Para hacer una búsqueda avanzada (buscar términos específicos), escriba juntamente los criterios de interés como se muestra en los siguientes ejemplos:

Estudios recientes muestran que una actitud positiva, o el optimismo, mejora la salud cardiovascular (The Washington Post, 14 de mayo de 2026). Investigadores de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign analizaron 18 ensayos controlados aleatorizados. Estos ensayos analizaron el impacto del optimismo en la salud cardiovascular.
A los participantes se les enseñó a centrarse en los aspectos positivos de la vida, y no en los negativos. Los resultados del estudio mostraron de manera consistente que las personas optimistas lograron reducir su presión arterial y los marcadores de inflamación en la sangre, los cuales indican un mayor riesgo de sufrir un ataque cardíaco y un accidente cerebrovascular. “Cuando las personas experimentan de manera persistente estrés, tensión emocional o pesimismo, el cuerpo responde. Las hormonas del estrés aumentan, la resistencia a la insulina puede incrementarse y la inflamación se intensifica. Lo contrario también parece ser cierto: el optimismo puede ayudar a disminuir esas mismas respuestas biológicas negativas”.
Muchos principios bíblicos destacan la importancia de centrarse en lo positivo en lugar de lo negativo. Jesús nos enseñó a no preocuparnos por lo que pueda o no pueda suceder y en Mateo 6:33 nos dijo “buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas [comida, ropa, refugio, etc.] os serán añadidas”. Ser agradecidos es otra manera de aumentar nuestro optimismo, enfocando nuestra mente en nuestras bendiciones y en el Dios que nos da todas las bendiciones. Para más información sobre cómo ser optimista, lean “Cuatro maneras de ser más agradecido”.