¿Cuándo regresará Jesucristo? | El Mundo de Mañana

¿Cuándo regresará Jesucristo?

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¿Cuándo regresará Jesucristo? ¿Esta noche? ¿Dentro de mil años? La humanidad lleva casi 2.000 años preguntándose cuándo volverá Cristo a la Tierra. Algunos cínicos dicen que no volverá nunca. ¿Y qué dice la Biblia? ¡Usted necesita saber!

¡Una serie de acontecimientos profetizados para el tiempo del fin están empezando a ocurrir con creciente rapidez! El mundo que vemos a nuestro alrededor está cambiando a un ritmo nunca visto. En los próximos diez o quince años, o menos, el "mundo" personal de usted—su trabajo, su familia y amigos, y la sociedad que lo rodea—será muy diferente de lo que hoy es.

¿Por qué?

Porque el Creador, quien nos da vida y aliento, ha predicho específicamente que esta "era", o sea esta sociedad humana tal como la conocemos, llegará a su fin con la segunda venida de Jesucristo como Rey de reyes. La Biblia describe una serie de "plagas" acompañadas de trompetas, que se presentarán antes que termine la era actual con el sonar de la "última trompeta". En el libro de Apocalipsis leemos que "el séptimo ángel tocó la trompeta,y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 11:15).

Jesucristo dijo que la época de su segunda venida sería una de pecado yrebeldía contra Dios, "como en los días de Noé" (Mateo 24:37). La Biblia describe aquellos "días de Noé" claramente como un período en que la rapiña y lascivia de los hombres que rechazan a Dios los llevará a pervertir el lazo matrimonial, a caer en violencia y derramamiento de sangre y a corromper todo su "camino" en la Tierra (Génesis 6:5–13).

Millones de seres en el mundo están dejando de lado a Dios y se corrompen con fornicación rampante, conviviendo sin ningún compromiso matrimonial. Muchos dirigentes políticos y aun religiosos aprueban el "matrimonio" entre personas del mismo sexo, y al crecer la violencia por todo el mundo, con más y más guerras étnicas, guerras religiosas y el creciente peligro de aniquilación humana (hoy hasta los países "bandidos" logran acceso a armas atómicas), realmente podemos decir que "la escritura está en la pared". En palabras de Jesucristo: "Cuandoveáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas" (Mateo 24:33).

Amigos míos, mientras decenas de millones de hombres y mujeres en nuestras naciones que se dicen "cristianos" le vuelven la espalda a Dios y blasfeman su nombre de palabra o de obra, el Dios Todopoderoso va a responder. Va a castigar a las naciones, comenzando por los pueblos descendientes de la antigua Israel, por el descaro de sus pecados. La Biblia dice que Diosdisciplina y castiga a los hijos que ama (Hebreos 12:6). Las Sagradas Escrituras indican, además, que al humillar a los modernos descendientes de Israel, "el extranjero que estará en medio de ti se elevará sobre ti muy alto, y tú descenderás muy abajo. Él te prestará a ti, y tú no le prestarás a él; él será por cabeza, y tú serás por cola" (Deuteronomio 28:43–44).

Los primeros castigos ¡ya se empiezan a ver! Muchos lectores de esta revista saben que Dios ya está empezando a quebrantar la "soberbia del orgullo" de los países anglosajones (Levítico 26:19). Esto es un preparativo para el regreso de Jesucristo, quien traerá la paz genuina por medio de un gobierno bien entendido. El Dios Eterno de la Biblia es real. Él sí va a enviar a su Hijo Jesucristo de vuelta a la Tierra como Rey de reyes (Apocalipsis 11:15) en el término de esta actual generación. ¡Nuestro "día de rendir cuentas" está muy cerca!

Luego de presentar una serie detallada de acontecimientos que vendrán inmediatamente antes de su segunda venida, Jesús dijo: "Cuandoestas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca. Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán" (Lucas 21:28, 31–33).

Si usted realmente cree las palabras de Cristo, sabrá qué va a ocurrir justo antes de su regreso. Y sabrá y creerá que cuando estos sucesos se produzcan, la humanidad estará viviendo la "última generación" de la civilización humana tal como la hemos conocido. Sabrá también que ¡no es posibleque el regreso de Cristo se tarde mil años más!

Además, y aunque esto escandalice a algunos, debemos entender también que ¡no es posible que el regreso de Cristo sea esta noche ni mañana ni el próximo año! ¿Cómo me atrevo a decirlo? Porque la palabra inspirada de Dios nos dice que "el cielo y la tierra pasarán", pero sus palabras no pasarán; es decir que la descripción que Él dio de esta serie de sucesos ¡tiene que cumplirse! Es preciso que ocurran ciertos hechos profetizados, en la secuencia indicada por Jesús, antes de su regreso. Ahora bien, aunque Él no va a regresar en 2011 ni en 2012, sabemos que sí regresará pronto y que efectivamente, ya estamos en los "últimos días".

¿Estamos en los "últimos días"?

Hay decenas de indicaciones de que nos encontramos en los "postreros [últimos] días" de la profecía. Citaré solamente algunos.

Una indicación clara de que estamos en los "tiempos del fin" se encuentra en Mateo 24:21–22. Los discípulos le habían pedido a Jesús: "Dinos cuándo sucederá eso, y cuál será la señal de tu venida y del fin del mundo" (v. 3, Biblia de Jerusalén). Jesús describió una serie de sucesos y luego dijo: "Porque habrá entonces una gran tribulación, cual no la hubo desde el principio del mundo hasta el presente ni volverá a haberla. Y si aquellos días no se abreviasen, no se salvaría nadie; pero en atención a los elegidos se abreviarán aquellos días". Aquí, Jesús predijo el castigo más espantoso y enorme en la historia, así como la posibilidad de un cosmicidio si no se interpone una intervención sobrenatural de Dios.

El cosmicidio: la aniquilación de todo ser viviente, no fue posible siquiera durante la segunda guerra mundial. Aunque se dejaron caer dos bombas atómicas para poner fin a la guerra con Japón, no había más bombas ni las habría hasta meses o años después. Varias autoridades coinciden en que fue apenas alrededor de 1957 que los EE.UU. y la Unión Soviética amasaron suficientes armas atómicas para aniquilar a toda la humanidad.

Con el regreso de muchos judíos a Israel en 1948, y con la proliferación de armas atómicas, no hay duda de que para 1957—o incluso antes—ya habíamos entrado en el "tiempo del fin".

Por otra parte, leemos en Daniel 12:4 estas palabras de Dios al profeta: "Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará". Notemos que un indicio del tiempo del fin sería el empleo masivo de los medios de transporte así como un aumento notorio en los conocimientos y la ciencia. Efectivamente, a partir de la Segunda Guerra Mundial, nos acostumbramos a ver decenas de millones de personas surcando los aires en aviones modernos. Casi no hay rincón del globo donde la gente no ande en automóvil de aquí para allá de un modo que habría sido impensable antes del siglo 20. Además, el auge de la radio, la televisión y ahora, en especial, de la computadora, ha contribuido a una verdadera explosión de conocimientos, en comparación con épocas anteriores.

No hay duda, pues, de que Cristo regresará en vida de los jóvenes de hoy…y de muchos mayores que quizá vivamos hasta el momento de ver este hecho sobrecogedor.

¡Qué la Biblia se interprete a sí misma!

Aunque es triste decirlo, muchos pronosticadores e intérpretes de la profecía bíblica leen un pasaje de las Escrituras ¡y luego se imaginan de qué trataría! Es claro que la manera correcta de entender la Biblia es juntar, con ánimo honrado y concienzudo, todos los pasajes que tratan cierto tema (incluso el tema de la profecía) y luego hacer un estudio muy cuidadoso y sincero, acompañado de oración, para llegar a comprender todo el panorama.

Por ejemplo, al comparar cuidadosamente las profecías de Daniel y Apocalipsis y la profecía dada por Jesús en el monte de los Olivos (Mateo 24, Marcos 13 y Lucas 21), surge una imagen bastante clara de cuándo y cómo será el regreso de Cristo.

Veamos Apocalipsis 1:1: "La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la declaró enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan". La palabra "apocalipsis" significa revelación. Aquí vemos que esta no es una revelación del apóstol Juan ¡sino de Cristo!También vemos que el objeto es revelar cosas o hechos "que deben suceder pronto".

En Apocalipsis 2 y 3 encontramos una descripción de las eras o etapas de la Iglesia verdadera de Dios. La última era, que es Laodicea, se caracteriza por su "tibieza". Tal parece que en los tiempos del fin incluso la mayoría de los que componen el verdadero pueblo de Dios han caído en la mundanalidad y la influencia de nuestra generación egocéntrica y dedicada al placer. Apocalipsis 4 y 5 describe la gloria transcendental de Dios. Luego, el capítulo 5 muestra cómo Cristo resulta ser el único digno de abrir los sellos del Apocalipsis y comenzar a revelar los sucesos de los últimos días.

Apocalipsis 6 describe en orden los sucesos que corresponden a los primeros seis sellos. Estúdielo atentamente y compare especialmente con Mateo 24:3–9. Primero, vemos un "caballo blanco ", el cual se identifica claramente en Mateo 24:5 como una oleada de falsos profetas ¡enviados para usar el nombre de Cristo a fin de engañar a las masas! (Ver también Apocalipsis 12:9.) Luego vemos, también en Apocalipsis 6, un "caballo bermejo" (alazán, o rojizo) enviado a "quitar de la tierra la paz". Mateo 24:6–7 amplía esta imagen, mostrando que se trata no de una guerra cualquiera sino de una guerra mundial. El tercer sello es un "caballo negro" cuyo jinete va pesando porciones de alimento; es claro que corresponde a un período de hambre, y así lo corrobora Mateo 24:7.

El cuarto sello revela un "caballo amarillo", de aspecto enfermizo, el cual trae la muerte y el sepulcro. Jesús indica otro tanto en Mateo 24:7 al decir que el siguiente suceso en esta serie de acontecimientos que culminarán con su segunda venida son, efectivamente, "pestes", una gran epidemia de alguna enfermedad de alcances nunca vistos. Esto lo sabemos porque luego de describir estos cuatro sucesos principales, el apóstol Juan inspirado nos dice que "le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra" (Apocalipsis 6:8). Mateo 24:7 agrega que también habrá terremotos como factor de importancia en este lapso de tiempo.

¿Que morirá una "cuarta parte" de la Tierra? La mayoría de los estudiosos reconocen que este versículo no está refiriéndose a la superficie de la Tierra, la cual consiste en su mayoría de océanos, montañas y desiertos, ¡sino que se refiere a la cuarta parte de la población de la Tierra! Sin contar aumento alguno en la población actual de la Tierra (que es de unos 6.800 millones), una cuarta parte serían como 1.700 millones de personas, muertas por los cuatro "jinetes".

Y con todo, ¡esta descripción inspirada de las calamidades que vendrán es apenas un preludio de los acontecimientos que vendrán poco después!

La GRAN TRIBULACIÓN

El quinto sello de Apocalipsis viene a ser la GranTribulación. Aquí se hace énfasis en la Iglesia: el hecho de que muchas personas en la verdadera Iglesia de Dios serán perseguidas, martirizadas como en tiempos pasados (Apocalipsis 6:9–11). Pero otras Escrituras, entre ellas Mateo 24:21–22, Lucas 21:22–24 y Jeremías30:4–7—nos dicen que esta espantosa tribulación afectará no solamente a la verdadera Iglesia sino también a las naciones físicas de Israel y Judá, incluidos los Estados Unidos y otras naciones salidas del pueblo británico. Si desea ver pruebas bíblicas e históricas de esto, escriba o llámenos hoy y pida un ejemplar de nuestro folleto "Estados Unidos y Gran Bretaña en profecía".

La Gran Tribulaciónes un formidable castigo nacional para las naciones descendientes de la antigua Israel que han incumplido su pacto con Dios y han caído en la inmoralidad y el hedonismo. Tienen una "apariencia" de religión, incluso de cristianismo, ¡pero niegan el poder y la autoridad del Dios Creador! (2 Timoteo 3:5). Los que se dicen cristianos seguramente cuestionarán el derecho de Dios de castigar a su pueblo, pero el Creador responde: "¿Por qué gritas a causa de tu quebrantamiento? Incurable es tu dolor, porque por la grandeza de tu iniquidad y por tus muchos pecados te he hecho esto" (Jeremías30:15).

Inmediatamente después de la gran tribulación viene el sexto sello, que corresponde a "señales en los cielos" (Apocalipsis 6:12–16). De nuevo, Mateo 24 lo corrobora perfectamente: "Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovida" (v. 29).

Entonces llega el "día del Señor", momento en Dios derrama su ira sobre todas las naciones rebeldes de la tierra (Apocalipsis 6:17). Después de "sellar" a un grupo grande de personas israelitas y gentiles con un sello que las protege de la ira divina final (Apocalipsis 7), comienzan las "plagas" de las trompetas.

La primera plaga asola un tercio de los árboles y de toda la hierba verde en la tierra (Apocalipsis 8:7). Sucediéndose rápidamente, las plagas siguientes convierten un tercio del mar en sangre, destruyen un tercio de los peces y un tercio de las naves, envenenan un tercio de los manantiales y ríos y obstruyen buena parte de la luz del sol, la luna y las estrellas (vs. 7–12).

Las plagas quinta y sexta describen lo que bien podría ser un gigantesco y modernísimo ataque de tipo "Guerra de las Galaxias" perpetrado por la "bestia" o potencia europea contra sus enemigos. Luego, un contraataque poderoso infligido por un ejército masivo de 200 millones deguerreros (probablemente tropas rusas, mongoles y chinas que no se habrán sometido al arrogante dictador europeo conocido como la "bestia").

Finalmente, luego de un tormentoso período de tres años y medio que verán la tribulación y el cautiverio de los pueblos israelitas, así como "dos testigos" con sus recias profecías y "advertencias" a la bestia, y la protección de los verdaderamente fieles en la Iglesia de Dios (ver Apocalipsis 11:3; 12:14), ¡Cristo regresará con gloria y esplendor al sonar de la séptima trompeta! (11:15).

Otros hilos de la historia

Mientras tanto, y justo antes de la Gran Tribulación, se reunirá un poderoso grupo árabe para desafiar y provocar a la potencia europea, o bestia (Daniel 11:40–45). Notemos que esto ocurre "al cabo del tiempo" (período conocido también como el "tiempo del fin"). La bestia, con armas más potentes y modernas, caerá sobre aquel "rey del sur" como un "torbellino".

Los ejércitos de la "bestia" europea conquistarán también al estado judío de Israel y se apoderarán de gran parte del Medio Oriente ¡sin duda, con miras a controlar las reservas de petróleo árabe para abastecer su maquinaria de guerra! Otro suceso del "tiempo del fin" es un ataque contra la "casa de Israel" (Jeremías30), o sea la Gran Tribulación. Sin duda, este será "tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces" (Daniel 12:1). Poco después de la espantosa tribulación y el día del Señor, regresará Cristo. ¡Entonces "muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados" (v. 2) en la resurrección profetizada para el momento en que Cristo regrese!

También, e inmediatamente antes de la Tribulación, el Sacro Imperio Romano "resucitará" por séptima vez y un gran dictador final se ganará el apoyo de diez líderes nacionales o regionales en Europa, cuyos diez territorios se unirán para formar la última bestia, o potencia mundial, profetizada (Apocalipsis 17:8–12). ¡Los dirigentes de aquella formidable potencia militar pensarán, neciamente, que su armamento avanzado prevalecerá contra Cristo! Pretenderán presentarle batalla desde que Cristo y sus huestes celestiales descienden del Cielo con poder. "Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles" (v. 14). Todo esto muestra claramente el grado de engaño y de ceguera espiritual que se habrá apoderado de los hombres principales de la tierra en ese entonces. Efectivamente, el "dios de este siglo" ha enceguecido del todo a los "incrédulos" (2 Tesalonicenses 4:4). Por favor recuerde que mientras Jesucristo no regrese a la tierra, ¡este mundo es de Satanás!

Recuerde también que la futura "bestia" o potencia mundial será algo más que una potencia política y militar. Será un "instrumento" en manos de la gran ramera descritaenApocalipsis 17. Esto lo sabemos ¡porque estos pasajes nos dicen claramente que la mujer va cabalgando sobre la bestia! (vs. 3, 7, 9).

El término "mujer" se emplea en varios pasajes de la palabra de Dios como símbolo de una iglesia. En 2 Corintios 11:2, el apóstol Pablo describe a la Iglesia verdadera como una "virgen pura" para Cristo. En Efesios 5, Pablo muestra a la Iglesia en el papel de mujer con Cristo como su esposo (vs. 23–25). In Apocalipsis 12:6 y 12:14, vemos a la iglesia como una mujer que huye a un lugar de seguridad en el "desierto".

En Apocalipsis 17 Dios está hablando de una gran Iglesia caída, "la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra" (v. 5). Por inspiración Juan nos dice: "Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro. Y el ángel me dijo: ¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos" (vs. 6–7). Esta iglesia espiritualmente ebria es también una iglesia que persigue a otros. Se sentará sobre la bestia, última versión resucitada del Sacro Imperio Romano, y la guiará.

Cuando este vil sistema político-religioso se forme en Europa, y con el surgimiento de un gran profeta falso "por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos" (2 Tesalonicenses 2:9), incontables millones de personas sentirán la tentación, y quizá incluso la presión, de apoyar este sistema perverso. ¡Muchos de los que están leyendo esto ahora quizá sientan también la tentación de "unirse", de dar apoyo o al menos de "dejarse llevar "!

¡No se deje engañar por este sistema!

El propio Dios advierte a los cristianos que no participen en ese sistema lleno de maldad: "Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades" (Apocalipsis 18:4–5). Más aún, ¡las plagas divinas van a caer sobre este sistema y sobre todos los que formen parte de él! (ver Apocalipsis 16).

¿Cuándo, pues regresará Jesucristo?

Les digo muy sinceramente que Jesucristo no volverá a la Tierra hasta que hayamos pasado por los acontecimientos más aterradores, espantosos y colosales que jamás se hayan visto desde que hay hombres en la Tierra. Los ministros que profesan el cristianismo y que dicen: "Cristo podría regresar esta misma noche", están tan alejados de las verdades bíblicas ¡que es casi increíble!

En todo caso, recordemos que el propio Dios revela en su palabra inspirada toda unaserie de acontecimientos que vendrán antes del regreso de Cristo. Si usted está dispuesto a entregar su vida a Dios y dejar que Cristo viviente gobierne su vida, puede convertirse en parte de aquella "manada pequeña" de Dios, en parte de aquella Iglesia verdadera que será llevada a un lugar seguro aquí en la Tierra durante la Gran Tribulación que vendrá (Apocalipsis 12:14).

Hablando de estos hechos, Jesucristo nos da esta orden: "Así también vosotros, cuando veáis que suceden estas cosas, sabed que está cerca el reino de Dios. De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra. Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre" (Lucas 21:31–36).

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