del fin cuando sepa quiénes son los descendientes actuales de las antiguas naciones bíblicas. Nuestro folleto gratuito titulado: Estados Unidos y Gran Bretaña en profecía, le dará la información histórica y bíblica para identificar a estas naciones en la profecía.

Conozca el marco profético de Dios

Esta es una clave importante para entender la profecía bíblica. Son relativamente pocos los cristianos que la conocen. La verdad es que Cristo regresará para establecer un reino aquí en la Tierra por un período real de mil años. El libro del Apocalipsis describe un período de tres años y medio que culminan con el regreso de Cristo. Los primeros cinco sellos del Apocalipsis, mencionados en Apocalipsis 6, se sucederán a lo largo de un período que abarca más de dos años y medio. Esta es la gran tribulación de la cual habló Jesús en Mateo 24.

El sexto sello corresponde a las señales celestes. Cuando ocurra este suceso, el mundo entero tendrá que darse por advertido. El apóstol Juan escribe: "Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el Sol se puso negro como tela de cilicio, y la Luna se volvió toda como sangre; y las estrellas del cielo cayeron sobre la Tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar" (Apocalipsis 6:12-14).

Todo el mundo quedará atónito y aterrado. ¡La humanidad comprenderá que ha llegado el tiempo del juicio divino! Las señales celestes dan comienzo a un período profético de un año, conocido como el día del Eterno, que se menciona en unas 30 profecías de la Biblia. El día del Eterno en las profecías para el tiempo del fin, o tiempo anterior al regreso de Cristo, es un período de un año (Isaías 34:8; 63:4), que sigue a la gran tribulación y las señales celestes. Se trata del año del castigo divino sobre las naciones. Culmina con el anuncio del regreso de Cristo y el establecimiento del Reino de Dios en la Tierra.

¡Esta es la espectacular buena noticia de las profecías! "El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el Cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y Él reinará por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 11:15).

Todos debemos anhelar el regreso de Jesucristo. Al mismo tiempo, debemos estar preparándonos para ese momento, que no tardará. Como se ve, la Biblia nos da el marco general de la profecía. ¡Es importante que usted entienda ese marco!

Conozca el objeto de la profecía bíblica

Muchos religiosos aficionados inventan ideas e interpretaciones personales para las profecías. ¿Cuáles son los objetivos de la profecía? El Diccionario Unger de la Biblia hace esta advertencia: "La profecía no pretende abrir el futuro ante la curiosidad ociosa, sino que su objetivo más elevado es brindar luz a quienes necesitan confirmar su fe". ¿Necesita usted confirmar su fe? "Ciertamente, la revelación de sucesos futuros puede ser necesaria en tiempos de desánimo para despertar o sostener la esperanza, para inspirar confianza en medio del retroceso general y para advertir de los males que vienen sobre los fieles. Las predicciones contra Babilonia, Tiro, Egipto, Nínive y otros reinos se dieron al pueblo de Dios para consolarlo con la revelación del destino de sus enemigos".

Comprenda que la profecía bíblica también advierte a los pueblos y naciones que se arrepientan y eviten el castigo. Juan el Bautista estaba bautizando a las multitudes conmovidas por su predicación. Mateo, redactor de uno de los Evangelios, describe lo que ocurrió: "En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el Reino de los Cielos se ha acercado" (Mateo 3:1-2). Más tarde Jesucristo predicó el mismo mensaje (Marcos 1:14-15). ¿Cuál fue la reacción ante la predicación de Juan?: "Salía a él Jerusalén, y toda Judea, y toda la provincia de alrededor del Jordán, y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados" (Mateo 3:5).

¿Está usted preparándose para la segunda venida de Jesucristo? La comprensión de la realidad profética ¡es una ayuda para esa preparación! El día de Pentecostés del año 31dc, el apóstol Pedro exhortó a los millares que lo escuchaban a arrepentirse y bautizarse (Hechos2:38). Pedro motivó a las multitudes a cambiar su modo de vida, diciendo: "Sed salvos de esta perversa generación. Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas" (Hechos 2:40-41). Si Dios lo ha traído a usted al punto del arrepentimiento y si usted entiende el compromiso del bautismo, le instamos a que no dude en comunicarse con uno de nuestros representantes en la oficina regional más cercana a su domicilio. La información aparece en la página 2 de esta revista.

La Biblia da un claro esbozo del juicio que vendrá sobre las naciones si persistimos en nuestro estilo de vida inmoral y contrario a Dios. Pero si usted comprende la profecía bíblica, podrá evitar un gran sufrimiento y experimentar las bendiciones de Dios, aunque su nación esté sometida al juicio. La profecía revela que pronto llegarán acontecimientos graves, pero también revela la buena noticia del futuro Reino de Dios. ¡Que Dios traiga pronto ese día maravilloso!

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