Cómo estudiar la Biblia

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Es muy probable que usted tenga una Biblia. ¿Pero la ha estudiado? Si no sabe cómo estudiar la Biblia, esta seguirá siendo un misterio ¡y usted no llegará a conocer la información y los conocimientos más extraordinarios y estimulantes que jamás se hayan dado a conocer en el mundo!


Cada año se venden más de 100 millones de Biblias en el mundo. Sin embargo, cabe preguntar si acaso alguien entiende realmente la Biblia. ¿La entiende usted? En este artículo, presentaremos siete principios sencillos pero vitales que le ayudarán a estudiar este libro asombroso.

Si usted lleva largo tiempo leyendo El Mundo de Mañana, probablemente es lector frecuente de la Biblia. ¿Pero cuántos lo son? Aún en países nominalmente cristianos la lectura de la Biblia ha disminuido notablemente en los últimos decenios. Cuando una nación lee la palabra de Dios y practica sus preceptos, esa nación prosperará. Pero cuando desatiende seriamente la Biblia y sus enseñanzas se acarrea deterioro moral, y con el tiempo, la destrucción nacional.

Todos nosotros debemos estudiar la Biblia y regir nuestra vida por sus enseñanzas. Como Jesucristo dijo: "Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios" (Lucas 4:4). Solamente la obediencia y el amor por la palabra de Dios pueden llevar a un país a prosperar en lo moral y nacional.

¿Ama usted la Biblia? El Rey David amaba las Sagradas Escrituras. De ellas dijo: "Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino" (Salmo 119:105). ¡Todos necesitamos esa lámpara y esa luz!

¿Qué beneficio puede obtener usted de estudiar la palabra de Dios? Primero, debemos entender que la Biblia ¡es el libro más importante del mundo! Revela el verdadero significado y propósito de la vida. Ofrece principios para el verdadero éxito, cumplimiento y felicidad. Explica por qué se halla nuestro mundo en un estado de tanta confusión y peligro. Sus profecías revelan el futuro, incluido el Reino de Dios que pronto vendrá a la Tierra. Nos dice cómo prepararnos para los grandes sucesos que nos esperan. Las Sagradas Escrituras nos enseñan a entendernos con nuestros vecinos como Dios manda. Y revela el camino a la vida más allá de la muerte, la vida eterna.

No podemos darnos el lujo de vivir sin las profundas verdades espirituales y los beneficios que la Biblia nos ofrece.

Aun los que dicen creer en la Biblia tienen un conocimiento de ella que deja mucho que desear. Sería de esperar que la gente de tendencia religiosa conociera los primeros cuatro libros del Nuevo Testamento, pero una encuesta de Gallup informó, por ejemplo, que el 63 por ciento de los habitantes de Estados Unidos eran incapaces de nombrar los cuatro Evangelios: Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

¡Nosotros necesitamos afirmarnos en verdades eternas! No podemos atrevernos a eliminar la principal autoridad sobre la cual se fundamenta nuestra fe. La solución al problema es obvia. ¡Tenemos que leer la Biblia!

¿Cuándo fue la última vez que usted abrió la Biblia? Si usted es lector frecuente de esta revista, quizá la leyó hace algunos minutos. Todos debemos leer la Biblia todos los días. Las verdades bíblicas y los conocimientos que ella nos da contribuyen a una mente sana, ¡y el mundo está urgido de hombres, mujeres y niños con carácter sano y de salud mental!

La Biblia es un verdadero depósito de valioso tesoro. ¿Cómo podemos recoger los tesoros que se encuentran en este asombroso libro? Respecto de la verdad, la Biblia nos promete: "Si como a la plata la buscares, y la escudriñares como a tesoros, entonces entenderás el temor de el Eterno, y hallarás el conocimiento de Dios. Porque el Eterno da la sabiduría, y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia" (Proverbios 2:4–6).

En este artículo veremos siete principios básicos del estudio bíblico. Estos le ayudarán a usted a adquirir la sabiduría. Usted podrá captar más claramente el asombroso plan que Dios Creador tiene para toda la humanidad si aplica estas claves para lograr acceso a las verdades de la Biblia, que relativamente pocos comprenden.

Principio 1: La Biblia es un libro completo

Muchos no logran entender la Biblia porque desechan sus primeros 39 libros, que constituyen el Antiguo Testamento. Cuando Jesucristo citaba las Escrituras, lo que citaba era el Antiguo Testamento. En el desierto, durante su tremenda batalla espiritual con Satanás el diablo, Jesús citó Deuteronomio 8:3 al decir: "No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios" (Lucas 4:4). Esta profunda verdad es absolutamente esencial para la felicidad de los humanos… ¡y su vida eterna!.

El apóstol, escribiendo al joven Timoteo, habló de la fe genuina que veía en la abuela de Timoteo, Loida, y en su madre Eunice. Estas dos mujeres virtuosas le habían enseñado a Timoteo las Sagradas Escrituras desde su niñez. ¿Y qué Escrituras eran? ¡Los primeros 39 libros de la Biblia! El Nuevo Testamento todavía no se había escrito. Pablo le recordó a Timoteo que: "desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús" (2 Timoteo 3:15). Timoteo pudo entender la salvación porque conocía las escrituras del Antiguo Testamento y porque aceptaba a Jesucristo como su Salvador.

La Biblia es un libro completo. Empieza con el libro de Génesis y termina con el libro de Apocalipsis. Dios, incluso, advierte: "Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro" (Apocalipsis 22:18–19). Tenga cuidado de cualquiera que le diga que algún otro libro es "una parte desconocida de la Biblia" o que es "necesario para comprender la Biblia".

No olvide jamás que cuando Jesús nos enseñó los dos grandes mandamientos, ¡los estaba citando del Antiguo Testamento! El primer gran mandamiento, que amemos a Dios con todo el corazón, el alma y las fuerzas, está escrito en Deuteronomio 6:5. El segundo gran mandamiento, que amemos al prójimo como a nosotros mismos, es de Levítico 19:18. Jesús no estaba inventando algo nuevo cuando pronunció estos mandamientos. Son preceptos del Antiguo Testamento ¡y son mandamientos de Dios!

Ciertamente, no podemos entender el plan de Dios a menos que estudiemos toda la Biblia como la palabra de Dios. Para entender la Biblia, tenemos que leer tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo. La Biblia es el don de Dios para toda la humanidad. ¿La preciamos como se debe? En ese caso, debemos estudiarla de verdad, y con regularidad.

Principio 2: La Biblia siempre se aplica a nosotros

Hay quienes piensan que como la Biblia se acabó de escribir hace unos 1.900 años, no puede tener importancia para nosotros hoy. ¡Esta idea es errada! Como lo ha demostrado esta revista en decenas de artículos a lo largo de los años, la Biblia no solo es importante para nosotros hoy sino que sus profecías también revelan el futuro de la humanidad y nuestro destino asombroso. La buena noticia es que los seres humanos no se destruirán enteramente. Jesucristo regresará en el punto más peligroso de la historia humana para salvarnos de nosotros mismos. Sí, todos esperamos el final del "presente siglo malo", el final de esta era y el comienzo de una era nueva, que en esta revista llamamos "el mundo de mañana". Jesús dijo: "Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin" (Mateo 24:14). ¡El evangelio del Reino de Dios siempre es importante para nosotros!

La Biblia siempre es importante. ¡Contesta las preguntas más fundamentales de la vida! Si algún ateo está leyendo este artículo, lo reto a que abra la Biblia, si la tiene, ¡y que simplemente la lea! Creo que quedará asombrado ante los preceptos claros y sólidos que encontrará allí para una vida de éxito. ¿Duda usted de Jesucristo? Empiece a leer el libro de Mateo, luego lea las otras tres historias de su vida en el planeta Tierra (Marcos, Lucas y Juan). Lea sus testimonios presenciales y mire las pruebas con mente abierta. Y si en el hogar suyo hay una Biblia, anime a cada miembro de su familia a leerla. ¡La Biblia puede cambiar y mejorar su vida profundamente!

Principio 3: La Biblia se interpreta a sí misma

Hemos comentado este principio en artículos anteriores, y es de vital importancia. Dependiendo de cómo se cuenta, entre la cuarta parte y la tercera parte de la Biblia es profecía. ¿Cómo entender el lenguaje simbólico que la Biblia emplea con frecuencia? Por ejemplo, los libros de Daniel y Apocalipsis son ricos en imágenes misteriosas que muy pocos comprenden hoy. Pero si usted se da cuenta de este vital principio, que la Biblia se interpreta a sí misma, ¡entonces sí puede comprenderlas!

En artículos anteriores, hemos presentado ejemplos del simbolismo en el libro de Apocalipsis. Considere las estrellas mencionadas en Apocalipsis 1:20. Simbolizan los ángeles de las siete iglesias. Los siete candeleros simbolizan las siete iglesias. En Apocalipsis 17, leemos que el apóstol Juan vio en visiones una bestia, sobre la cual cabalgaba una ramera. Juan escribió: "Y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos" (v. 3). À esta se le llama: "BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA" (v. 5). El versículo 6 declara que esta mujer persigue a los verdaderos cristianos.

¿Cómo debemos entender esto? Los versículos que siguen nos dan el significado de los símbolos. El versículo 12, por ejemplo, revela el significado de los diez cuernos de la bestia: "Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia". Y el versículo 18 nos dice: "Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra". ¿Qué ciudad es esa? Para saber más sobre la asombrosa profecía y su aplicación para nuestros días, lo invitamos a pedir un ejemplar gratuito de nuestro artículo La bestia del Apocalipsis: ¿mito, metáfora o realidad inminente? Escriba a la oficina regional más cercana a usted (ver página 3 de esta revista) o visítenos en www.mundomanana.org para leer el artículo o solicitar que se le envíe una copia gratuita por correo para usted.

À veces la Biblia usa una palabra simbólica y no da la explicación allí mismo, en el versículo siguiente. Cuando ocurre así, recuerde el cuarto principio.

Principio 4: Estudiar todos los versículos sobre un tema

Los estudiosos de la Biblia, y sus maestros, que no apliquen este principio suelen terminar creyendo doctrinas falsas y engañosas. Tomemos como ejemplo la controversia que a veces se llama "la ley o la gracia". La gracia divina ¿significa que un cristiano puede llevar una vida de pecado desaforado y desobedecer a su Salvador? ¡Claro que no! Jesús dijo: "Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos" (Mateo 19:17). Enseguida, Jesús mencionó varios de los mandamientos del Decálogo.

Recuerde que la Biblia no se contradice a sí misma. Jesús dijo que "la Escritura no puede ser quebrantada" (Juan 10:35). La gracia de Dios no nos da permiso para infringir la ley de Dios. El apóstol Judas advirtió contra los falsos maestros que " convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios" (Judas 4). Como dice el Diccionario bíblico Anchor: "Pablo aclaró que la gracia de Dios trae libertad del pecado y no libertad para pecar". (Antinomianismo Vol. 1, p. 263). Usted mismo lo puede leer en Romanos 6:1–2.

Algunos que estudian la Biblia sin cuidado piensan que Efesios 2:15 significa que los diez mandamientos de Dios y su ley moral se han abolido para el cristiano. Ese versículo dice: "aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas". Pero cuando miramos ese versículo atentamente, vemos que la palabra traducida como "ordenanzas", que en griego es dogma, se refiere a las leyes hechas por humanos, las cuales muchos judíos en tiempos de Jesús habían usado para causar división entre ellos y los gentiles. El principio es estudiar todas las referencias bíblicas sobre un tema para estar seguros de entenderlo. Sobre ese versículo, los autores de la Biblia de Estudio NVI han dicho: "Como Mateo 5:17 y Romanos. 3:31 enseñan que las normas morales de Dios expresadas en el Antiguo Testamento no cambian con la venida de Cristo, lo que se abolió aquí probablemente es el efecto de los ‘mandamientos y reglamentos’ específicos que separan a judíos de gentiles, ya que se considera que estos últimos no son ritualmente limpios por cuanto no guardan la ley judía".

Recordemos nuestro primer principio del estudio bíblico: "La Biblia es un libro completo". El comentario de la Biblia de Estudio NVI concuerda con este principio, reconociendo que Cristo no abolió, sino por lo contrario, cumplió la misma ley que Él había proclamado como Dios del Antiguo Testamento, (Éxodo 20; 1 Corintios 10:1–5).

Estudie las Escrituras tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento de la Biblia. Luego, para estar seguro de que ha captado claramente las verdades bíblicas, asegúrese de haber entendido todos los pasajes que tratan el tema en cuestión. Cuando procede así con diligencia y sinceridad, muchas veces descubre que las enseñanzas "cristianas" tradicionales sobre el tema no concuerdan con lo que la Biblia realmente dice.

Principio 5: Entender el contexto

Cuando estudiamos todos los pasajes sobre un tema, debemos ir un poquito más allá. Lea todos los pasajes en torno al versículo que está estudiando. Por ejemplo, algunos piensan, equivocadamente, que la conferencia de Jerusalén descrita en Hechos 15 abolió los diez mandamientos para los gentiles. Pero notemos la decisión del apóstol Santiago: "Por lo cual yo juzgo que no se inquiete a los gentiles que se convierten a Dios, sino que se les escriba que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, de fornicación, de ahogado y de sangre " (Hechos 15:19–20).

Cuando los apóstoles puntualizaron estas cuatro prohibiciones, ¿dejaban a los gentiles en libertad para cometer otro tipo de pecados? ¿Podrían transgredir el mandamiento que dice: "No matarás"? ¿O el que dice: "No tendrás otros dioses delante del Dios verdadero"? ¡Desde luego que no! Los apóstoles no revocaron para nada la ley moral de Dios. Para entender esto, debemos leer y entender el contexto de estos versículos. ¿Cuál era el punto que se estaba discutiendo? "Entonces algunos que venían de Judea enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos" (Hechos 15:1).

El punto de discusión en Hechos 15 era la circuncisión. La conferencia de Jerusalén decidió que los gentiles no necesitaban circuncidarse para ser salvos. Más tarde el apóstol Pablo escribió a los gentiles de Corinto, diciendo: "La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios" (1 Corintios 7:19).

Lo anterior ¿es un desafío a las ideas preconcebidas que usted tenía acerca de este versículo y su significado? Muchos predicadores evaden las explicaciones claras de las Sagradas Escrituras prefiriendo concentrarse en perspectivas emocionales y devocionales, que son incompletas. Como escribió un agudo comentarista religioso: "El arte de la exégesis histórica se está perdiendo rápidamente en el púlpito. En vez de explicar el contexto histórico del pasaje, los textos se convierten en puntos de partida para reflexiones devocionales. Los pasajes bíblicos se sacan de su contexto mientras el predicador busca las historias que evoquen las respuestas o actitudes que busca".

Asegúrese de entender el contexto leyendo todos los pasajes en torno a los versículos que usted esté estudiando. Si aplica este principio, podrá evitar la trampa que hemos descrito.

Principio 6: Probar todas las cosas

Nosotros frecuentemente planteamos a nuestros lectores el desafío de abrir la Biblia y verificar lo que escribimos. No dé por sentado lo que publicamos en esta revista. Léalo usted mismo en la Biblia. Dios les dice a los cristianos: "Probadlo todo; retened lo bueno " (1 Tesalonicenses 5:21). Ô bien: "Sométanlo todo a prueba y retengan lo bueno" (Biblia Dios Habla Hoy).

Veamos también la actitud de los hombres de Berea, a quienes se elogia por su actitud positiva de investigar al leer las Escrituras. "Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así " (Hechos 17:11).

Una manera de probar es practicar los principios y preceptos de la Biblia. Jesús resaltó que debemos vivir conforme a la Biblia, por "toda palabra de Dios", diciendo: "¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?" (Lucas 6:46). Usted puede probar la Biblia practicando sus instrucciones. Es así como se puede lograr un buen entendimiento. Leemos: " El principio de la sabiduría es el temor del Eterno; buen entendimiento tienen todos los que practican sus mandamientos" (Salmo 111:10). ¿Quizá usted ha oído a los maestros hablar de "aprender haciendo"? Este principio se aplica también en la vida cristiana.

Principio 7: Pedirle a Dios entendimiento

Este principio es el fundamento sobre el cual descansan los primeros seis principios. La Biblia recalca que necesitamos una actitud dispuesta a aprender. El rey David, de la antigua Israel, era un hombre conforme al corazón de Dios (Hechos 13:22). Veamos la actitud dispuesta a aprender que manifestaba David en sus oraciones. "Muéstrame, oh el Eterno, tus caminos; enséñame tus sendas. Encamíname en tu verdad, y enséñame, porque tú eres el Dios de mi salvación. En ti he esperado todo el día" (Salmo 25:4–5).

Acuérdese de pedirle a Dios comprensión cuando lee y estudia la Biblia. Pida su guía. Dios bendice a los que respetan las Escrituras y sienten reverencia por su santa palabra. Dios Todopoderoso dice: "Pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra" (Isaías 66:2).

La Biblia es el libro más importante del mundo. Si usted ha descuidado la lectura de la Biblia, este es el momento de cambiar. Léala todos los días. Su actitud es la correcta, recibirá grandes bendiciones y su vida cambiará. Como dijo Jesús, "las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida" (Juan 6:63).

La Biblia no es solamente un libro para hoy ¡sino el libro para el futuro! Como dijo Jesús: "El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán" (Lucas 21:33). Agradezcamos a Dios porque nos ha dado a conocer su maravillosa verdad espiritual y el propósito mismo de la vida.

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