Amas de casa, ¿son importantes?

Rachael Heykoop
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Por más de tres años los discípulos viajaron con Jesucristo de pueblo en pueblo, a veces con Jesucristo y a veces sin él. Habían dejado a sus hogares para convertirse en viajeros, para vivir en viviendas temporales. En la última Pascua antes de la muerte de Jesucristo, se sentaron juntos en el aposento de una casa que no era de ellos y escucharon lo que Jesucristo les decía, “En la casa de mi Padre muchas moradas hay. De otra manera, se los hubiera dicho. Voy pues, a preparar lugar para ustedes” (John 14:2). Jesucristo no estaba hablando de otra vivienda temporal, sino un lugar permanente y eterno. Que emocionante hubiera sido para los discípulos escuchar de tal lugar ¡después de un viaje tan largo!

Nuestras vidas están llenas de pequeños viajes y excursiones lejos de nuestras casas, ya sea haciendo mandados, trabajando, visitando amigos o yendo a los servicios. Si estamos casados y/o tenemos hijos, quizá vemos a nuestros esposos o hijos salir a sus actividades diarias, los miembros de la familia dispersándose en todas las direcciones para después reunirse de nuevo en ese lugar especial; el hogar.

Antes de casarme, yo pensaba muy poco en mi hogar. Pasaba casi todo el tiempo afuera, llenando mi día con actividades para después regresar por la noche a un cuarto que ni siquiera tenía un poster en la pared. Sin embargo, después mi rol cambió completamente y me convertí en un ama de casa de tiempo completo, y de repente mi hogar fue mi enfoque principal. Colgaba fotos en las paredes y acomodaba jarrones en las mesas, y todo esto mientras me preguntaba, “¿Es esto realmente importante?”

En Tito 2:5, se les dice a las mujeres a que sean “amas de casa,” o que cuiden su hogar. El punto que yo no entendía es que esto es para todas las mujeres, jóvenes o mayores, solteras o casadas. Si vivimos solos o con otras personas, tenemos la responsabilidad de ser cuidadosos de nuestras casas, preparar un lugar para las personas en nuestras vidas para que descansen por un poco, y preparar un lugar que Jesucristo y el Padre aprecien, y vivan con nosotros. Haciendo esto, estaremos siguiendo el ejemplo de Jesucristo, el cual está preparando un hogar eterno para nosotros. Piensen, ser amas de casa tiene un significado que va más allá de tener un espacio hermoso y limpio, de cocinar los alimentos y lavar la ropa, es una característica cristiana.

Referente a la idea de hacer un espacio hermoso, Jesucristo está preparando un hogar para nosotros, sin embargo, nuestras casas son solamente temporales, de nuevo, “¿es realmente importante?” La mayoría no discutiría conmigo que preparar una comida y lavar la ropa es necesario, pero, ¿qué tal decorar y arreglar las cosas de manera agradable alrededor de la casa?

Le importaba a Dios cuando hizo el jardín del Edén. Este hogar especial en el que Dios colocó al hombre terminó siendo solo un lugar temporal, sin embargo, “El Señor Dios hizo brotar de la tierra toda clase de árboles atractivos a la vista y buenos para comer” (Génesis 2:9). Simplemente, Dios creó y plató cosas que se ven bonitas. Así que cuando tengan tiempo de poner la mesa de manera especial, colocar una foto en la pared, o simplemente limpiar el desorden tomen es consideración que es importante para Dios.

Los estudios demuestran que el diseño de un hogar, la estética de la pintura y las fotografías en los muros o como están arreglada los muebles pueden afectar el humor. Un estudio examinando el nivel del estrés de pacientes en una sala de espera de un hospital buscó si teniendo plantas, o inclusive postes de plantas en una sala de espera afectó los niveles de estrés de las personas. El estudio concluyó: “los pacientes que están en contacto con plantas, así como pacientes que están cercas de posters de plantas, reportan niveles más bajos de estrés” y esto es debido parcialmente a que “el atractivo percibido en la sala de espera” (Camiel J. Beukeboom, Dion Langeveld, y Karin Tanja-Dijkstra. The Journal of Alternative and Complementary Medicine. Abril 2012, 18(4): 329–333). Otros estudios demuestran que el color afectar el humor de la persona y en general los sentimientos de felicidad. La estética también puede mejorar el aprendizaje al provocar emociones. ¿Qué significa todo esto? Usted puede literalmente hacer que aquellos que vivan con usted o lo visiten más felices, menos estresados y más dispuestos a que aprendan ¡al diseñar y decorar el interior de su casa!

Ya sea si está en aprietos en asignar prioridades mientras se hace cargo de su hogar debido a la agenda agitada y a los viajes al trabajo diarios, o si usted es una ama de casa de tiempo complete de su hogar y está luchando la presión que tiene la mujer de la sociedad para que las mujeres tengan careras afuera del hogar, recuerden: Jesucristo está preparando un hogar para usted y como mujer le ha dado usted la comisión maravillosa de seguir ese ejemplo. Somos “amas de casa” por lo tanto ¡si es importante!