La trampa de la libertad

Scott D. Winnail
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¡La libertad encabeza la lista de los valores de nuestra sociedad actual! ¿Qué libertades valoramos? Valoramos, por ejemplo, la libertad de expresión, la libertad de viajar y la libertad de actuar como individuos. Apreciamos la libertad de elección en el matrimonio, en la familia, en la religión y en muchos otros ámbitos. Pero, ¿tiene la libertad un “precio”?

Conmemoramos la libertad en nuestras celebraciones del Día de la Independencia. Y usamos la libertad en nuestros lemas, por ejemplo, "Vive libre o muere" es el lema del estado de New Hampshire en Estados Unidos. Sí, la libertad parece ser un valor omnipresente en todo el mundo. Y si las personas o las naciones no tienen actualmente ‘libertades’, ¡las anhelan desesperadamente!

Sin embargo, con todas las libertades otorgadas a nuestra sociedad moderna, ¿somos más felices que en el pasado cuando hubo menos libertades? ¿Somos verdaderamente libres? En nuestro afán por liberarnos de las cadenas de la religión, ¿es posible que por estar buscando nuestra liberación nos hayamos quedado estancados con nuestros nuevos "dioses"?

En un artículo reciente de la autora y comentarista D.C. McAllister para la PJ Media, la señora McAllister reflexionó sobre la idea de que "La ideología de la libertad es la causa de nuestra soledad". En su artículo, expresó:

"Si bien el individualismo y el interés propio son fundamentales para nuestra felicidad como personas políticamente libres, estos tienen un lado oscuro cuando están fuera de equilibrio. Esto era una preocupación para Alexis de Tocqueville cuando comentó sobre el desarrollo de la democracia estadounidense. El individualismo separara los lazos necesarios de la sociedad. Si no se controla, las familias ya no serán familias. La amistad se degeneraría en relaciones de conveniencia y sin compromiso. Las comunidades desaparecerían. El egoísmo y el narcisismo ahuyentarían a la empatía y al sacrificio. Las conexiones sociales íntimas se perderían."

¿No es esto lo que estamos presenciando en la sociedad moderna? La señora McAllister continuó identificando el meollo del asunto:

"Cuando se rechaza la moral y lo subjetivo se convierte en el estándar de la verdad, el sujeto [que somos nosotros] queda aislado instantánea y permanentemente. La libertad de una relación con Dios nos ha sumido en la angustia existencial y en una pérdida de trascendencia. La libertad de la virtud, el juicio, la ley y los principios morales reguladores nos ha arrojado en un mar de abandono".

¿Hay alguna duda de por qué, en esta era de libertad, hay menos felicidad, más odio y tasas más altas de drogadicción y suicidio que nunca antes? En nuestra búsqueda de libertades, hemos desechado las virtudes y los valores que realmente nos pueden hacer libres.

En una ironía, gran parte de la sociedad ha descartado los valores judeo cristianos y su fuente: la Biblia. Estos tienen la clave y trazan el camino hacia la verdadera libertad y la felicidad. Las enseñanzas de la Biblia revelan que en realidad es la verdad de Dios lo que nos hará libres (Juan 8:32), no nuestras propias opiniones o sentimientos. Y, contrariamente a las creencias del cristianismo moderno, la ley de Dios, incluidos los Diez Mandamientos, se le llama "la ley perfecta de la “LIBERTAD" (Santiago 1:25). Si consideramos esto seriamente, veríamos que el adherirnos a las leyes de Dios realmente comenzaría a liberar a la sociedad del crimen, el odio, la depresión, el agotamiento, la soledad y muchas otras plagas modernas.

La sociedad ha permitido que su búsqueda implacable de la libertad se convierta en su prioridad más importante, colocándola por encima de los amigos, familiares, colegas, aliados y nuestros vecinos, a quienes debemos amar incluso como a nosotros mismos (Levítico 19:18; Mateo 19:19). La búsqueda idólatra de la libertad se ha convertido en una trampa dolorosa que en realidad mantiene cautiva a la sociedad. ¡Pero hay otro camino más feliz y más satisfactorio a nuestro alcance! Para obtener más información sobre este camino, asegúrese de ver nuestra transmisión esclarecedora y alentadora "¿Qué es ser libre?".