Incendios forestales devastan el oeste de los Estados Unidos

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Masivos incendios forestales están ardiendo en todo el occidente de los Estados Unidos. Desde California hasta Washington y desde la costa occidental hasta Wyoming y Colorado, varios incendios han arrasado millones de hectáreas en lo que va del año (The New York Times, 11 de septiembre de 2020). Como dijo un funcionario: “es triste que todos los años tengamos esta conversación. Este año decimos que es el más grande, y luego el próximo año decimos que es el más grande del año. Se está volviendo insensible con la frecuencia con la que tenemos que decir esto”.

Decenas de miles de bomberos luchan contra los incendios en varios estados, mientras que los estados también enfrentan escasez de personal y equipo contra incendios. En Oregón, más de 40.000 personas han sido evacuadas, y se les ha informado a muchas otras que es posible que tengan que evacuar. La gobernadora de Oregón dijo: “Nunca hemos visto esta cantidad de incendios incontenibles en todo el estado” (The Weather Channel, 11 de septiembre de 2020).

La escala de destrucción en el occidente de los Estados Unidos es alarmante. Sin embargo, también hay incendios en Canadá y en Europa. En las páginas de la Biblia, Dios advierte a las naciones modernas de descendencia israelita (incluidas las naciones de Europa occidental y muchos países de habla inglesa): “Y los cielos que están sobre tu cabeza serán de bronce, y la tierra que está debajo de ti, de hierro. Dará el Eterno por lluvia a tu tierra polvo y ceniza; de los cielos descenderán sobre ti hasta que perezcas” (Deuteronomio 28:23-24). A medida que vemos un aumento en las sequías, las hambrunas e incendios destructivos en todo el mundo, tenemos que recordar esa advertencia. Sin embargo, también podemos tener consuelo cuando Jesucristo nos dice en Lucas 21:28: “Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca” (Lucas 21:28). Para más información sobre este tema, lean nuestro comentario “Noé, Sodoma y el mundo de hoy”.