El sueño y el coronavirus

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Con los casos de la Covid-19 en aumento y el comienzo de la temporada de influenza en el hemisferio Norte, ¿qué podemos hacer para aumentar la probabilidad de mantenernos saludables? Los científicos y los profesionales médicos saben desde hace mucho tiempo que el sueño beneficia al sistema inmunológico y reduce la probabilidad de que uno se enferme. En mayo de este año, Psychology Today informó: “Varias investigaciones muestran que cuando el sueño se acorta experimentalmente al hacer que los voluntarios restrinjan la duración del sueño, la presencia de marcadores inflamatorios en la sangre aumenta y el número de células T auxiliares que secretan citocinas y células asesinas naturales disminuye”. Esto significa que si no dormimos lo suficiente, nuestro sistema inmunológico se debilita y no podemos combatir eficazmente las infecciones. El efecto negativo de la falta de sueño en el sistema inmunológico se ha observado con tan solo una noche de sueño insuficiente. En un estudio, las personas que dormían siete horas o menos tenían tres veces más probabilidades de contraer un virus que causa resfriados, que aquellas que dormían ocho o más horas. Algunos críticos culpan a la genética de la mala función inmunológica; sin embargo, incluso en estudios de gemelos (en los que dos personas que tienen exactamente la misma genética), en los que uno de los gemelos es privado de sueño y el otro no, la privación de sueño da como resultado un sistema inmunológico más débil.

Para mantenernos saludables y reducir el riesgo de contraer la Covid-19 u otras infecciones, tenemos que mantener un ciclo de sueño regular y descansar lo suficiente. Una de las formas de dormir bien es asegurarnos de trabajar duro e incluir actividad física durante todo el día cuando podamos. La Biblia indica: “Dulce es el sueño del trabajador” (Eclesiastés 5:12). El trabajo mental y físico nos da una sensación de plenitud, y además nos hacen sentir más cansados de forma saludable ​​y mejoran nuestro sueño. Dios también nos dice: “que a su amado dará… el sueño” (Salmos 127:2). Para más información sobre los beneficios del sueño y cómo mejorar su sueño, lean “Siete pasos para la felicidad”.