¿Por qué tantos desastres climáticos?

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Los medios de difusión les dieron mucha importancia a los terribles efectos del huracán Katrina, pero no podemos perder de vista que los fenómenos del clima han afectado terriblemente a millones de personas en el mundo entero. La nación China, por ejemplo, fue asolada por tormentas tropicales y tifones en el 2006 y este tipo de fenómenos afecta a todo nuestro planeta, incluida América Latina.


El tifón Saomai golpeó las costas chinas con furia en agosto del 2006, desatando lluvias torrenciales y vientos que llegaban a 215 kilómetros por hora. La tormenta dejó más de 1.000 barcos hundidos y más de 50.000 hogares destruidos. Arrancó cables eléctricos y dejó por lo menos seis ciudades sin luz durante largos períodos.

En los meses anteriores al Saomai, la tormenta tropical Bilis y el tifón Prapirún también causaron estragos. El Ministerio de Asuntos Civiles de China informó que en los meses de julio y agosto los fenómenos meteorológicos causaron la muerte de 1.949 personas, mientras que otras 168 seguían desaparecidas.

En total, estas catástrofes dejaron a 130 millones de chinos temporalmente desplazados y más de 3.100.000 tuvieron que evacuar sus hogares. Las pérdidas económicas ascendieron a $7.700 millones de dólares.

Si bien las tormentas son muy frecuentes en aquella región del mundo durante el verano y comienzos del otoño, los peritos afirman que últimamente estas han sido especialmente frecuentes… y la magnitud del Saomai fue excepcionalmente grande. La Oficina Meteorológica Central de China informó que el Saomai fue el tifón más feroz desde que la oficina comenzó sus registros en 1949.

El debate sobre el "calentamiento del planeta" continúa. ¿Se trata acaso de "ciencia ficción", o es el factor "mágico" causante del aumento en el número de tormentas destructoras que azotan al planeta Tierra? Mientras tanto oímos predicadores aquí y allá decir que las tormentas son la ira de Dios por los pecados de la humanidad.

¿Quién tiene la razón? Ciertamente, los seres humanos en su explotación codiciosa de la Tierra con fines lucrativos han venido afectando intensamente los patrones meteorológicos. Pero la ciencia pasa por alto la causa principal de estos cambios violentos en el clima.

El redactor en jefe de El Mundo de Mañana, Roderick C. Meredith, se ha preguntado en una de sus publicaciones: "¿Son los desastres naturales obra impersonal de la ‘madre naturaleza’, o puede tratarse de un mensaje TRASCENDENTAL de Dios?

À las calamidades del clima se les llama con frecuencia ‘hechos de Dios’; mas, ¿cuál es realmente su parte en las sequías, hambrunas, inundaciones y terremotos que afectan al mundo? ¿Qué dice la Biblia en relación con los desastres climáticos en el fin de esta era?"

Dios en su Palabra dijo que bendeciría a quienes le obedecieran, dándoles lluvia a su tiempo. Dijo que castigaría a quienes se rebelaran contra Él, trayendo sobre ellos sequías y hambrunas. Si bien la mayor parte de las profecías bíblicas relativas a los desastres "naturales" se refieren a las actuales tribus de Israel dispersas por el mundo, los patrones meteorológicos afectan al mundo entero. Todas las naciones están quebrantando las leyes de Dios, lo cual significa que todo el mundo está en rebeldía contra Él y sufrirá las consecuencias.

"El juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con rectitud… Pon, oh Eterno, temor en ellos; conozcan las naciones que no son sino hombres" (Salmo 9:8, 20).

Jesucristo predijo que las catástrofes naturales serían una de las señales que anunciarían su regreso a la Tierra: "Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares" (Mateo 24:7).

Debemos estar conscientes de los dramáticos sucesos profetizados para el tiempo del fin. Los invitamos a escuchar semanalmente el programa de radio El Mundo de Mañana, en este podrán escuchar cómo las verdades de la Biblia se hacen realidad en las noticias de hoy. Si no hay programa disponible en su localidad, pueden escucharlo por internet en nuestro sitio: www.mundomanana.org.

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