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Pregunta y respuesta

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Pregunta: La mayoría de quienes se consideran cristianos creen que los salvos irán al Cielo al morir. Pero tienen poca o ninguna noción de lo que van a hacer en el Cielo. ¿Cuál será, según la Biblia la recompensa de los salvos?

Respuesta:

La idea de "ir al Cielo" al morir no es exclusiva de la cristiandad en el mundo. Muchas son las religiones que se aferran a una creencia en el más allá: Algún tipo de vida, "recompensa" o dicha que se recibirá después de la muerte.

Por sorprendente que parezca, ¡ni Jesús ni los apóstoles enseñaron que los justos van al Cielo al morir! La "recompensa" que Jesús promete a sus seguidores fieles (Apocalipsis 22:12) no es el Cielo, sino que se centra, de manera inmediata, en el ejercicio del gobierno con Él aquí en la Tierra. Así lo reconoce esta enciclopedia de índole no religiosa:

"La idea predominante en la Iglesia primitiva parece haber sido que hasta el regreso del Señor en las nubes del cielo para levantar a los muertos, los que habían muerto estaban dormidos, y despertarían de repente para recibir su nuevo cuerpo, después de lo cual reinarían con Él sobre la Tierra durante mil años" (Cielo. The New International Encyclopedia, 1ª edición).

La Iglesiade Dios primitiva, establecida por Cristo, no enseñaba el concepto de "ir al Cielo" como nuestro destino final. Esta idea no logró una amplia acogida hasta mucho después de fallecidos los apóstoles. Al contrario, las palabras claras de Jesús a sus discípulos fueron estas: "Nadie subió al Cielo, sino el que descendió del Cielo; el Hijo del Hombre, que está en el Cielo" (Juan 3:13). Por su parte, el apóstol Pedro dijo que el rey David, obediente a Dios y hombre conforme al corazón de Dios (Hechos 13:22): "Murió y fue sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de hoy… Porque David no subió a los cielos" (Hechos 2:29, 34).

¡Ni siquiera el rey David, un hombre justo, subió al Cielo al morir! Sigue muerto, como todos los hombres y mujeres de Dios piadosos y justos que han muerto. Todos esperan la resurrección, momento en el cual recibirán un cuerpo espiritual que jamás morirá (1 Corintios 15:50-53; 1 Tesalonicenses 4:16-17).

La vida eterna es un don de Dios (Romanos 6:23), que los cristianos engendrados por el Espíritu Santo recibirán cuando resuciten o se transformen. Siendo así, ¿cuál es la "recompensa" que Jesús traerá consigo cuando regrese?

Cristo dijo que a su regreso recompensaría a todos los vencedores, es decir, a todos los que crecen en el carácter espiritual divino. Unos vencerán y crecerán más que otros, y Jesús dijo que "pagará a cada uno conforme a sus obras" (Mateo 16:27; ver también Apocalipsis 22:12).

Los santos de Dios no van al Cielo por toda la eternidad. ¡Su destino es algo infinitamente más glorioso e interesante! La Biblia revela que la "recompensa de los salvos" será gobernar con Jesucristo cuando Él regrese a la Tierra (Apocalipsis 2:26; 3:21; 5:10). Jesucristo y los cristianos resucitados van a gobernar durante mil años (Apocalipsis 20:4-6). Van a enseñar a las naciones el camino de vida de Dios, que traerá paz duradera, prosperidad y felicidad a toda la humanidad. Esto no significa que los santos resucitados jamás visitarán el Cielo, donde mora Dios el Padre. Pero el punto es que tendrán una labor que realizar, y esa labor será cumplir la voluntad de Dios el Padre aquí en la Tierra, ¡bajo el mando de Jesucristo!

Las Sagradas Escrituras nos dicen que una vez concluido el plan maestro de Dios para la salvación del hombre, la superficie de la Tierra será purificada por fuego (2 Pedro 3:10-12). Aparecerán un Cielo nuevo y una Tierra nueva (2 Pedro 3:13; Apocalipsis 21:1). Y del Cielo descenderá la ciudad capital de la Tierra, la "nueva Jerusalén" gloriosa y radiante (Apocalipsis 21:18-21), de piedras preciosas y con calles de oro puro transparente (Apocalipsis 21:2, 10; 3:12). Entonces Dios el Padre vendrá y vivirá en la Tierra en persona. Aquí hará de la nueva Jerusalén la sede de su trono glorioso (Apocalipsis 21:3, 22-23; 22:3-5), ¡desde donde Él y sus santos inmortales gobernarán el Universo entero!

Para saber más sobre este extraordinario plan que Dios tiene preparado para sus santos fieles, rogamos escribirnos para solicitar un ejemplar gratuito de nuestro folleto titulado El misterio del destino humano. La verdad, tan maravillosa como sorprendente, es que el "Cielo" vendrá a la Tierra, ¡y que esta será la sede desde donde la Familia de Dios regirá el Universo para siempre!

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