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El PODER de la religión

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¿Es el fanatismo religioso algo que se encuentra "muy lejano"? ¿Cabría la posibilidad de que su propia nación cayera bajo la influencia de un poderoso líder religioso? ¡La Biblia revela la respuesta!

Más de 1.500 millones de personas profesan la religión llamada Islam. Para la gran mayoría de los creyentes, su religión es su vida. Para bien o para mal, ¡son apasionados de su religión! Aunque muchos musulmanes son pacíficos y bien intencionados, la poderosa influencia de las creencias religiosas islámicas, y de los extremistas que aprovechan la interpretación más militante de esas creencias, está arrastrando a muchos al camino de la violencia.

Muchos altos políticos y estrategas en el Occidente han querido insistir en que el Estado Islámico (EI), que ahora se extiende por el Oriente Medio y que ya domina un territorio más grande que el Reino Unido, no tiene una base religiosa. ¡En esto se equivocan! Un estudio cuidadoso muestra que se trata precisamente de religión, ¡de principio a fin! Más aún, la orientación "religiosa" de estos militantes los hace anhelar la muerte de todos los que se opongan a ellos en su empeño por acelerar el fin del mundo tal como se profetiza en las escrituras musulmanas.

¿Cuán sanguinarios y genocidas se han vuelto estos musulmanes del EI en el nombre de su religión? Veamos este informe muy revelador de Graeme Wood publicado en la revista The Atlantic:

"En septiembre, el jeque Abú Mohamed al Adnani, vocero principal del Estado Islámico, hizo un llamado a los musulmanes en los países occidentales, como Francia y Canadá, para que busquen a un incrédulo y le rompan la cabeza con una piedra, lo envenenen, lo atropellen con un auto o le destruyan sus cultivos. À oídos de un occidental, estos castigos, con cierto acento bíblico (apedrear y destruir los cultivos), suenan extraños cuando se yuxtaponen al llamado a cometer homicidio vehicular. Como para mostrar que podía causar terror con simples imágenes, Adnani también se refirió al secretario de Estado John Kerry como un vejete incircunciso.

Adnani no estaba simplemente disparatando. Su discurso llevaba entrelazados conceptos teológicos y legales, y su exhortación de atentar contra los cultivos hace eco de las órdenes de Mahoma, quien mandó no tocar el agua ni los cultivos excepto si los ejércitos del Islam se hallaban en posición defensiva, en cuyo caso los musulmanes en tierras de los kuffar, o incrédulos, debían ser inmisericordes y envenenar libremente.

La realidad es que el Estado Islámico es islámico. Muy islámico. Cierto es que ha atraído sicópatas y aventureros, en su mayor parte de los sectores más descontentos del Oriente Medio y Europa. Pero la religión que predican sus seguidores más ardientes se deriva de interpretaciones del Islam que son coherentes e incluso eruditas.

Virtualmente todas las decisiones y leyes importantes dictadas por el Estado Islámico se adhieren a lo que este llama en su prensa y sus pronunciamientos, en sus vallas, placas de automóviles, papelería y moneda: ’la metodología profética’, lo cual significa seguir la profecía y el ejemplo de Mahoma en sus detalles más meticulosos. Los musulmanes pueden rechazar el Estado Islámico; casi todos, de hecho, lo hacen. Pero negar que es un grupo religioso y milenarista, con una teología que es preciso comprender para poder combatirla, ya ha llevado a los Estados Unidos a subestimarlo y a respaldar estrategias pobres para contrarrestarlo" (The Atlantic, marzo del 2015).

Como señala el artículo en gran detalle y con muchas referencias, ¡los partidarios del Estado Islámico son absolutamente "apasionados" por su religión!

¿Y usted? ¿Es apasionado por su religión?

"Oh, no", dirán muchos, "aquí en nuestra sociedad occidental ‘educada’ no podría ocurrir nada parecido". Se equivocan. La Palabra inspirada del Dios Creador, la Santa Biblia, deja muy en claro que en los "postreros días" de esta sociedad aparecerá en el escenario una religión poderosa que se dirá, supuestamente, "cristiana". Dirá representar a Jesucristo y se apoderará de vastas extensiones del mundo, con sus templos, sus negocios y la mayor parte de su modo de vida. La mayoría de los que viven en este tiempo llegarán a ver un mundo en el que una forma nominal de cristianismo detentará el poder en el Occidente ¡en un grado que causaría envidia a los militantes del EI de hoy!

La religión puede ser poderosa

Para bien o para mal, la religión ha sido una fuerza realmente poderosa durante la mayor parte de la historia universal. La religión toca un anhelo profundo en la naturaleza humana, que es seguir a un poder superior y prestar servicio a algo más grande que uno mismo. Muchos hombres malos han aprovechado su habilidad personal para torcer este aspecto noble de la naturaleza humana. Efectivamente, las profecías inspiradas de la Biblia indican claramente que en los próximos años las sociedades del mundo serán sacudidas por un "choque de religiones" de proporciones monumentales. Dos grandes potencias mundiales, cada una respaldada por su pasión religiosa, llegarán a la guerra al final de la presente civilización. En ese punto, el mundo entero quedará atónito cuando una tercera fuerza, el líder de lo que parecerá ser "otra religión" intervenga con poder asombroso para impedir que la humanidad se destruya a sí misma.

¡Todo esto se encuentra en la Biblia! Pero ahora mismo leemos casi a diario de las atrocidades perpetradas por el "Estado Islámico", actos viles que resultan casi incomprensibles para la mayoría.

¿Por qué?

Cuando leemos en detalle sobre el Oriente Medio, que en su mayor parte está bajo la influencia del Islam, nos damos cuenta de que millones de seres han pasado toda la vida oyendo que han sido "pisoteados" por los Estados Unidos, por sus aliados europeos y especialmente por los judíos, a quienes persiguen con tanto empeño. Cierto es que en el pasado las naciones árabes fueron conquistadas por las potencias europeas, quienes alteraron sus fronteras nacionales con fines políticos, y que se han sentido denigradas y víctimas de persecuciones en sus propias ciudades y aldeas, en las zonas rurales pobres y en las urbanas. Muchos han deseado entonces, con ardor, algún tipo de venganza.

Innumerables árabes musulmanes han sido alimentados por sus imanes y otros líderes con una dieta ideológica que sugiere que un futuro "mahdi", o superlíder religioso y político, vendrá al final de esta era para librarlos de la opresión y devolverles su orgullo perdido. Ahora mismo, muchos en el grupo que se autodenomina el Estado Islámico, están perpetuando y agrandando estos conceptos e ideas. Su pretensión es establecer un "califato", es decir, un verdadero imperio del Islam mediante el cual sus partidarios puedan unirse y romper las cadenas impuestas por los pueblos de Europa y de los Estados Unidos. Es claro que las masas árabes están descontentas, y los extremistas religiosos azuzan su sed de venganza invocando antiguas profecías musulmanas y como modo de desquitarse y de poder levantar la cabeza de nuevo.

Notemos la profecía inspirada en Daniel 11. En esta profecía, el Dios Creador describe una restauración final del antiguo Imperio Romano en Europa, que obviamente queda al norte de los estados árabes. El momento descrito es "al cabo del tiempo", o sea los últimos años de la civilización actual (v. 40). En este punto, el "Rey del Sur", que es un líder poderoso de las naciones árabes, ataca al líder del Imperio Romano restaurado, o "contenderá con él", como dicen algunas versiones. Con sus armas tecnológicamente superiores, la potencia europea, denominada la "bestia" en la profecía bíblica, "se levantará… como una tempestad" para arrollar a la potencia musulmana. Entonces la bestia y sus ejércitos entrarán en la "tierra gloriosa" y se apoderarán de buena parte del Oriente Medio.

La profecía de Daniel indica claramente que "no escapará el país de Egipto" (v. 42), pero enseguida señala también la llegada de un gran ejército que viene del Oriente a pelear contra la bestia e impedir que se apodere de todo el mundo (v. 44).

En ese punto la humanidad estará al borde del suicidio total, es decir, la aniquilación total de sí misma. Solo entonces, según indica la Biblia, intervendrá el "líder religioso" final y más grande de todos los tiempos para poner fin a las guerras humanas. ¡El nombre de ese líder es Jesucristo!

¿Quién es el "Rey del Norte"?

Muchos eruditos religiosos y estudiosos de la profecía han llegado a entender que el "Rey del Norte" descrito aquí es un futuro "Hitler", identificado como la "bestia" en la Biblia. En un futuro relativamente próximo, este encabezará la máxima superpotencia mundial, dotada del poderío militar e industrial más grande que el mundo haya conocido.

¿De quién se trata?Si usted estudia atentamente y con mente abierta, verá fácilmente que esta futura "bestia" es de hecho el líder del Imperio Romano restaurado. La Biblia dice: "Esto, para la mente que tenga sabiduría: Las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, y el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición. Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia" (Apocalipsis 17:9-13).

En este mismo momento, muchas naciones europeas están entregando su poder por las buenas a una de las naciones más importantes de Europa. Con el tiempo, el líder final de este sistema, que la Biblia identifica como la "bestia", tendrá diez reyes o reinos aliados con él y un poder que se extenderá mucho más allá de dichos reinos. El apóstol Juan nos dice: "Todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la Tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la Tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites" (Apocalipsis 18:3). Ahora bien, los cristianos no deben ceder a sus tentaciones. Juan nos advirtió: "Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas" (v. 4).

Los gobernantes de este formidable complejo militar industrial, guiados por sus líderes religiosos, llegarán a tal grado de arrogancia que van a pelear contra Jesucristo cuando regrese como Rey de reyes: "Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque Él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con Él son llamados y elegidos y fieles. Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas’" (Apocalipsis 17:14-15).

¡La iglesia falsa o "la ramera" descrita en el versículo 15, se monta con poder religioso sobre multitudes de naciones y lenguas! Recuerde que este sistema se describe como "habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible" (Apocalipsis 18:2).

Cuando contemplamos la venidera realidad de todo esto, quedamos absolutamente atónitos. El poder de la religión mal utilizado es tan arrollador que cientos de millones de seres humanos se dejarán arrastrar por una corriente religiosa falsa, una "mujer" que cabalga sobre la bestia, lo cual simboliza su papel controlador (Apocalipsis 17:3-7). ¡Ella los hará pelear contra Jesucristo cuando regrese a gobernar sobre el mundo! (Apocalipsis 17:14).

Muchos suscriptores que llevan años leyendo la revista El Mundo de Mañana comprenden que estas señales se pueden demostrar claramente con los versículos de la Biblia. À los lectores más recientes de la revista, y los que deseen comprender y comprobar estas verdades, los invitamos a que nos llamen o escriban inmediatamente para solicitar su ejemplar gratuito de nuestro revelador folleto sobre este tema: La bestia del Apocalipsis. ¡Por su propio bien, le rogamos que lea y estudie junto con la Biblia la información importantísima en este folleto!

La "guerra religiosa" final

Las Escrituras revelan que luego de las tremendas perturbaciones y traumas causados por el "Rey del Sur", y luego de la derrota de ese enemigo por el "Rey del Norte", habrá una guerra final como algo que el mundo nunca ha conocido. Cuando los ejércitos de la bestia dirigidos por Europa se amasen para hacer batalla contra 200 millones de soldados procedentes del Oriente, el Dios Todopoderoso intervendrá para detener la matanza total que estará a punto de ocurrir. ¡Será el regreso de Jesucristo en persona, para intervenir y evitar la destrucción total de toda la humanidad! Llevará a las naciones de la Tierra al "valle de Josafat" (Joel 3:12). Allí, con su poder total, producirá la culminación del "día del Eterno" en el valle de la decisión (v. 14). Las "estrellas retraerán su resplandor" (v. 15) "y el Eterno rugirá desde Sion, y dará su voz desde Jerusalén, y temblarán los Cielos y la Tierra; pero el Eterno será la esperanza de su pueblo, y la fortaleza de los hijos de Israel" (v. 16).

Mientras un terremoto formidable sacudirá toda la Tierra, Jesucristo regresará con poder absoluto para establecer su Reino, su Gobierno en la Tierra: "El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el Cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y Él reinará por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 11:15). Jesucristo va a regresar no solamente como Rey de reyes sino también como "Señor de señores". Vendrá como Sumo Sacerdote de la única religión verdadera: "Nos enseñaráen sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra del Eterno" (Miqueas 4:1-2). Después, "aunque todos los pueblos anden cada uno en el nombre de su dios, nosotros con todo andaremos en el nombre del Eterno nuestro Dios eternamente y para siempre" (v. 5).

Además, "vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte del Eterno, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porquede Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra del Eterno. Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra" (Isaías 2:3-4).

À diferencia de la época actual, en que los militantes religiosos buscan matar y mutilar en el nombre del Islam y otras religiones, el Reino de Dios sobre la Tierra introducirá un tiempo cuando los seres humanos ni siquiera aprenderán a hacer la guerra ni a matar ni a destruirse unos a otros. Lo que van a aprender es el camino de Dios.

Cierto es que la religión constituye una fuerza poderosa. ¡Al final, la religión verdadera traerá una utopía feliz de amor, alegría y paz nunca antes vista en la historia del mundo! No permita usted que alguien le diga que la religión carece de importancia. Va a ser la fuerza importante y motivadora de los últimos acontecimientos en la historia del mundo ¡Será la fuerza decisiva del bien en la era que vendrá! Por tanto, no subestime el poder de la religión. Todo esto tiene que ver con el futuroreal que ya empieza a producirse en estas batallas entre los europeos y las naciones árabes, y que terminará por afectar a todas las naciones sobre la faz de la Tierra.

¡Usted y la verdadera religión!

À medida que los hechos increíbles que he descrito empiezan a ocurrir a nuestro alrededor, trate de entender que si usted desea escapar de las perturbaciones futuras, ¡es de vital importancia que aprenda y practique la verdadera religión que se enseña en las páginas de la Biblia! Satanás el diablo engaña a todas las naciones del mundo (Apocalipsis 12:9). Jesucristo enseñó una y otra vez que el camino de Dios es el de un cristiano lleno del Espíritu y que se vale de este Espíritu en él para poder guardar "los mandamientos" (Mateo 19:17).

Jesucristo también dijo que los que enseñan y practican hasta el "más pequeño" de los mandamientos serán bienaventurados por hacerlo. Tristemente, la mayoría de quienes se declaran seguidores de Cristo han ideado toda suerte de argumentos para demostrar que el cristiano nonecesita guardar los mandamientos de Dios. ¡Usted sabe que no es así! Como vemos directamente en la Biblia, la verdadera fe de Cristo se presenta reiteradamente como algo basado en el camino de Dios, un camino en el que todos guardan los diez mandamientos y los tienen como su modo de vivir, como un camino que trae paz a todo el que lo sigue. Como dice la Palabra de Dios en Apocalipsis 14:12: "Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús"

Sí, la religión verdadera enseñada por Jesucristo y sus apóstoles en el Nuevo Testamento es realmente poderosa… y definitivamente incluye guardar los mandamientos, lo que se hace posible gracias al don del Espíritu Santo. Le ruego que nose deje engañar por predicadores convincentes que le harían creer lo contrario. Ruego que continúe leyendo y estudiando esta revista y los importantes folletos que ofrecemos absolutamente gratis para ayudarle a comprender el camino de Dios y a prepararse para ser uno de aquellos "reyes y sacerdotes" que ayudarán a Jesucristo a gobernar sobre el mundo. No en el Cielo, sino en la Tierra; en el futuro Reino de Dios (Apocalipsis 5:9-10).

Sin duda alguna muchos de quienes leen este artículo tienen amistades que eligieron su iglesia, y quizá toda su religión, porque era "fácil" llegar a los servicios a pie o en auto, o por los programas que ofrecía para jóvenes, o por tener el mejor director de coro o los fieles más "simpáticos". ¡Usted, si estudia la Biblia con sinceridad y dedicación, no hará lo mismo! ¡Usted debe comprobar por sí mismo dónde se está enseñando toda la verdad de la Biblia! Que Dios lo ayude a verificar estas cosas. "Examinadlo todo; retened lo bueno" (1 Tesalonicenses 5:21). Que Dios le ayude a comprender la importancia y el poder de la religión verdadera y cómo esta realizará un cambio en su vida personal y dentro de poco tiempo en el mundo entero, para que todos aprendan a caminar por el camino de la verdad.

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