Pregunta y respuesta

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Pregunta: En Apocalipsis 18:4 una voz desde el Cielo ordena: "Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas". En 2 Corintios 6:17 leemos: "Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré" ¿Desea Dios que nos vayamos a vivir en un desierto, como ermitaños, lejos de todo lo que sea sucio o inmundo? ¿Qué significan estos versículos?


Respuesta:

Primero, debemos aclarar el contexto de estos versículos. Apocalipsis 18:4 advierte a los cristianos que salgan de "Babilonia" (v. 2). En 2 Corintios 6:14-17, el apóstol Pablo exhorta a los cristianos a no ser partícipes de la conducta de los "incrédulos" (v. 14).

"Babilonia" no se refiere aquí a determinada ciudad, sino a un sistema religioso falso que tiene sus raíces en la antigua sociedad pagana de Babilonia. Ese sistema está mucho más presente hoy de lo que piensa la mayoría. Si uno comprende las verdaderas enseñanzas de la Biblia, pero sigue participando en ritos y tradiciones religiosas que quebrantan esas enseñanzas, entonces no ha salido de Babilonia.

¿Qué significa no tener parte con los incrédulos, o los no creyentes, como se manda en 2 Corintios 6:17? Durante siglos, grupos de hombres y mujeres han formado comunidades aisladas, retirándose en monasterios y conventos para separarse de la gente que tiene creencias diferentes de las suyas. Pero semejante paso es superficial, porque no atiende al verdadero problema. Siempre que hay un ser humano está presente la naturaleza carnal humana. Aun si estamos solos, podemos estar "en" el mundo, si deseamos las cosas del mundo más que las cosas de Dios (Mateo 6:33).

Para salir del mundo es preciso que nosotros mismos cambiemos. Salimos del mundo cuando modificamos nuestro modo de ser, cuando renunciamos a las prácticas espiritual y físicamente nocivas de los que rechazan a Dios. Cada uno de nosotros necesita "ceñir los lomos del entendimiento" (1 Pedro 1:13). Esto significa proteger la mente contra influencias que no son sanas ni convenientes. ¿Somos dados a escuchar chismes y calumnias? ¿Guardamos pensamientos de violencia y odio? ¿Miramos películas con imágenes pornográficas o degradantes de actos sexuales? O, por el contrario, ¿seguimos el consejo del apóstol Pablo?: "Hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad" (Filipenses 4:8).

Para permanecer cerca de Dios debemos pedir ayuda a Cristo, a fin de tomar decisiones acertadas sobre nuestras actividades y nuestras amistades. Las personas con quienes andamos pueden reforzar o derrotar nuestros esfuerzos por salir del mundo. "No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres. Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza vuestra lo digo" (1 Corintios 15:33-34).

Con todo, hay que reconocer también que no podemos salir del mundo enteramente por nuestra cuenta. Necesitamos el Espíritu Santo, que es el don de Dios, mediante el cual la ley divina quedará escrita en nuestro corazón. Con el Espíritu de Dios en nosotros, aprenderemos a amar la ley de Él y sus caminos y realmente llegaremos a conocerlo en la intimidad. ¿Cómo podemos saber que lo conocemos? "En esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él; pero el que guarda su palabra, en este verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en Él. El que dice que permanece en Él, debe andar como Él anduvo" (1 Juan 2:3-6).

Es triste pensar en tantos millones de seres que se consideran cristianos pero que ni siquiera intentan "andar como Él anduvo". ¿Seguirá usted las tradiciones de hombres contrarias a la Biblia, o hará lo que Cristo hizo? Una señal de nuestra fidelidad a sus enseñanzas es si obedecemos el ejemplo de Cristo guardando el sábado (Lucas 4:16-17). Para más información al respecto, lo invitamos a pedir nuestro folleto gratuito titulado: ¿Cuál es el día de reposo cristiano? El mundo que nos rodea nos presiona para que no guardemos ningún día o que descansemos el "domingo". ¿Vamos a ceder a esa presión? O, ¿vamos a "salir" de ese mundo y vivir del modo que Dios manda? ¡La decisión depende de cada uno de nosotros!

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