¿Dónde estoy?

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En un momento u otro, todos nos hemos perdido temporalmente, nos hemos devuelto cuando vamos por el camino equivocado, o nos encontramos en la dirección equivocada. Tal vez recibimos malas indicaciones, vimos una señal errónea o nos hicimos un giro en el momento adecuado, o encontramos obstáculos imprevistos en nuestro camino. ¿Cómo podemos llegar a donde estamos tratando de ir?

Cuando nos perdemos en el camino nos podemos irritar temporalmente, con la única consecuencia real de la pérdida del tiempo dedicado a retroceder o conducir más lejos, por lo que podemos llegar más tarde al lugar de destino. Una vez que hacemos las correcciones necesarias, ya dejamos de estar perdidos.

Sin embargo, perderse a veces puede ser una experiencia aterradora, peligrosa e incluso potencialmente mortal. Todos hemos visto reportajes de excursionistas que se perdieron en el desierto y se enfrentaron a la perspectiva de una muerte inminente. O posiblemente hemos visto situaciones similares cerca de nosotros.

Un día estaba en el supermercado, y cuando al final del pasillo vi a un niño de unos cinco años de edad. Estaba solo, mirando ansiosamente por el pasillo con lágrimas en los ojos. Le pregunté si estaba buscando a su madre o padre. Dijo que no podía encontrar a su padre. Le dije al niño que se quedara quieto allí, y que yo iba a buscar a su padre. Alrededor de un minuto más tarde, vi a un hombre caminando rápidamente de pasillo en pasillo, deteniéndose brevemente para chequear cada en cada uno de ellos. Le pregunté si estaba buscando un niño pequeño. Dijo que si, y lo llevé a donde estaba su hijo perdido. Debería haber visto la expresión de alegría y alivio en el rostro del niño cuando vio a su padre.

Ese pequeño niño se había distraído por un momento, parándose posiblemente a mirar algo, mientras que su padre seguía caminando. ¿Qué hay de nosotros y de nuestras vidas espirituales? Alguna vez usted mientras estaba caminando con su Padre, ¿se ha distraído y ha perdido el contacto con Él? Nos podemos distraer fácilmente con las preocupaciones de la vida, y perder nuestro rumbo. Podemos desorientarnos e irnos por el camino equivocado. Posteriormente podemos recuperar nuestro enfoque, y nos damos cuenta de que nos hemos perdido o que estamos en el camino equivocado. Entonces podemos preguntarnos: "¿Dónde estoy? ¿Cómo llegue hasta aquí?”

Cuando nos sucede esto, ¿qué podemos hacer? La Biblia nos dice que el camino que lleva a la vida es "estrecho", mientras que el camino que conduce a la destrucción es "ancho". "Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan." (Mateo 7:13-14). ¿Cómo encontramos el camino correcto? Por medio de su palabra, Dios nos muestra el camino correcto. "Lámpara es a mis pies tu palabra,

Y lumbrera a mi camino." (Salmo 119: 105). Para permanecer en el camino correcto, debemos "andar según sus mandamientos. Éste es el mandamiento: que andéis en amor, como vosotros habéis oído desde el principio" (2 Juan 1: 6). Hace muchos años, estaba con un grupo de excursión visitando una cueva. Caminando por un sendero estrecho, iluminado por una lámpara cada tres metros o algo así, tuvimos que caminar en fila india. Cerca del final de nuestra excursión, ya cuando estábamos listos para devolvernos, las luces de repente se apagaron. Era oscuro. Esto creó una sensación incómoda, que crecía minuto a minuto mientras que las luces permanecían apagadas. Encontrar nuestro camino de regreso en la oscuridad habría sido muy difícil. Afortunadamente, las luces se volvieron a encender y pudimos regresar sin peligro.

La palabra de Dios es una luz a nuestro camino, dada para que no caigamos (Juan 11: 9-11). Lea nuestros artículos, "¿Sigue usted las huellas de Cristo?" para aprender más sobre la verdadera vida cristiana. También asegúrese de ver el programa "Cayendo en el Caos" para aprender cómo encontrar el camino correcto y ayudar a otros a hacer lo mismo.