Ira, odio y violencia: ¿cuál es la solución?

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Millones de personas en todo el mundo se han indignado por el video viral de un policía arrodillado en el cuello del indefenso George Floyd. Esta acción fue, por lo que se puede observar, un uso excesivo de la fuerza por parte del oficial. A partir de ese momento, las protestas han estallado en los Estados Unidos e incluso en Europa. Trágicamente, el caos, los disturbios, la violencia, la destrucción de la propiedad e incluso asesinatos han ocurrido en diversos lugares. Pero ¿son esas acciones la solución?

En la Biblia, Dios le dice a su pueblo que gima y clame por las abominaciones en la Tierra (Ezequiel 9:4), ¡y los verdaderos cristianos deben hacerlo! Sin embargo, el apóstol Pablo nos da una perspectiva. Él fue inspirado a predecir que: “en los postreros días vendrán tiempos peligrosos” (2 Timoteo 3:1). Estos “tiempos peligrosos” son dolorosos, estresantes y desalentadores. ¡Pero deben ocurrir antes del retorno de Cristo! Las profecías bíblicas revelan que los tiempos que estamos viviendo ahora son solo “principio de dolores” (Mateo 24:8). Pablo advierte que aquellos que están comprometidos en una guerra espiritual (verdaderos cristianos que luchan por separarse del mundo, Apocalipsis 18:4), no deben enredarse “en los negocios de la vida” (2 Timoteo 2:4). Jesús dijo: “Mi reino no es de este mundo; si mi reino fuera de este mundo, mis servidores pelearían” (Juan 18:36).

Tenemos que recordar que los esfuerzos humanos para lograr la paz, por bien intencionados que sean, nunca conducirán a la paz duradera (Proverbios 14:12). La verdadera solución a la ira, el odio y la violencia no vendrá por medio de esfuerzos humanos como protestas y disturbios, sino por medio de poner por obra los diez mandamientos de Dios. El rechazo a estos mandamientos es la fuente del sufrimiento del mundo. Los verdaderos cristianos se centran en predicar el Evangelio del Reino de Dios, que es la verdadera solución a los problemas del mundo (Mateo 24:14), y “no se [cargan]… con los afanes de esta vida” (Lucas 21:34). ¡Las tragedias del fin de esta era deberían motivar a todos los verdaderos cristianos a orar fervientemente para que venga el Reino de Dios (Mateo 6:10)! Para tener una idea de cómo será el mundo cuando las leyes de Dios finalmente se conviertan en el fundamento de la sociedad, lean nuestro folleto gratuito Los diez mandamientos.