Erige columnas para el éxito | El Mundo de Mañana

Erige columnas para el éxito

Díganos lo que piensa de este artículo

¿Quieres ser algo en la vida? ¿Deseas alcanzar el éxito? El éxito en la vida no nos llega por accidente, sino que es el resultado de principios probados por el tiempo.

Veamos un ejemplo: "El principio de la sabiduría es el temor del Eterno; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza" (Proverbios 1:7). En otras palabras, todo conocimiento empieza con un fundamento sólido, que es el temor de Dios. Los fundamentos son importantes para el éxito en la vida.

Si tomas unos momentos para detenerte a observar los cimientos de una casa en construcción, verás que los constructores abren zanjas y las llenan de hormigón o bloques de concreto para sostener la edificación. Sobre estas zanjas quizá fundan una placa de concreto donde descansará la casa. Toda casa necesita cimientos. Los rascacielos más altos llevan los mismos componentes en sus cimientos sólidos. Si pudieras ver debajo del suelo, verías estructuras muy parecidas. Pero la construcción de un edificio no termina con los cimientos. Necesita "columnas" fuertes para apoyar y sostener el edificio conforme va alcanzando su altura final.

Del suelo hacia arriba, los edificios presentan una variedad interminable de formas, tamaños y diseños. En nuestra vida, un fundamento sólido es reconocer la autoridad de Dios sobre nosotros. Luego, como individuos gobernados por la ley divina del amor, cada uno de nosotros tiene su propia personalidad y sus puntos fuertes, que debe tener en cuenta al edificar sobre el fundamento sólido de la Palabra de Dios.

Siendo así, ¿cómo construimos el "soporte" de lo que seremos al pasar de la niñez a la edad adulta? ¿Cómo haremos una edificación que resulte hermosa, atractiva, honorable y virtuosa? ¿Qué haremos para convertirnos en lo que Dios ha propuesto para nosotros? ¿Cuáles son las "columnas" que vamos a levantar sobre nuestros cimientos para que sean el soporte de una vida firme y de éxito?

Carácter divino

Esta es una columna o pilar crítico para el éxito en la vida y puede comenzar a levantarse desde la niñez. Recuerda lo que dice el libro de Proverbios: "Aun el muchacho es conocido por sus hechos, si su conducta fuere limpia y recta" (Proverbios 20:11).

La honradez, la sinceridad y la pureza son mucho más valiosas que ser "simpático" o "popular". Si tu carácter se edifica como algo sólido y auténtico, te sostendrá en todo lo que hagas. Te traerá respeto, confianza y honra delante de Dios y los demás. El incidente de José y la esposa de Potifar es un buen ejemplo del carácter que sustentaba a este joven y era una parte fundamental de su personalidad (Génesis 39:1-23). Cuando ella quiso seducirlo, él le dijo: "No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti, por cuanto tú eres su mujer; ¿cómo, pues, haría yo este grande mal, y pecaría contra Dios?" (Génesis 39:9).

Si nosotros desarrollamos el carácter santo y justo de Dios, sabiendo lo que es el bien y haciéndolo por hábito, entonces estaremos preparados para muchas situaciones difíciles que la vida nos traiga.

Conocimiento académico

¿Te atrae el conocimiento? ¿Sientes curiosidad por el mundo que nos rodea? El deseo de entender, de aprender y saber es una característica que Dios le ha dado al ser humano. Salomón escribió: "Gloria de Dios es encubrir un asunto; pero honra del rey es escudriñarlo" (Proverbios 25:2). En otras palabras, esforzarse por aprender es un impulso honorable que Dios puso en los seres humanos. "Oirá el sabio, y aumentará el saber, y el entendido adquirirá consejo" (Proverbios 1:5).

Nuestro mundo está inundado de conocimientos. No es raro que algunas personas se sientan abrumadas y sin querer continuar aprendiendo. También podemos caer en la trampa contraria: buscar respuestas rápidas en vez de conocimiento a fondo. Si tomamos nuestra educación académica en serio durante la juventud, desarrollando el deseo de saber y adquiriendo conocimientos con entusiasmo, estaremos edificando otra fuerte columna para el éxito en la vida. No todos pueden ser estudiantes estrella, pero a todos nos conviene saber más.

Música

Para unos jóvenes, la música ese otra columna del éxito. Unos tocan en la banda de la escuela, otros cantan en un coro o aprenden a tocar algún instrumento por su cuenta. Aprender a cantar o tocar una melodía es algo que ejercita el cerebro de cierta manera específica. Además, los estudios musicales nos enseñan diligencia y paciencia así como cooperación y trabajo en equipo. Experimentamos la belleza y el poder del sonido y la armonía. El rey David era un apasionado de la música; por eso leemos que "David y todo Israel se regocijaban delante de Dios con todas sus fuerzas, con cánticos, arpas, salterios, tamboriles, címbalos y trompetas" (1 Crónicas 13:8). Tocar música es una experiencia emocionante y alegre. También puede ser otra columna más que nos dé fuerza y consuelo durante toda la vida.

Deportes

Los deportes son un gran medio para edificar una columna en la vida. Al participar en uno o más deportes, desarrollamos el cuerpo. El apóstol Pablo le recordó a Timoteo que "el ejercicio físico sirve para algo" (1 Timoteo 4:8, versión Dios Habla Hoy). Usó el ejemplo del esfuerzo físico como una ayuda en la vida mortal, para enseñar la importancia del esfuerzo para la vida eterna. Unos deportes exigen agilidad, otros exigen fuerza y otros, resistencia. Los deportes de equipo enseñan lecciones de cooperación, mientras que los individuales requieren concentración personal. Cualquier capacidad atlética que desarrolles, sea baloncesto o béisbol, carreras de pista o natación, golf o tenis; puede convertirse en otra buena columna para la vida. Las lecciones de disciplina, tenacidad y dedicación que se requieren para los deportes son lecciones que sirven toda la vida. Además, muchos deportes se siguen practicando en la vida adulta también.

Viajes

Si se presenta la oportunidad de viajar y visitar otros estados y países, ¡estarás erigiendo una columna! Ver la vida en otros lugares fuera de nuestra propia ciudad o país nos ayuda a ampliar la visión y pensar de nuevas formas. Aprendemos a tener empatía por los demás y su modo de vivir. Reconocemos el valor y la belleza que hay en otras sociedades y otras costumbres, aunque sean diferentes de la nuestra.

El valor de las columnas

Así como las casas y edificios tienen diferentes formas y aspectos, nosotros tenemos diferentes personalidades. ¡Esto es bueno! Pero nuestra personalidad mejora y se apoya en las columnas que construimos durante la juventud. Aquí he mencionado solo algunas, pero hay muchísimas más. Tal vez tengas facilidad para escribir o para jugar ajedrez. Tal vez participes en obras dramáticas en tu escuela o te has dado a conocer por tu capacidad para arreglar computadoras. Al desarrollar aspectos de habilidad y experiencia, vamos ganando confianza. Encontramos cosas en común con otros que tienen esas mismas columnas. Y si llegamos a tener muchas columnas, nuestra identidad no tendrá que depender de un solo aspecto. ¡Construye tus columnas para el éxito!

MÁS ARTÍCULOS DE ESTA EDICIÓN

Mostrar todos