Quitémosle el “dis” a disfuncional

J. Davy Crockett III
Díganos lo que piensa de este artículo

¿Qué pasó con la familia “funcional”? ¿Sabe a qué me refiero? A la que tiene un papá, una mamá y unos niños centrados en el hogar, haciendo las cosas que hacen las familias, trabajando juntos, jugando juntos, riendo y algunas veces llorando juntos.

Parece que hoy ya no existen muchas familias funcionales. Las familias "disfuncionales" se ven cada vez más. Aun los padres solteros, que desempeñan uno o dos trabajos, así como la crianza necesaria del niño, a menudo sienten que la responsabilidad es mucho más de lo que pueden manejar. No es poca cosa asumir la responsabilidad y la presión de tratar de ganarse la vida y también crear el ambiente propicio para criar y educar niños, donde reciban la instrucción, el amor y, también la disciplina que necesitan para llegar a ser adultos responsables.

Con demasiada frecuencia, no se obtienen buenos resultados. Aquellos jóvenes, que no tienen el cuidado consistente y amoroso de sus padres se encuentran a la deriva, siguiendo cada moda o ícono pop actual, perdiendo la oportunidad para prepararse para hacer grandes cosas y lograr objetivos que traigan éxito y satisfacción a sus vidas.

La unidad familiar ha sido atacada por generaciones, y los desastrosos resultados se ven a nuestro alrededor. Las escuelas públicas, son a menudo son zonas de guerra, donde existe una lucha para que los maestros mantengan el orden, y donde las agresiones contra maestros y estudiantes son muy comunes. La tasa de deserción escolar y el pobre rendimiento académico, son la evidencia del fracaso de los padres enseñando disciplina y la importancia de la correcta preparación intelectual. El uso de drogas ilícitas, el embarazo en la adolescencia y la violencia de pandillas son noticias comunes que escuchamos casi a diario. Y ahora, el matrimonio del "mismo sexo" erosiona aún más la idea de relaciones sanas con un padre y una madre en una estructura familiar saludable.

Gracias a Dios, muchos niños todavía terminan bien. Algunos superan inmensos obstáculos para convertirse en adultos productivos y felices. Pero la mayoría de las veces, cuando vemos niños exitosos, podemos ver que provienen de un ambiente familiar estable con padres amorosos que eligieron dedicar su tiempo y su energía a trabajar activamente con sus familias para lograr este resultado valioso.

La Biblia tiene mucho que decir sobre este tema. Antiguamente, Moisés escribió: “Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes” (Deuteronomio 6: 6–7).

Cada día ofrece una oportunidad de enseñanza para un padre sabio y amoroso. Salomón escribió sobre eso en el Libro de la Sabiduría: “La vara y la corrección dan sabiduría; mas el muchacho consentido avergonzará a su madre” (Proverbios 29:15). Esto puede sonar como una instrucción pasada de moda y desactualizada, pero en realidad es sabiduría eterna.

El Nuevo Testamento contiene mucha instrucción sobre el tema de las relaciones familiares, incluida la crianza de los hijos. Por ejemplo, al describir la familia funcional, el apóstol Pablo escribió: “Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas. Hijos, obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten” (Colosenses 3: 18–21).

Cuando se aplican de manera consistente, estos principios piadosos realmente funcionan, y brindan la estabilidad y la felicidad que la humanidad tan desesperadamente anhela.

Puede aprender más acerca de esta manera probada y comprobada de establecer una familia que funcione conforme al propósito de Dios, estudiando  nuestros folletos gratuitos titulados El Plan de Dios para un matrimonio feliz y ¿Por qué es tan difícil criar hijos? Estos serán de gran beneficio para usted y lo ayudaran a lograr su objetivo de tener una familia funcional.