¿Se aproxima otro desastre?

Staff de Noticias y Profecía
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A principios de este año, los científicos japoneses del Centro de Exploración del Fondo Marino de Kobe descubrieron un enorme domo de lava a 48 kilómetros (30 millas) del extremo sur de la principal isla de Kyushu, al sur de Japón (Telegraph, 12 de febrero de 2018). El domo tiene una altura de 610 metros (2000 pies), tiene un diámetro de 10 kilómetros (6 millas) y actualmente se encuentra a solo 30 metros (100 pies) debajo de la superficie del océano. El domo es inmenso y contiene casi 13 kilómetros cúbicos (8 millas cúbicas) de magma. Si entrara en erupción, cubriría casi toda la isla de Japón con 20 centímetros (8 pulgadas) de ceniza y mataría hasta a 100 millones de personas (New York Times, 9 de febrero de 2018; Telegraph). Este domo de lava es solo uno de los rasgos volcánicos que comprenden el “anillo de fuego” que rodea el Océano Pacífico.

En 2004 se produjo un terremoto submarino a 161 kilómetros (100 millas) de la costa de Sumatra. Siendo el cuarto terremoto más grande jamás registrado, este terremoto de magnitud 9.1, provocó otros terremotos que se sintieron hasta Alaska. También creó maremotos de hasta 30 metros (100 pies) de alto, matando a más de 200,000 personas en muchos países, incluyendo a Indonesia, el país más afectado. Algunos de los maremotos viajaron a lo largo del Océano Índico hasta Sudáfrica ¡a más de 8047 kilómetros (5,000 millas) de distancia!

Las profecías bíblicas dicen que, al fin de esta era, antes del retorno de Cristo, habrán “terremotos en diferentes lugares” (Mateo 24:7). Descubrimientos como este domo de lava y acontecimientos como el terremoto de 2004 en Sumatra y los maremotos, arrojan luz sobre cómo estas profecías bíblicas del tiempo del fin se podrían cumplir. La actividad sísmica del pasado arroja luz sobre las fuerzas destructivas desatadas por estos acontecimientos. Para más información sobre las señales que marcarán el fin de esta era, lean o escuchen Catorce señales que anuncian el retorno de Cristo.